viernes, 30 de mayo de 2014
Mijail Bakunin. 200 años después
El grupo anarquista Albatros de la FAI, ha realizado este video sobre la figura de Mijail Bakunin en el 200 aniversario de su nacimiento.
Participan en el mismo:
Ana Sigüenza: Profesora y educadora
Juan Pablo Calero: Profesor e historiador
Javier Antón: Profesor y geógrafo
Paco Salamanca: Historiador
Julián Vadillo: Historiador
https://www.youtube.com/watch?v=P-o_sDlq-6Q
viernes, 23 de mayo de 2014
LA REPRESIÓN EN TIEMPOS DEL ESTALINISMO. "EL CASO TULAYEV" DE VÍCTOR SERGE
Hace muchos años cayó en mis
manos un ejemplar del libro de Víctor Serge Memorias
de un revolucionario. Un repaso a su vida por los diversos avatares del
exilio, revoluciones y movimiento obrero. Y en una personalidad como Serge, a
caballo entre el anarquismo y el marxismo, pero siempre una mente crítica
contra todo lo que le rodeaba. No era la única obra de Serge que leí. Textos
suyos sobre la revolución rusa y sobre el estalinismo completaron la visión del
personaje.
Hace
poco tiempo volví a encontrarme a Serge, en este caso estudiando a la banda de
Bonnot. En aquel momento Serge era Víctor Kibalchich y escribía en el periódico
La Anarquía. La relación de este
revolucionario con todo el asunto del ilegalismo francés. En ese momento volví
a leer la parte que tocaba de Memorias de
un revolucionario.
Pero
la casualidad quiso que Víctor Serge volviese a aparecer. En este caso como
escritor de una novela: El caso Tulayev.
Había oído hablar de esta novela pero nunca la había leído. Aprovechando que la
editorial Capitán Swing la publicó me la leí.
Novela
ambientada en los años de plomo del estalinismo. Un joven asesina al camarada
Tulayev, alto cargo del gobierno soviético. Aunque logra huir, las autoridades
desatan una auténtica ola de represión entre los propios integrantes del
partido. Cuadros medios son obligados a confesar la ejecución o inducción de un
crimen que no habían cometido. Los tentáculos del aparato de represión
estalinista se extienden hasta la acusación a los trotskistas del asesinato de
Tulayev. Sin embargo el verdadero asesino, impulsado por cuestiones alejadas de
lo que creen las autoridades soviéticas, no es descubierto.
Es
una novela trepidante, donde se comprueba la oleada de represión que el
estalinismo había iniciado con la década de 1930. Hay muchos libros de historia
que tratan estos aspectos. Recuerdo que hace años leí uno titulado Espías y saboteadores donde se plasma el
proceso contra un autodenominado Partido de la Industria que intentaba derribar
el régimen de Stalin. Otros textos, también es castellano, hablan de los
procesos contra Bujarin, Kamenev, Zinoviev, etc. Toda la vieja guardia
bolchevique que había protagonizado el cambio más profundo de la sociedad en
1917. Todo siempre bajo el paraguas del trotskismo que intentaba desestabilizar
el régimen soviético.
El caso Tulayev es un reflejo de ese
clima que se vivía en Rusia a finales de la década de 1930 escrito por uno de
sus protagonistas. Por las páginas del
libro se pasean personajes que siempre había sido fieles a Stalin, como
Makeyev, y sin embargo son purgados. Revolucionarios socialistas que son
acusados de traición a la patria. Visiones de la Revolución española (que se
desarrollaba en el momento de la novela) por parte de soviéticos en España. Y,
sobre todo, el ambiente de presión que impedía cualquier tipo de confrontación
con lo que a claras luces era un proceso injusto.
Son
los años de la paranoia estalinista y de las grandes purgas del partido. Cuestión
que no fue ajena en occidente, donde también hubo casos de represión contra
disidentes de Stalin.
Aun
así no podemos perder de vista que esa paranoia también tuvo episodios contra
el progresismo en los países occidentales. Una vez terminada la Segunda Guerra
Mundial en EEUU y otros lugares se desata una auténtica caza de brujas contra
el comunismo. Cualquier sospechoso de estar afiliado o mostrar simpatías por
ideas comunistas era perseguido por ello. Los duros años del macarthismo que
acabaron con una generación completa. La ilegalización y persecución contra
organizaciones de izquierdas. Por no hablar del beneplácito que las potencias
capitalistas y la superpotencia norteamericana mostraron al franquismo en
España.
La
obra de Serge es muy recomendable. Muy bien escrita y estructurada. Muy
descriptiva hasta en los pequeños detalles. Una muestra, a través de una obra
de ficción, de hasta donde puede llevar un régimen totalitario. Lo único del
libro que no me ha gustado ha sido el prólogo de Susan Sontag, donde se cae en
muchas ocasiones en lugares comunes que simplifican la realidad.
Si les interesa una
buena novela sobre la represión estalinista no duden en leer El caso Tulayev
domingo, 18 de mayo de 2014
MIJAIL BAKUNIN. 200 AÑOS DE ANARQUÍA
Artículo publicado en el último del periódico CNT por el 200 aniversario del nacimiento de Bakunin
El 18 de mayo de 1814 (30 de mayo
según el calendario occidental) nació en Premujino Mijail Alexandrovich
Bakunin. Hijo de un diplomático muy cercano a la corte el Zar, Bakunin contó
con una formación militar y académica. Pero a pesar de ello desde muy pronto se
comenzó a formar una personalidad que no le gustaba lo establecido. Bakunin
comenzó a tomar contacto con personajes como Herzen y Ogarev, bebió de la
tradición revolucionaria rusa representada por la rebeliones cosacas de Stenka
Razin en el siglo XVII y Yemelian Pugachov en el siglo XVIII, se acercó a lo
que había significado la lucha de los decembristas rusos en 1825 como reflejo
de las revoluciones de 1820 en Europa occidental.
Pero
fueron sus viajes a Europa occidental lo que terminó por formar al
revolucionario Bakunin. Allí conoció de cerca la filosofía de Hegel, de Kant,
de Feuerbach. Tomó amistad con el poeta George Herwegh. En París Bakunin
conoció a Marx, Engels y Proudhon. Bakunin quedó fascinado con estas figuras si
bien critico muchos aspectos de ellos. A Marx lo consideró un vanidoso, a
Engels un maestro de la calumnia y a Proudhon lo acusó de excesivo idealismo.
Aun así Bakunin admiraba a todos ellos.
En
1848, al calor de las revoluciones democráticas que se extendían a lo largo y
ancho de Europa, Bakunin participó en mayo de 1849 en la rebelión popular de
Dresde. Junto a él participaron revolucionarios como Huebner o el músico
Richard Wagner. A pesar de que la rebelión fue aplastada, incluso Marx reconoció
en 1852 en su carta Revolución y
contrarrevolución en Alemania la importancia de Bakunin en este
acontecimiento.
Bakunin
fue detenido y penó por numerosas prisiones, incluida su extradición a Rusia y
su reclusión en la terrible fortaleza de Pedro y Pablo. A pesar de las torturas
y de supuestas confesiones sacadas merced a las mismas, Bakunin fue deportado a
Siberia de donde logró evadirse en 1861 gracias a la colaboración el gobernador
de la zona, Muraviev, pariente lejano del revolucionario ruso. Tras un breve
paso por Japón, Panamá y Nueva York, llegó nuevamente a Londres.
