
En los últimos días estamos asistiendo a los fastos públicos que marcan el XX aniversario de la caída del Muro de Berlín. Todo son felicitaciones, enhorabuenas y brindis. El comunismo cayó, el muro se derrumbó y el mundo libre triunfó sobre la tiranía comunista. Ese es el mensaje que nos han legado en los últimos. Pocas voces críticas desde los medios con esas conclusiones.
Sin embargo la caída del Muro tiene varias lecturas. No vamos a defender en esta bitácora el régimen soviético y las democracias populares aledañas. No, no lo vamos a hacer. Mi ideología es socialista pero alejada del comunismo soviético. Eso a pesar de que si observas las estadísticas económicas de países como la RDA tampoco era tan catastrófico. Quizá la RDA era un país distinto en esos aspecto. Pero si valoro la cuestión política y la represión que se llevó en el bloque soviético contra otras tendencias políticas, la defensa se hace difícil.
Pero estos días he estado a analizando mucho aquel acontecimiento y lo que significó para todos la caída del Muro de Berlín. Y desde luego que discrepo completamente con todos aquellos que venden el acontecimiento como algo positivo. La conclusión que he sacado es que el mundo, desde la caída del muro en 1989 es bastante peor. Y las razones son varias.
Occidente tenía hasta ese año un contrapeso político importante. La URSS y sus países satélites frenaron las ansias del capitalismo en muchos aspectos. Ese contrapeso sirvió para forzar con una fuerza sindical importante a que la socialdemocracia legislará en una linea social. Que los derechos de los trabajadores se vieran ampliados y la estabilidad económica fuese mayor. Sin embargo a medida que se iba desmorando lo que había al otro lado del muro esas políticas se fueron diluyendo. Las políticas de Bush (padre) o Tatcher era prueba de ello. Con la desintegración del bloque soviético se produjo una desintegración de nuestros derechos. Eso no quiere decir bajo ningún concepto que nuestra vida fuese mejor porque existían un bloque comunista. Pero el miedo al mismo y las ganas de frenar ese avance en occidente hizo que los gobiernos aquí legislaran en otra linea. España quizá no es mejor ejemplo. Nuestro país es un bucle histórico merced a la dictadura franquista que dominó el país durante casi cuatro décadas y que dejó incrustado en sus instituciones un franquismo sociológico que todavía padecemos.
La caída del comunismo no es el triunfo del capitalismo. Ahí se insertarían las teorías de personajes nefastos como Francis Fukuyama, que "adivinaba" el final de la Historia con el triunfo capitalismo. Pero es quizá los desméritos del bloque soviético lo que precipita su caída. Su falta de rigor a la hora de reformarse le hizo un sistema rígido que se desmoronó en poco tiempo. Bajo él creció una capa mafiosa que lo torpedeó. Y luego su estructura con una falta absoluta de libertad que diera cabida a otras corrientes socialistas que pudiera enriquecerle le hizo fracasar.
El capitalismo no ha triunfado. El capitalismo se ha adaptado. Y ese capitalismo neoliberal nos está machacando de forma desproporcionada. Se habla de la falta de libertad en el bloque soviético. Es cierta. Pero ¿tenemos libertad en nuestro países? ¿No se produce también persecuciones contra ideas políticas o apartheid a muchas de ellas? No seamos demagogos ni falsos ni hipocrítas. Por cierto, tres "virtudes" de los capitalistas.
Por ello, hoy mas que nunca es necesario una lucha contra el capitalismo, que esta desbandado y sin control. Por la recuperación de nuestros derechos. La ventaja de los libertarios respecto a los marxistas es que no nos basamos en ningún paradigma que cuando se pierde no haga perder los referentes. Nuestros referentes son las ideas y los hechos, base de de cualquier transformación social.
Toda la demagogia capitalista que ha rodeado el aniversario de la caída del Muro de Berlín tiene que salir a flote. El capitalismo no ha vencido y todavía le tenemos que plantar batalla.





