jueves, 7 de enero de 2010

Anarquistas de Bialystok


Estos días mas tranquilos he podido leer la obra que han editado "Furia Apátrida" y Edicions Anomia, titulada Anarquistas de Bialystok, 1903-1908. El tema ruso, el desarrollo de la revolución rusa y el papel que los anarquistas desarrollaron en la misma es algo que me lleva ya fascinando muchos años. Cada nuevo libro o documento que aparece al respecto intento hacerme con él para seguir de cerca todo lo que avanza ese campo de la investigación.

Y el texto que comentamos aquí tiene para mí una doble lectura.

- La primera sería completamente positiva. Los editores del libro han rescatado un texto completamente desconocido de Yuda Grossman, anarquista de primera hora en la ciudad de Bialystok que después se pasó a los bolcheviques ya con la revolución comenzada. El texto de Grossman nos acerca a aquellos grupos anarquistas de esta hoy ciudad polaca (entonces parte del Imperio Ruso), que llegaron incluso a ser mayoritarios. De hecho el texto de Oskar Anweiler Los soviets en Rusia ofrece datos de como el soviet de Bialystok era de mayoría anarquista. Este texto de Grossman nos acerca a datos desconocidos sobre el desarrollo del anarquismo ruso y de personajes que eran completamente desconocidos. Datos de las acciones de estos grupos, su fortín de la calle Surezhskaya, etc. Igualmente los editores han incluido una interesante lista de anarquistas de la zona, también el desarrollo del anarquismo de otros pueblos como Krynki o traducción de folletos de la época. Un gran trabajo documental e histórico que rescata del olvido páginas perdidas de la historia del movimiento anarquista internacional.

- Pero por otra parte a la obra hay que hacerle una crítica. Si bien en un primer momento el anarquismo de la zona se lanza por la vía terrorista, lo cierto es que los propios militantes anarquistas rusos consideran que esa vía, en un momento dado, no repercute en nada positivo para el desarrollo de las ideas, y que otras tendencias políticas están obteniendo avances y ocupando espacios que los anarquistas también podían tener, como estaban siendo los social-revolucionarios y los social-demócratas. Es por ello que paulatinamente, como ocurre en casi todos los lugares de Europa y América, las ideas del anarquismo aplicadas al campo sindical y al desarrollo de una cultura obrera y libertaria. Todos aquellos militantes que no habían caído en las garras de la represión zarista, paulatinamente pasan a estas filas. En el texto se detecta una simpatía por las tendencias de los antisindicalistas. Igualmente en algunos momento se incurre en errores históricos y de comprensión de la época en la que se desarrolla los acontecimientos, para poder entender determinadas pautas y medidas.

Aun así nos encontramos ante una obra curiosa y que, desde luego, ha aportado cosas. Ahí radica el mérito de Anarquistas de Bialystok, 1903-1908. Porque la ciudad de Bialystok siempre había sido famosa por la dura represión antisemita que los nazis realizaron cuando invadieron Polonia. No hay que olvidar que la ciudad tenía un 70% de judíos (muchos anarquistas). Pero se olvidan que también existieron pogromos durante el zarismo y que fue una ciudad bastión del anarquismo militante. Este libro hace justicia en esa linea.

Una última cosa a reseñar del libro, es que es muy accesible, pues tiene un precio realmente económico y nos acerca a un periodo importante de la historia.

1 comentario:

Irene dijo...

Muchas gracias por esta crítica y el blog. Sólo a través de la inmersión en la historia y la lectura se puede entender la importancia vital del judaismo en el pensamiento anarquista y comunista.
Saludos fraternales