En
la capital inglesa Bakunin volvió a tomar contacto con Herzen y el grupo
alrededor del periódico Kolokol. Pero
Bakunin había avanzado mucho más en su pensamiento y las tendencias de Herzen y
Ogarev se le quedaban estrechas. Funda por ello una organización internacional
a la que le da el nombre de Alianza de Socialistas Revolucionarios que luego
será Alianza de la Democracia Socialista teniendo integrantes en Suecia,
Noruega, Dinamarca, Bélgica, Inglaterra, Francia, España e Italia.
Bakunin
no solo contribuye con su trabajo a la creación de movimientos y asociaciones
revolucionarias en Europa occidental, sino que sus teorías llegan al corazon de
la misma Rusia donde contribuye también a la expansión de circulos
revolucionarios contra el zarismo.
Poco
después Bakunin se integró también en la Asociación Internacional de los
Trabajadores (AIT). El debate que se generó dentro del seno de la AIT llevó a
su ruptura. Por una parte Marx consideraba que el modo de organización de la
Internacional tenía que ser centralista donde el Consejo General tuviera
capacidad decisoria. Bakunin, pero también los seguidores de Proudhon,
consideraban que la AIT tenía que tener una estructura federal, donde las
secciones marcarán el devenir de la organización y el Consejo General solo
fuese un órgano meramente ejecutivo. Esta diversidad de opiniones llevó a la
ruptura de la Internacional.
Aun
así los pensamientos que se expandían por Europa generaron movimientos como la
Comuna de París de marzo de 1871. En el movimiento revolucionario que se generó
en Lyon un poco antes, en septiembre de 1870, Bakunin tuvo una participación
activa. Formado un Comité para la Salvación de Francia, inmersa en la guerra
contra Prusia, Bakunin y otros tomaron el Ayuntamiento de Lyon. Junto a él
personajes como Ozerov, Blanc o Bastelica. El fracaso de la revolución le hizo
huir a Marsella y salir posteriormente de Francia, estableciéndose en Locarno
junto a su amigo Carlo Cafiero en La Baronata. La ruptura de la Internacional,
el desengaño que le llevó a romper relaciones con un personaje como Nechaiev,
marcaron la última etapa de vida de Bakunin. A pesar de ello siguió escribiendo
libros donde desarrolló sus conceptos del patriotismo, del anarquismo, de la
participaciones de los trabajadores en las luchas obreras, del antiteologismo y
el ateismo, del nacionalismo, etc. Incluso inició la traducción de El Capital de Marx al ruso.
El
1 de julio de 1876 fallecía en Berna Mijail Bakunin, uno de los grandes
revolucionarios que marcaron la historia del movimiento obrero, revolucionario
y anarquista de los años venideros. Su muerte fue sentida por todas las
escuelas del socialismo si bien la unidad del proletariado, solicitada al pie
de su tumba por los que asistieron al entierro, nunca se llegó a conseguir.
lunes, 5 de mayo de 2014
EL MOVIMIENTO OBRERO EN ALCALÁ DE HENARES
Ante las presentaciones del libro Historia del movimiento obrero en Alcalá de Henares, 1868-1939, pongo este artículo resumen de lo que es este trabajo de investigación.
Este artículo fue publicado, en parte, en el número de Marzo-Abril de la revista Madrid histórico.
El final de la Guerra Civil
significó la derrota del movimiento obrero. No solo porque en el campo de
batalla la República fue derrotada, sino porque los principios sobre los que se
había sustentado la lucha obrera en España desde la llegada de la Primera
Internacional habían sido derrotados por la fuerza de las armas.
El
movimiento obrero en Alcalá de Henares aúna dos cuestiones de importancia, que
se repite también en otros puntos de España:
- Es un factor imprescindible para conocer y entender la modernización de la sociedad. A falta de una revolución liberal que nunca llegó a concluir en España y de agentes de modernización y democratización, el movimiento obrero ocupa ese lugar.
- El movimiento obrero fue el único garante de la defensa de los pocos derechos que se fueron concediendo a los trabajadores a través de su propia lucha.
Alcalá de
Henares se presentaba en 1868 como una ciudad de estructura básicamente
agraria, con la propiedad de la tierra concentrada en unas pocas familias que
se habían beneficiado de la venta de las mismas en el proceso de
desamortización. La clase jornalera era la mayoritaria y su situación laboral
no se diferenciaba en nada de la situación de miseria que se vivía en otros
puntos de España. El mundo de los oficios completaba un panorama laboral en la
ciudad que no comenzará a cambiar hasta que en la década de 1920 se comenzaron
a establecer industrias más amplias que variaron el mapa laboral de la ciudad.
Hasta ese momento la agricultura y la construcción eran los sectores
mayoritarios entre los trabajadores complutenses. La década de 1920 y el
periodo republicano desarrollaron un modelo industrial a gran escala, tanto de
metalurgia como de cerámica. En este contexto social y económico comenzó a
surgir la conciencia de clase.
Los orígenes
del movimiento obrero alcalaíno hunden sus raíces en la Primera Internacional.
En 1871 se documentan los primeros conatos de organización obrera en la ciudad.
A la cabeza de dicha sociedad obrera se situó un fotógrafo, Florencio Navarro,
que en 1872 integró la sociedad en la FRE. Las actividades de esta sociedad
obrera se pueden seguir a través de los periódicos La Emancipación y El
Condenado. Entre las mismas se cuenta un homenaje a los comunard parisinos en marzo de 1872, en
el aniversario de la proclamación de la Comuna de París. La llegada a Madrid de
Paul Lafargue en 1872 y su afiliación a la sección de Alcalá de Henares hizo
que esta tuviese protagonismo a nivel nacional. Con el seudónimo de Pablo Farga
acudió como delegado de Alcalá al congreso de Zaragoza de abril de 1872. Allí
Lafargue desarrolló la ponencia sobre el concepto de la propiedad. La sección
de Alcalá de Henares, con Florencio Navarro a la cabeza, se hicieron defensoras
de las tesis marxistas de la Nueva Federación Madrileña de Pablo Iglesias y
Francisco Mora. Siguieron manteniendo correspondencia los alcalaínos con los
madrileños hasta la primera mitad de 1873, donde se dejó de tener noticias de la sección de Alcalá de Henares.
Pero el
periodo de libertades políticas que inauguró el Sexenio Democrático finalizó
con el fin de la experiencia republicana y la vuelta de los Borbones. La oleada
de conservadurismo posibilitó que estos sectores retomasen el poder en la
ciudad y las sociedades obreras se diseminasen o desapareciesen. A pesar de que
Max Nettlau habla de una sección antiautoritaria de la Internacional en Alcalá
de Henares en 1877, no se tiene constancia documental de sociedades obreras
organizadas hasta inicios del siglo XX. Una travesía en el desierto que se
llenó con Sociedades de Socorros Mutuos y la extensión de sociedades
democráticas y republicanas donde participaron antiguos internacionalistas como
Florencio Navarro. Ante la ausencia de un movimiento obrero de cariz socialista
o anarquista, fueron los republicanos quienes ocuparon ese hueco. Se hicieron
hueco personalidades como las del fotógrafo Casto Ortega. Pero esos intentos
tímidos de asociación no llegaron a fraguar. La crisis finisecular también
alcanzó a Alcalá de Henares. Junto a diferentes levantamientos militares,
numerosas huelgas se sucedieron en la ciudad ante la falta de subsistencias y
productos de primera necesidad con precios desorbitados. El más importante de
esos movimientos fue el de 1898, encabezado por mujeres, y que finalizó con la
declaración del Estado de Guerra en la ciudad y el encausamiento contra muchas
de sus participantes. A pesar de que no existió grupo político organizado tras
las protestas, lo cierto fue que durante las manifestaciones aparecieron
emblemas como la bandera negra, que bien puede ser de algún grupo anarquista
organizado o bien representaba la bandera del hambre.
