martes, 20 de enero de 2009

40 años del asesinato del estudiante Enrique Ruano


Hoy 20 de enero de 2009, se cumplen 40 años desde que la policía franquista asesinara al estudiante Enrique Ruano, militante del Frente Popular de Liberación (FELIPE)

Tras su detención se procede a un registro y Ruano es arrojado por una ventana. En el cadáver apareció un orificio que, según la época, había sido un clavo que se le introdujo al caer. Por descontado que la policía franquista dijo que Ruano se había suicidado. Cuando en 1991 se exhumó el cadáver para hacerle una nueva autopsia la parte donde estaba el orificio había sido aserrada. Estaba claro que a Ruano le había disparado la policía y le había arrojado por la ventana.

Hoy han pasado 40 años. Ninguna víctima del franquismo, ni Ruano ni nadie, han sido reconocidos. Y eso a pesar de los dimes, diretes y panderetas de la llamada "Ley de Memoria Histórica"

Independiente de las ideas de Ruano, fue una víctima más de la brutal represión del régimen liberticida de Franco. Y desde aquí nos sumamos al grito de todos aquellos que piden de una por todas Justicia. Justicia histórica y justicia moral, fuera de la demagogia, las medias tintas y el "buenrrollismo".

Reproduzco aquí también la canción que la cantautora María del Mar Bonet le dedicó a Ruano tras su asesinato.

De matinada han trucat,

són al replà de l'escala;

la mare quan surt a obrir

porta la bata posada.

Què volen aquesta gent

que truquen de matinada?

"El seu fill, que no és aquí?"

"N'és adormit a la cambra.

Què li volen al meu fill?

"El fill mig es desvetllava.

La mare ben poc en sap,

de totes les esperances

del seu fill estudiant,

que ben compromès n'estava.

Dies fa que parla

poci cada nit s'agitava.

Li venia un tremolor

tement un truc a trenc d'alba.

Encara no ben despertja sent

viva la trucada,

i es llença pel finestral,

a l'asfalt d'una volada.

Els que truquen resten muts,

menys un d'ells,

potser el que mana,

que s'inclina pel finestral.

Darrere xiscla la mare.

De matinada han trucat,

la llei una hora assenyala.

Ara l'estudiant és mort,

n'és mort d'un truc a trenc d'alba.

2 comentarios:

canichu dijo...

con todos mis respetos a la lengua o idioma catalán, y declarándome gustoso de él, yo también escucho canciones en catalán, te sugeriría que aunque sea en los comentarios la traduzcas a castellano, con la finalidad de que le pueda llegar el mensaje ampliamente a más gente, por más que el catalán no sea tan diferente del castellano como a veces los sectores intransigentes de uno y otro lado esgrimen. Por lo demás, la Ley de Memoria Histórica es una ley de medias tintas, y que en tiempos de crisis en ocasiones también ha sido cortina de humo perfecta... Por cierto, tengo un amigo (el novio de una antigua amiga) que es simpatizante del PP y que se permite hacer juicios históricos a modo de sentencias irrefutables. No es de Historia, sus conocimientos no son académidos ni de estudioso, pero se permite cosas como tratar de imponer su visión de que la guerra civil fue un golpe de estado de las izquierdas porque considera que en españa gano las elecciones la derecha en 1936... No hay quien le haga ver que no fue así, uno no discute, se lo toma con humor, pero me apena que, como él, haya muchos... y que sean estos los que en buena parte no quieren mover nada de lo que tú dices en este post. Salud.

César Galiano Royo dijo...

Eso es fácil, Canichu. He vivido buena parte de mi vida en Cataluña. Ahí va la traducción:


De madrugada han llamado,

están en el rellano de la escalera;

la madre, cuando sale a abrir,

lleva puesta la bata.

¿Qué quiere esta gente,

que llama de madrugada?

"¿Su hijo no está aquí?"

"Está durmiendo en la habitación.

¿Qué quieren de mi hijo?”

El hijo medio se desvelaba.

La madre bien poco sabe,

de todas las esperanzas

de su hijo estudiante,

que bien comprometido estaba.

Hace días que habla

poco y cada noche se agitaba.

Le venía un temblor

temiendo una llamada de madrugada.

Aún sin despertarse del todo, escucha

viva la llamada,

y se lanza por el ventanal,

al asfalto de un salto.

Los que llaman se quedan mudos,

menos uno de ellos,

quizás el que manda,

que se inclina por el ventanal.

Detrás grita la madre.

De madrugada han llamado,

la ley una hora señala.

Ahora el estudiante está muerto,

está muerto por una llamada de madrugada.