El inicio del
siglo XX marcó el renacimiento del movimiento obrero organizado y el
surgimiento de sus organizaciones representativas. Cuando se inauguró el nuevo
siglo los republicanos tenían mucho campo ganado entre las masas obreras de la
ciudad. Ello les llevó a fundar en 1901 un Centro Obrero, un periódico con el
título El Obrero, clases de
instrucción para los hijos de los trabajadores, etc. A la cabeza de todo este
movimiento se situó Casto Ortega. Pero los republicanos no consiguieron
establecer estructuras asentadas de sus sociedades por la enorme dispersión de
sus tendencias. Este hecho fue aprovechado por el incipiente movimiento
socialista. A inicios de siglo destacaron dos personalidades en el desarrollo
del socialismo complutense. Por una parte Antonio Fernández Quer, alcalaíno de
nacimiento afiliado al PSOE y la UGT desde finales del siglo XIX. Su propósito
era desarrollar dichas estructuras en la ciudad complutense. Para ello contó
con la colaboración de la otra gran figura para el triunfo del socialismo en la
ciudad: Jerónimo Carnicero, militante socialista de Madrid e integrante de la
Comisión Ejecutiva de la UGT. Carnicero se desplazó hasta Alcalá para instruir
a los obreros complutenses de la necesidad de la organización pura y
específicamente obrera. En 1902 nació la Asociación de Obreros de Todos los
Oficios de Alcalá de Henares, origen de la UGT local, bajo la presidencia de
Fernández Quer. Un año después fundó la
Agrupación Socialista que en las elecciones de noviembre de 1903 obtiene dos
actas de concejales en su propia persona, teniendo que renunciar a una. La
estrategia socialista de estructurar al PSOE en aquellos lugares donde tuviesen
posibilidad de éxito, surte efecto en Alcalá de Henares. Junto a ello una
efectiva propaganda y una clara diferenciación entre distintos sectores
obreristas, ya fueran republicanos o anarquistas.
Esta implantación
socialista hizo reaccionar a los sectores conservadores, que comenzaron a
desarrollar estructuras del obrerismo adaptadas a la Rerum Novarum y al catolicismo
social. Encabezados por el sacerdote Víctor Marín y por militante católico
Francisco García Cuevas, nació en 1905 en Alcalá el periódico El Amigo del Pueblo, que defendió los
intereses de los católicos sociales, crearon organismos como Centro Católico de
Acción Social y tuvieron como cometido restar fuerzas al socialismo y a los
republicanos, que a partir de 1906 vuelven a coger influencia en la ciudad
gracias a Santiago Alonso, muy influenciado por el lerrouxismo.
Fernández Quer
inauguró la llegada de los socialistas al Ayuntamiento, que no paró de crecer
hasta la proclamación de la Segunda República cuando ya eran el partido más
votado. Fernández Quer se convirtió en el primer concejal socialista de la
provincia de Madrid. Casi dos años antes que Pablo Iglesias, Largo Caballero y
García Ormaechea. En sus 10 años como concejal del consistorio alcalaíno llevó
a rajatabla el programa municipal socialista aprobado por el PSOE en 1897.
Reclamó trabajo para los obreros, defendió de sus intereses salariales y
sociales, pidió la construcción de una tahona municipal donde vender el pan
barato a los trabajadores, etc. Cuando cesó de su cargo en 1914 dio el salto a
la política nacional, donde llegó a estar en la Ejecutiva del PSOE, en la Casa
del Pueblo de Madrid, fue diputado nacional en las primeras elecciones de 1931
por Madrid-Provincia y actuó como concejal en el Ayuntamiento madrileño. Una
vida que se extendió hasta la Guerra Civil y la represión franquista, muriendo
en la pobreza.
Tras la Semana
Trágica los católicos sociales establecieron con fuerza sus estructuras en la
ciudad. Fundaron la Mutual Obrera Complutense, consiguieron un local espacioso
para el Centro Obrero de Acción Católica, continuaron editando El Amigo del Pueblo, fundaron su Caja de
Ahorros y Monte de Piedad y comenzaron a desarrollar un sindicato obrero de
agricultores. Este sindicato motivó un enfrentamiento entre distintas formas de
entender el catolicismo social y su influencia entre los obreros.
Del pacto de
republicanos y socialistas, salieron reforzados los primeros. Afianzaron sus
estructuras, consiguieron un incremento de representación y su propaganda,
impulsada por Santiago Alonso, se hizo un hueco importante en la ciudad. Sin
embargo, a pesar de la dispersión de los socialistas, estos siguieron manteniendo la representación
municipal en la persona de Fernández Quer, y en febrero de 1911 inauguraron la
Casa del Pueblo, con la conferencia de Manuel Azaña El problema español. Una Casa del Pueblo, a imagen y semejanza de
la madrileña en la calle de Piamonte, que desde ese momento se convirtió en
referencia para la clase obrera complutense.
Todo esto hizo
que los socialistas se volviesen a convertir en la referencia política de la
mayoría obrera en la ciudad. Sus sociedades obreras, sobre todo del campo y de
la construcción, tomaron una importante fuerza. Se refundó la Agrupación
Socialista, que llegó a presentar como diputado a Cortes al también alcalaíno
Andrés Saborit y a Manuel Cordero. Una elección la de Saborit que Fernández
Quer demostró que no llegó a producirse por fraude electoral. Un periodo de
enorme conflictividad, que al calor de de Huelga General revolucionaria de
agosto de 1917 y la huelga de La Canadiense de 1918, hizo que las sociedades
obreras alcalaínas de la UGT reivindicaran mejoras salariales y la jornada de 8
horas de trabajo. También se produjo el surgimiento de organismos hasta
entonces desconocidos en la ciudad, como la Juventudes Socialistas fundadas por
Serapio Saborit. Ese momento de impulso obrerista coincide con una división y
zozobra del catolicismo social que perdió peso e influencia entre los
trabajadores complutenses.
Solo la instauración
de la dictadura volvió a poner a los católicos sociales en primera línea. A
pesar de que la UGT no fue puesta fuera de la Ley, en Alcalá de Henares el movimiento
obrero socialista perdió influencia y sus sociedades se atomizaron. Siguieron
la estrategia caballerista, de que a pesar de no tener a la UGT fuera la Ley,
no participaron de los Comités Paritarios a excepción que estos fuesen de
elección puramente democrática e igualitaria, pues consideraban que el
catolicismo social no era representativo. Al no darse esa circunstancia fueron
los católicos quienes ocuparon todos los puestos de representación. A partir
del Directorio Civil las sociedades obreras de la UGT volvieron a salir a la
luz y a desarrollar una intensa campaña de propaganda, que les hizo volver a
ser referencia política y social. Fernández Quer volvió a ser importante desde
la Oficina de Reclamaciones y Propaganda Socialista. Esta nueva oleada de
propaganda socialista les valió para volver a ocupar un espacio que podrían
haber copado republicanos o anarquistas. Ambos grupos sí habían mantenido una
actitud hostil y de oposición frontal a la dictadura y la monarquía en el
periodo de 1923-1930. Sin embargo el movimiento republicano alcalaíno estaba
muy desgastado por la propia dictadura. Y el anarquismo no pasaba de un estado
embrionario y todavía tardaría unos años en aflorar.
Todo este
panorama posibilitó que cuando el 12 de abril de 1931 se celebraron las
elecciones municipales, fue la candidatura socialista la más votada, obteniendo
8 concejales. Cuando el 14 de abril se proclamó la República los
republicano-socialistas eran mayoría.
El socialismo fue
en la ciudad un movimiento hegemónico entre la clase obrera. Los republicanos
ya solo aglutinaban a los sectores liberales y más avanzados de la pequeña
burguesía. Los socialistas aglutinaron gran parte del voto obrero. Los
católicos sociales quedaron aturdidos con la proclamación de la República. La
Mutual Obrera siguió actuando, así como El
Amigo del Pueblo, aunque cada vez de forma más intermitente. Cuando la
derecha política fue radicalizando sus posturas hiceron surgir la Acción
Obrerista, de Rodolfo López-Tello, ya muy cercana al corporativismo fascista.
En aquellos primeros meses de República los anarquistas estaban entorno a una
Unión Ciclista Alcalaína y no habían todavía desarrollado ninguna estructura
propia.
Los
socialistas ocuparon los puestos de representación, sus sociedades se
impusieron en los Jurados Mixtos y aplicaron la legislación laboral
republicana. Muchos de los representantes municipales socialistas eran a su vez
los dirigentes de las sociedades obreras alcalaínas de la UGT. Fue el caso de
Simón García de Pedro o Pedro Blas. Fue un momento de amplio avance de las
Juventudes Socialistas y la aparición del único periódico obrero socialista de
la ciudad, El Proletario. En sus
páginas también se comprueba como novedad
la participación de la mujer en la política local, en la persona de
Visitación García de Alcoy.
Ese momento de
oro del socialismo complutense pronto se vio erosionado por la irrupción de
movimientos obreros a su izquierda. En el seno de la Casa del Pueblo se comenzó
a desarrollar corrientes que, primero al calor del caballerismo y después
abiertamente a favor de la Internacional Comunista, comenzaron a desarrollar
organismos como el Socorro Rojo Internacional. Las Juventudes Socialistas
tuvieron también una radicalización en sus estructuras y llegaron a pedir en el
Congreso nacional de 1934 la unificación entre el PSOE y el PCE. Primero con la
unificación de las juventudes en la JSU. Curiosidad de que en Alcalá no existía
Juventudes Comunistas, sino que las Juventudes Socialistas pasaron a
denominarse JSU. El PSOE tuvo una pequeña ruptura ya en 1936 que posibilitó el
nacimiento del PCE. A pesar de la ruptura dentro del PSOE existió el sector
prietista y el sector caballerista. Con
la irrupción de los comunistas las sociedades obreras de la UGT también
tuvieron un pulso entre aquellos que quisieron ejercer un control desde las
nuevas concepciones comunistas y aquellos que querían mantener a la UGT bajo
control del caballerismo.
Al finalizar
el primer bienio republicano surgió las estructuras de la CNT alcalaína. Como ocurrió
en muchos otros lugares, en Alcalá de Henares los libertarios no lograron
estructurar sus organismos hasta muy tarde. Durante ese tiempo o bien
estuvieron en el seno de las sociedades obreras de la UGT o bien buscaron
fórmulas organizativas. Durante la dictadura de Primo de Rivera se había creado
en Alcalá de Henares la Unión Ciclista Alcalaína. Esta estructura fue utilizada
por los libertarios complutenses para realizar sus actividades. Al igual que en
otros sitios se habían establecidos grupos excursionistas o sociedades
deportivas, en Alcalá fue un grupo ciclista el que dinamizó el anarquismo. A
esto se unió que a partir de 1932-1933 a la ciudad llegaron numerosos
inmigrantes a trabajar en la construcción del manicomio. Muchos de esos
trabajadores trajeron prácticas sindicales que no eran conocidas en la ciudad.
En noviembre de 1933 se constituyó el Sindicato de Oficios Varios de la CNT de
Alcalá de Henares. Al igual que en Madrid nutrió su fuerza del sector de la
construcción. El surgimiento de la CNT hizo que la UGT adoptase una posición
más radical. Ya en febrero de 1934 se desarrolló el primer pacto. Y la huelga
general de octubre de 1934 fue convocada por las dos centrales sindicales.
Tras esta
huelga tanto la Casa del Pueblo como la sede de la CNT fueron clausuradas. La
gestora conservadora del Ayuntamiento fomentó, nuevamente, un movimiento obrero
corporativo. Los actos que las izquierdas realizaron a lo largo de 1935 sirvió
para configurar el Frente Popular.
Con la
victoria del Frente Popular en febrero de 1936, los centros obreros volvieron a
reabrirse y el Ayuntamiento volvió a poder de la izquierda. Pedro Blas se
convirtió en el primer alcalde socialista de Alcalá de Henares en su historia.
Si bien se retornó a la política social republicana, las organizaciones obreras
fueron acercando posturas. Las huelgas que se desarrollaron durante ese momento
contaron con el apoyo de la CNT y de la UGT. Una CNT de Alcalá de Henares que
se presentó al Congreso de Zaragoza de mayo 1936 con unas estadísticas de 100
afiliados en la ciudad. También nacieron las JSU y el PCE. En vísperas de la
sublevación militar de julio de 1936, el movimiento obrero complutense mantuvo
un pulso en la huelga construcción en solidaridad con la huelga que se desarrollaba
en Madrid.
Tras una
primavera turbulenta, donde fuerzas militares entraron en colisión con las
fuerzas populares de la ciudad, los regimientos acuartelados de la ciudad
fueron sustituidos por orden directa de Manuel Azaña. Aunque los mandos
supremos del Regimiento de Zapadores-Minadores y del Batallón Ciclista fueron
de comprobada lealtad republicana, no lo fue así la oficialidad, que el 20 de
julio de 1936 se sublevó contra la República.
La sublevación
militar en Alcalá de Henares fue aplastada gracias a las operaciones políticas
del Ayuntamiento, a la actitud de la población de Alcalá y a los refuerzos
militares y milicianos que llegaron desde Madrid.
A partir de
ese fracaso, el control de la ciudad pasó a manos leales a la República. Y el
protagonismo del movimiento obrero en todas las facetas de la ciudad fue
central. Las organizaciones obreras adoptaron una capacidad de reorganización
política y social. Los sindicatos, que hasta ese momento habían sido sociedades
de resistencia al capital y de reivindicaciones de mejora de la clase obrera,
pasaron a ser gestores de la sociedad. Entraron a formar parte de la
representación del Ayuntamiento y de las distintas instituciones. La UGT y la
CNT se convirtieron en las minorías “mayoritarias” del Ayuntamiento. Eran las
organizaciones integrantes del Frente Popular que tenían el mayor número de
afiliados.
Los sindicatos
también reconstruyeron la economía de la ciudad y la tuvieron bajo control
obrero. Los comités de las fábricas pasaron a estar gestionados por los
sindicatos. Los campos de Alcalá conocieron el fenómeno de la colectivización,
donde los anarquistas fueron los más entusiastas. Constituyeron el Consejo
Económico Comarcal para gestionar todas las colectivizaciones agrarias de los
pueblos que abarcaba la Federación Comarcal. Aunque la UGT participó también de
este proceso, fue más reticente en muchos casos, y constituyó cooperativas que
tuvieron un mayor control gubernamental. Esto llevó a enfrentamiento entre
ambos organismos sindicales.
La
conflictividad entre las organizaciones del Frente Popular no fue ajena en la
ciudad alcalaína. Los enfrentamientos entre comunistas y anarquistas fueron
frecuentes desde 1937. También los socialistas entraron en disputa con los
comunistas. El control del movimiento obrero, la gestión de la retaguardia y la
visión de la conducción de la guerra fueron los motivos principales de estos
enfrentamientos que llegaron a tener incluso episodios sangrientos como los
sucesos de Torres de la Alameda.
Sin embargo,
el gran problema que tuvo el movimiento
obrero tras la guerra fue que se le acusó de ejercer la violencia y la
represión en la retaguardia republicana complutense. La mayoría de los
dirigentes obreros alcalaínos de todas las tendencias fueron acusados de
innumerables asesinatos cometidos en la ciudad. Sin embargo un exhaustivo
trabajo de campo nos lleva a la conclusión de que ni la represión republicana
fue tan feroz como la presentó el franquismo, ni el movimiento obrero tuvo
implicación en los luctuosos casos que se dieron al principio de la contienda.
Numerosos nombres como los de Fernando Macarro (después conocido como Marcos
Ana), Ángel García, Basilio Yebra, Manuel Muñoz, Agustín Anuarbe, Pedro Blas,
etc., aparecen en los datos facilitados por la Causa General. Muchos de ellos
fueron ejecutados tras la Guerra Civil.
La Guerra
Civil fue el canto del cisne del movimiento obrero. Fue la posibilidad de
plasmar, en un entorno hostil, las ideas que habían venido desarrollando desde
su implantación. La derrota en manos del franquismo fue la derrota de dichos
proyectos.
sábado, 26 de abril de 2014
LA REVOLUCIÓN DE LOS CLAVELES 40 AÑOS DESPUÉS
Artículo publicado en la edición digital del periódico Diagonal con motivo del 40 aniversario de la Revolución de los Claveles en Portugal.
Cuando el día ya terminaba aquel
25 de abril de 1974, el cuartel do Carmo era tomado por el capitán Salgueiro
Maia, del Primer Escuadrón de la Escuela Práctica de Caballería de Santarén que
se había sublevado la madrugada anterior. El presidente derrocado, Marcelo
Caetano, firmaba una trasmisión de poderes que recaía en el Movimiento das
Forças Armadas (MFA) y que luego delegarían en una Junta de Salvación Nacional
que recaerá en las manos del general Antonio Spínola. Caetano partiría al
exilio. No iba a ser juzgado por los crímenes cometidos de la dictadura
salazarista.
Así
culminaba la conocida “Revolución de los Claveles”. Nos adentramos un poco en
el interior de ese proceso.
¿Qué liquidó la Revolución de
los Claveles?
El
25 de abril de 1974 se ponía fin a la dictadura más larga de Europa. Portugal,
que en 1910 había tomado el camino republicano y la vía democrática, pronto se
vio absorbida por unos sectores que no aceptaron esos procesos. En 1917 se dio
un golpe de Estado que proponía el establecimiento de una dictadura
conservadora. Aunque en 1919 se volvió a restablecer la legalidad republicana,
sus estructuras quedaron erosionadas y entre 1921 y 1926 se produce una
conservadurización de las instituciones portuguesas que finalizan el 28 de mayo
de 1926 con un golpe de Estado del general Gomes da Costa. A él se adhiere el catedrático de Economía y
Finanzas de la Universidad de Coimbra Antonio Oliveira Salazar, diputado desde
1921 por el Centro Católico. Tras el paso del general Carmona por la
presidencia de la dictadura, en 1932 Salazar es aupado al a presidencia del
Consejo y en 1933 se proclama el “Estado Novo”, comenzado de esta manera la
dictadura salazarista. A pesar de los debates generados a partir de la figura
de Salazar, este era un personaje gris, autoritario, católico e integrista, que
fue presentado como un personaje “providencial” para Portugal.
El
modelo de dictadura que se implanta en Portugal es muy similar al que Mussolini
tiene en Italia. Se procede a una dura represión contra el movimiento obrero,
que en aquellos año dinamizaban los anarquistas. Se forma un sistema basado en
el corporativismo, a imagen y semejanza de la “Carta del Trabajo” italiana. El
sistema cuenta con el apoyo de los sectores adinerados de la sociedad
portuguesa, que vieron su estatus en peligro ante el avance del obrerismo
portugués, de la Iglesia y de parte del
Ejército. El aparato represivo del salazarismo recayó sobre la Policía de
Vigilancia y Defensa del Estado (PVDE), que contó incluso con instructores de
la Gestapo como Kramer y estableciéndose campos de concentración como el de
Tarrafal en Cab o Verde. En 1946, cuando el Eje fue derrotado, la PVDE pasó a
denominarse PIDE (Policía Internacional de Defensa del Estado), que ejerció una
durísima represión contra todo tipo de oposición. La cárcel de Caixas pasó a la
historia por su crueldad.
Las
similitudes en muchos puntos entre el salazarismo y el franquismo es patente.
Salazar colaboró con Franco durante la Guerra Civil española mandado unidades
de voluntarios a España, los Viriatos. Y durante la Segunda Guerra
Mundial, a pesar de la no beligerancia de Portugal, Salazar mostraba simpatías
por nazis y fascista, montando la Legión Verde, a imagen y semejanza de la
División Azul en España, que combatió en el frente soviético.
Pero
a pesar de esto la Portugal de Salazar siempre contó con el apoyo de
Inglaterra, que veía ventajas económicas en ello. Esta tutela hizo que durante
la década de 1950 y 1960 Portugal optara, como hizo España, por un modelo
desarrollista apoyado en un liberalismo salvaje y patrocinado por los
tecnócratas del país. Incluso Portugal formó parte de los países EFTA, el
modelo de mercado común impulsado por Inglaterra frente a la Comunidad Económica
Europea, aunque al final todos acabaron en el mercado común europeo.
La oposición al salazarismo
A pesar de asentarse en una maquinaria represiva, el
salazarismo siempre contó con sectores opositores al mismo. Dentro del ejército
siempre existió un sector liberal que en numerosas ocasiones intentó poner fin
al régimen de Salazar. Hubo intentones en 1927, en 1931, en 1935, en 1936, en
1947 o en 1961. Personaje como Herminio da Palma Inacio, Enrique Galvao,
Botelho Moniz o Humberto Delgado, cada uno con diferencias ideológicas,
intentaron derrocar a Salazar.
También
hubo determinados intelectuales como Jaime Cortesao, Raul Proença, Cámara
Reyes, Antonio Sergio o Azevedo Gomes que desde distintas plataformas
literarias criticaron el régimen fascista de Portugal.
También
una oposición política. Desde los primeros intentos de los anarquistas, como
fue el intento de articulación de una huelga general revolucionaria en enero de
1934 o el intento de asesinato a Salazar en 1937. También el Partido Comunista
de Álvaro Cunhal ejerció una oposición fuerte a partir de la década de 1940. Se
tiende a partir de ese momento a la formación de plataformas que aglutina a
gran parte de la oposición con el objetivo de poder arrebatar el poder a
Salazar. Pero el sistema viciado de la dictadura y el trabajo represivo de la
PIDE, impide cualquier cambio.
La llegada de Marcelo Caetano
En
septiembre de 1968 Salazar cae gravemente enfermo y queda imposibilitado para
ejercer el poder. Le sustituye Marcelo Caetano. Y a pesar que este parece que
daba unas muestra de aperturismo lo que procede es a un lavado de imagen para
continuar con las mismas estructuras. La PIDE pasa a denominarse Dirección
General de Seguridad. Hay unos sectores “liberales” que se hacen con el poder
para intentar mantener las estructuras de la dictadura.
Pero
la dictadura tiene importante problemas estructurales. Por ejemplo la Guerra
colonial (Angola, Monzambique y Guinea) que hace que una gran parte del
ejército se vaya separando de la dictadura. Incluso personajes conservadores y
de derechas como Antonio Spínola arremete contra la dictadura. Spínola en su
obra Portugal y el futuro intenta dos cosas claras:
1. Frenar la escalada bélica de
la dictadura de Caetano
2. Frenar el creciente poder de
socialistas y comunistas que piden la descolonización.
Spínola
es el mejor ejemplo de como la Revolución de los Claveles sufrió un retroceso
posterior.
Igualmente
Portugal era uno de los países más pobres en Portugal, con las tasas más bajas
de PIB y con mayor índice de analfabetismo.
El
capitalismo portugués se iba dando cuenta que las estructuras de la dictadura
se iban anquilosando. Y que si no querían perder su poder económico por el
avance que tenían los movimientos obreros y socialistas tenía que apostar por
otras estructuras. Un factor clave para entender el devenir de aquel 25 de
abril de 1974.
El Movimento das Forças
Armadas
El MFA nació en el verano de 1973 ante el descontento
que existía en el ejercito por la situación generada en las guerras coloniales.
Un movimiento que en poco tiempo se hace con un hueco importante y toma fuerza
entre la población militar portuguesa. La Fuerzas Armadas se plantean que
salida a la crisis de Portugal no es militar sino política. Hay que pasar a una
democratización de la sociedad y para ello el ejército tenía que reflexionar lo
que estaba sucediendo. “El Ejército solo será el pueblo en armas, cuando
entre el Ejército y el pueblo no exista ninguna clase de barreras”
sentenciaba el MFA.
Triunfo de la Revolución.
Debate y disgregación
En la madrugada del 25 de abril de 1974 una radio
portuguese pone una canción próscrita. Grândola, vila morena, terra da
fraternidade, o povo é quem mais ordena, … . La canción de Jose Afonso era
la señal de salida de los militares. Estos toman los puntos neurálgicos de la
ciudad de Lisboa. Solo hay tiroteo en la sede de la PIDE, con el resultado de
cuatro muertos entre los manifestantes. Caetano cede. Los militares tienen
claveles en sus armas. Los socialistas y los comunistas apoyan al MFA y a la
Junta de Salvación Nacional de Spínola con el objetivo de proceder a un cambio
democrático.
Portugal
comienza a pensar en la construcción del socialismo. El movimiento obrero y de
izquierdas es fuerte. Pero surge el debate en la propia izquierdas. Para unos
el movimiento generado el 25 de abril es el mejor modo de empezar a construir
una democracia y luego pasar a estadios más amplios de libertades y de control
económicos. Para parte de la extrema izquierda, si bien el movimiento es
importante hay que superarlo porque el capitalismo portugués está detrás de
alguno de sus dirigentes y quiere reconvertir el país. Mientras el Partido
Socialista de Portugal de Mario Soares y el Partido Comunista de Portugal de
Álvaro Cunhal se integraron, parte de la izqueirda no lo hizo así. Algo que
también se repitió en España tras la muerte de Franco.
Con
todo el movimiento del 25 de abril hizo temer a otros gobiernos su mismo final.
Es el caso del franquismo. Algunos militares en España intentaron emular al
MFA, haciendo surgir la UMD. Pero el franquismo pronto se encargó de aplastar
cualquier intento.
La
Revolución de los Claveles triunfó. Tumbó las estructuras de la dictadura
fascista portuguesa. Llevó al pueblo de Portugal a la calle. Las consecuencias
fueron múltiples y tiene muchas aristas. Pero 40 años después de su triunfo
sigue siendo un ejemplo.
lunes, 21 de abril de 2014
LA MEMORIA PÉRDIDA DE VALDENOCEDA ENCUENTRA JUSTICIA
Valdenoceda
es una pequeña población burgalesa junto al puerto de la Mazorra.
Situada en la comarca de la Merindades y perteneciente al Partido
Judicial de Villarcayo, este pequeño pueblo atravesado por el Ebro
fue escenario de uno de los episodios más terribles de la represión
franquista.
Burgos,
controlada tempranamente por las tropas sublevadas contra la
República, fue una de las provincias que más dura represión vivió
entre 1936 y 1943. En Valdenoceda, a partir de 1938, una antigua
fábrica de sedas fue reconvertida en una presión donde se fueron
hacinando presos. Los testimonios recogidos y las memorias de la
prisión de Valdenoceda convierten a este penal en uno de los más
inhumanos de la dictadura franquista. Según los datos unos 3000
presos llenaron la prisión durante los años de su existencia,
llegando a tener 1600 recluidos en algunos momento, cuando la
capacidad del espacio era de 300. De los presos que pasaron por
Valdenoceda 152 murieron y fueron enterrados en un terrenos que
Instituciones Penitenciarias tenía en el cementerio de la localidad.
El terrible penal de Valdenoceda
El
penal de Valdenoceda pasa a la historia de la represión franquista
como uno de los más terribles. Por testimonios de vecinos del pueblo
la gran mayoría de los presos que fallecieron entre sus muros lo
hicieron de hambre. Las enfermedades se propagaban también entre los
presos. Si algo recuerdan los presos como terrible eran las chinches
que les atacaban cada noche.
La
situación de los presos quedó perfectamente reflejada gracias a los
dibujos del pintor y dibujante socialista José Robledano, que estuvo
preso en Valdenoceda. Según los testimonios las torturas y los
castigos eran comunes a los presos. Por debajo de la prisión pasaba
el río cuya agua utilizó la fábrica para mover las máquinas. Una
vez que se constituyó en prisión zonas inferiores del edificio se
utilizaban como celdas de castiga. Cuando el agua subía el preso
quedaba cubierto hasta la cintura o el cuello. Así los tenían
durante horas por “delitos” como no cantar el Cara
al Sol
o no formar bien la fila. El hambre y las enfermedades diezmaban una
población penitenciaria que sufrían las consecuencias de la
victoria del fascismo.
Los
propios presos preparaban los ataúdes de los fallecidos con madera y
los portaban hasta los lugares asignados por Instituciones
Penitenciarias (al principio se utilizó parte del cementerio
municipal del pueblo, pero ante el inminente desbordamiento
Instituciones Penitenciarias se hizo con un solar bajo el propio
cementerio que, una vez cerrada la cárcel, fue utilizado a finales
de las década de 1970 inicios de la de 1980 como cementerio del
pueblo también). El preso era enterrado con las pocas pertenencias
que tenía y a un metro de profundidad.
En 1943 la cárcel fue cerrada pero ya se había convertido en uno
de los centros de exterminio franquista más tristemente recordados.
La Agrupación de Familiares Represaliados en Valdenoceda
Si por algo se distinguió el franquismo, junto a ser una maquinaria
represiva, fue al terror que impuso a una sociedad que la condenó al
silencio. Es por ello que muchas de las cosas que sucedieron en
lugares como Valdenoceda no se recuerden en las generaciones
siguientes.
Aun
así desde hace algunos años diversos familiares de las víctimas
han venido trabajando para la recuperación de los cadáveres y la
entrega a sus familiares. El iniciador de todo fue Jose María
González, cuyo abuelo había fallecido en la prisión de
Valdenoceda. En 1996 realizó su primera visita a Valdenoceda. Y en
el año 2000, a raíz del artículo que Emilio Silva publicó sobre
la exhumación de la fosa de Priaranza del Bierzo y el caso de
Pinochet, comenzó a mover, con la yuda de la ARMH, el caso de la
represión en Valdenoceda. Recopiló la lista de los 152 fallecidos y
comenzó a localizar a los familiares de los mismos. En 2003 hicieron
el primer homenaje a las víctimas y el año 2005 se constituyeron
como Agrupación de Familiares. No sin dificultad consiguieron una
subvención que les permitió proceder a la exhumación de la fosa
del cementerio, donde lograron rescatar a 116 cadáveres. Fue una
tarea complicada porque mucho de los cuerpos estaba bajo otros
cadáveres que no tenían que ver con la represión. Además que la
construcción posterior de un panteón hizo desaparecer a 3 o 4
cuerpos.
José
María González hace notar las dificultades que han encontrado con
el gobierno del PP. En 2011 se les concedió otra subvención para
hacer el traslado de las sepulturas actuales a la zona libre de
restos. Para hacer tal cambio necesitaban el permiso de las familias.
Mientras iban recogiendo esos permisos se les acabó el plazo para
hacer el cambio. Y casi al mismo tiempo se produjo la victoria del PP
en las elecciones. Cuando fueron a justificar la subvención alegaron
que el proyecto estaba en vías de ejecución. Pero el gobierno les
obligó a devolver la subvención de 58000€ y a pagar un recargo de
4000€ que consiguieron gracias a la solidaridad de diversas
personal y colectivos.
Homenaje y entrega de cuerpos el 12 de abril
El pasado 12 de abril tuvo lugar un acto homenaje y entrega de
cuerpos en el cementerio de Valdenoceda. Antes del acto se desarrolló
una charla realizada por el antropólogo Luis Ríos, que explico el
proceso que se ha llevado para la identificación de los cuerpos
exhumados en Valdenoceda.
Después en un acto multitudinario en el cementerio se realizó un
acto presentado por Rosalía Santolaría, periodista de la Cadena SER
de Burgos. En el mismo acto intervinieron José María González, de
la Agrupación de Familiares de Valdenoceda, Nora Morales de
Cortiñas, fundadora de las Madres de la Plaza de Mayo argentinas que
se desplazó a este pequeño pueblo de Burgos y Emilio Silva,
presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria
Histórica, entre otros. Discursos llenos de sentimiento y
reivindicación de la memoria en uno de los escenarios de la
represión.
En el acto se hizo la entrega de 11 cuerpos identificados a sus
familiares, de los cuales se recogieron 8 ante la imposibilidad de
algunos de los familiares para poder asistir al acto. En total han
sido 23 los cuerpos identificados, si bien se ha localizado en este
tiempo a 11 familias. A esto se viene a unir los cadáveres
identificados con anterioridad.
Entre los familiares hay una cosa clara. Quieren Verdad, Justicia y
Reparación para los suyos.
Burgos, una provincia azotada por la represión
Siendo
como fue la capital de la España sublevada, Burgos es una de las
provincias donde más escenarios de represión y de desapariciones
forzadas se produjeron. Gracias a documentales como El
lugar que ya no está (Espacio
Tangente) se han rescatado alguno de los lugares de esa represión.
No solo la prisión de Valdenoceda sino las fosas localizadas en
Aranda de Duero o en la zona de Briviesca. También el kilómetro 13
de la carretera de Covanera, la Torca Palomera de Mozuelos de Sedano,
la represión en Orbaneja del Castillo, las fosas localizadas en le
Puerto de la Mazorra, etc. Distintos lugares, muchos en el mayor de
los anonimatos, que fueron testigos del terror del franquismo.
Gracias a las asociaciones de memoria, a las agrupaciones de
familiares y a la sociedad civil nos vamos aproximando, poco a poco,
a lo que significó el terror impuesto por el franquismo en España,
que aun a día de hoy goza de impunidad.
Los 23 identificados en Valdenoceda
Julián Chávez Gallego → Córdoba → 05/04/1941
José Carrasco Valiño → Campillo de Llerena (Badajoz) →
07/08/1942
Sebastián Martínez Tomás → Madrid → 10/07/1942
Valentín Ayuso Saéz → Villamanrique del Tajo (Madrid) →
01/08/1942
Antonio Abad Vara → Getafe (Madrid) → 04/09/1942
Guillermo Ruiz de Diego → Escalada (Burgos) → 22/12/1939
Valentín Legarda Orbe → Santurde (Burgos) → 10/12/1939
Adolfo Pérez López → Ronfe (Lugo) → 18/11/1939
Teodoro Pérez Martín → Miraflores de la Sierra (Madrid) →
18/10/1941
Anselmo Montero Hernández → Majadahonda (Madrid) → 03/08/1941
Vicente Tercilla Abasolo → Angulo (Burgos) → 08/11/1941
Bonifacio García Alcalde → Roa de Duero (Burgos) → 29/11/1941
Valentín Villanueva García → Villarubia de los Ojos (Ciudad Real)
→ 18/03/1943
Benito Velasco Iglesias → Aranda de Duero (Burgos) → 20/08/1942
Antonio López Mora → San Lorenzo de Calatrava (Ciudad Real) →
12/08/1942
Cipriano Frías Cámara → Gumiel de Mercado (Burgos) → 06/08/1939
Francisco Gordón Beloqui → Valle de Mena (Burgos) → 09/03/1940
Felipe Mora Úbeda → Alcolea de Calatrava (Ciudad Real) →
24/11/1941
Félix Estébanez Bascones → Aguilar de Campoo (Palencia) →
22/02/1940
Andrés Asensio Espino → Tarazona (Zaragoza) → 17/12/1940
Pedro Blanco Cobo → Villanueva de la Reina (Jaen) → 29/03/1941
Delfino Campo García → Santiago de Cartes (Cantabria)
Vicente Bellido Muñoz → Alcaudete (Jaen) → 22/10/1941
lunes, 14 de abril de 2014
CONQUISTA Y ESPERANZAS DE LA SEGUNDA REPÚBLICA ESPAÑOLA
Artículo publicad en la edición digital de Diagonal con motivo del aniversario de la proclamación de la Segunda República española en abril de 1931
Hace 83 años, tras unas
elecciones municipales que dieron la victoria a las candidaturas republicanas
en la inmensa mayoría de las capitales de provincia, el pueblo español salió a
la calle y proclamó la Segunda República
española. Una conquista que sobrepasó a los propios políticos republicanos que
no se esperaban un desenlace tan rápido de su victoria electoral tan solo 48
horas antes.
El
14 de abril rompía con un pasado marcado por el caciquismo, el clientelismo y
el poder ejercido por la monarquía Borbón y todos unos adláteres que mantenían
vivo el periclitado sistema de la Restauración. El Ejército y la Iglesia había
sido dos de sus grandes baluartes. Tal fue el caso que cuando la monarquía vio
que su statu quo estuvo en peligro promovió la dictadura en 1923 en la persona
de Miguel Primo de Rivera emulando a la Italia de Víctor Manuel III y
Mussolini. Pero como dice el historiador Juan Pablo Calero “la Restauración
optó en 1923 por una monarquía sin democracia y cuando el pueblo pudo elegir
optó por una democracia sin monarquía”. Sintomático.
Los avances de la República
Si
por algo se distinguió la República nacida el 14 de abril fue por una
ampliación de la libertades y las oportunidad. Era la primera experiencia
democrática en España desde el Sexenio en 1868. Y si se consiguieron esos
avances fue merced a que un actor estuvo muy incisivo en los años previos a la
proclamación de la Segunda República: el movimiento obrero. Las exigencias obreras
fueron fundamentales para entender las conquistas republicanas. Ya lo dijo Juan
Peiró en el editorial de Solidaridad Obrera el 15 de abril de 1931. Allí
Peiró decía que la República fue un acto revolucionario y que tenía que contar
con la clase trabajadora. Si no lo hacía la República perecería. En parte las
palabras de Peiró fueron proféticas.
El
gran acierto de la República fue la educación. En el primer bienio republicano
se construyeron más escuelas y centro de instrucción que en todos los años de
la monarquía de Alfonso XIII. La República llevó la educación y la cultura a
las áreas rurales, algo que llevaban haciendo los centros obreros anarquistas y
socialistas muchos años antes. La alfabetización, fundamental para el
movimiento obrero, era la cuenta pendiente de la República. Las Misiones
Pedagógicas, la formación de escuelas, la formación de maestros y maestras, de
profesores, la creación de institutos de segunda enseñanza, la reforma de la
Universidad, etc. Toda una pléyade de derechos educativos que hicieron avanzar
la sociedad española.
Junto
a él se desarrolla otros derechos como el de asociación (reprimido durante la
dictadura), libertad de prensa, libertad de opinión, etc.
Otra
conquista de la República fue el sufragio universal, tanto para hombre como
para mujeres. Aprobado tras duros debates en el parlamento en 1931, se pudo
ejercer con completa libertad en las elecciones de noviembre de 1933. Una
defensa de ese sufragio efectuada con auténtica pasión por Clara Campoamor. Una
ley que contó con el escepticismo de mujeres como la radical-socialista
Victoria Kent o la socialista Margarita Nelken y con la indiferencia de otras
como las anarquistas Federica Montseny o Lucía Sánchez Saornil, que
consideraban prioritario otros derechos al voto. La República es la
confirmación de mujeres como Hildegart Rodríguez Carballeira, María Lejárraga,
etc. Es el momento en que se aprueba la Ley del Divorcio (en 1932) o la Ley del
Aborto, ya en Guerra, en 1936 gracias al impulso de Federica Montseny y Amparo
Poch Gascón.
La
República fue un periodo de avance las vanguardias artísticas. El cine
reconoció la figura de Luis Buñuel. El cine español republicano se situó,
incluso, a la cabeza mundial. También es la confirmación de la Edad de Plata de
la Literatura española. La Generación del 27 creció al calor de la República.
Federico García Lorca, Rafael Alberti, Alejandro Casona, Pedro Salinas, Miguel
Hernández, Vicente Alexandre, Pedro Salinas, Juan Ramón Jiménez, etc. Alguno de
ellos ya confirmados en generaciones anteriores, otros representantes de esa
Generación del 27, algunos anticipaban otra generación que quedó truncada con
la Guerra.
La
República acometió la laicización de la sociedad. La separación efectiva
Iglesia-Estado. La República nació laica. Dio libertad de culto. No había trato
de favor a la Iglesia católica cuyas organizaciones se tenían que someter a la
ley civil. Los jesuitas no aceptaron dicho juego y fueron expulsados. La
Iglesia perdió el control de la educación. Unas medidas que la Iglesia nunca
perdonó a la República.
La
configuración del Estado en la República fue completamente nuevo. Se abrió la
vía a las autonomías. Se eliminó la Guerra como instrumento de política
nacional (tan utilizado por la monarquía). La pena de muerte quedó abolida.
Fue
una ruptura tácita con el periodo anterior.
Las taras de la República
Pero
si bien se consiguieron importantes avances, la República también tuvo fallas
estructurales que le enfrentó al factor que había trabajado más por una
sociedad distinta: el movimiento obrero.
La
Reforma Agraria no se acometió con la contundencia reclamada por los
sindicatos. Se expropió a un reducido número de terratenientes monárquicos y se
realizó un desigual reparto de la riqueza. Los propietarios se mofaban de los campesinos
con la frase “¿No queríais República? Pues comed República”. Las medidas
republicanas en favor de los jornaleros en el primer bienio fueron
insuficientes. El plan de la Reforma Agraria era muy extenso en el tiempo y el
hambre de los jornaleros era inmediata.
En este contexto se tiene que entender los movimientos campesinos de Arnedo y
Castiblanco en 1931, iniciados por integrantes de UGT, o los de Alto Llobregat
en 1932 y Casas Viejas en 1933 impulsados por la CNT. Todos ellos
sangrientamente reprimidos.
Aunque
la República avanzó en leyes proteccionistas de carácter laboral (aprobación
por ley de las 8 horas de trabajo y cumplimiento absoluto – aunque la ley se
había conquistado tras la huelga de La Canadiense en 1919 –, seguros sociales,
etc.) muchas de ellas fueron insuficientes y no llegaban a las peticiones
exigidas por el movimiento obrero. Inclusive leyes como la Términos
Municipales, por la que solo se podía contratar a gente de un municipio en caso
de existencia de paro en el mismo, o la Ley de Vagos y Maleantes, aplicada en
muchas ocasiones por cuestiones laborales, fueron un autentico caballo de
batalla y enfrentamiento entre los sindicatos, sobre todo la CNT, y el gobierno
de la Segunda República.
La
aprobación de los Jurados Mixtos como forma de representación que dejaba fuera
a la CNT, fue algo duramente criticado por los anarcosindicalistas al Ministro
del Trabajo Francisco Largo Caballero, a la sazón dirigente de la UGT.
Advirtieron los libertarios al Ministro que ese sistema se volvería contra él.
Cuando los socialistas abandonaron el gobierno y las derechas ganaron en
noviembre de 1933, los Jurados Mixtos fueron ampliamente controlados por la
patronal y por el sindicalismo amarillo, virando la UGT a pactos con la CNT.
La
Ley de Defensa de la República mostró en numerosas ocasiones mayor temor de los
dirigentes republicanos al movimiento obrero que a sus verdaderos enemigos. Los
movimientos huelguísticos fueron fuertemente reprimidos haciendo mención a
dicha Ley, cuando el golpe de Sanjurjo en 1932 terminó con penas leves. Muchos
de los que salieron indemnes de aquella intentona golpista contra la República
en agosto de 1932 se volvieron a sublevar contra ella en julio de 1936.
Los trabajadores y “su”
República
Cuando
en noviembre de 1933 ganaron las derechas las elecciones se produjeron
retrocesos en los derechos adquiridos. Incluso aquellas medidas que el
movimiento obrero consideró insuficientes sufrieron un retroceso por parte del
nuevo gobierno.
Este
retroceso hizo movilizarse nuevamente a la población que había traído a España
la Segunda República. Y aquí se tiene que entender la Revolución de Asturias de
1934, sangrientamente reprimida por Lerroux, la CEDA y Franco.
La
movilización provocó una confluencia de las izquierdas. Nació el Frente Popular
compuesto por el PSOE, la UGT, el PCE, Izquierda Republicana, Unión
Republicana, el Partido Sindicalista, etc. La CNT y el movimiento libertario no
entró a formar parte del Frente Popular al principio, pero de cara a las
elecciones de febrero de 1936 dio libertad a sus militantes para votar a las
candidaturas frentepopulistas. Y el 16 de febrero de 1936 las izquierdas
volvieron a ganar las elecciones.
Pero
una amplia base de las derechas y los enemigos de la República no iban a dar
tregua. Y desde ese mismo 16 de febrero de 1936 comenzaron a pergeñar el golpe
de estado. Parte del Ejército, la Iglesia, una amplia capa de la derecha se
sublevan contra la República en julio de 1936. Y fue otra vez el pueblo, el
trajo la República en abril de 1931, el que se movilizó contra los retrocesos a
partir de noviembre de 1933, volvió a salir a la calle y frenar en muchos
lugares el golpe de Estado. Se iniciaba una Guerra Civil. Otra historia con un
trágico final que sumió a España en una larga noche.
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