jueves, 30 de mayo de 2013

A la memoria de Guido Picelli y a Antonio Cieri

Discurso leído en el homenaje a Guido Picelli en Mirabueno el 30 de mayo de 2013, ante mi ausencia en el homenaje a este militante italiano y al anarquista Antonio Cieri

Quiero pedir disculpas ante todo por no poder acompañaros hoy. Razones laborales inaplazables me han impedido desplazarme para poder participar de este acto tan importante para la provincia de Guadalajara y la reivindicación de la memoria.
            Lo que tenía que ser lo normal en España es lo extraordinario. Cada vez que abordamos un homenaje a los combatientes por la libertad parece que estamos haciendo algo fuera de lo común. Lo que es ordinario y, sobre todo, justo en otros países de Europa, en España es aun un problema. Resultado de nuestra historia, de la victoria del franquismo, de los largos años de la dictadura y de una mal llamada transición hecha a medida de los ejecutores y que enterró por segunda vez a los vencidos.
            Pero hay algo que tenemos y atesoramos. La justicia histórica. Esa no la va a enterrar ni pactos de silencio, ni transiciones, ni dictaduras. Y por ello hoy podemos homenajear a dos grandes: Guido Picelli y Antonio Cieri. Dos militantes antifascistas que se desplazaron a España por un doble objetivo:
  1. Doblegar al fascismo que atenazaba a Europa y a su propio país, Italia.
  2. La lucha por sus ideales con la certeza moral y política que estaban haciendo lo correcto en España.

      Y ambos fueron asesinados por el fascismo.
            Lo interesente de sus figuras no es solo que murieran por la libertad en tierra alejada de la suya. Ya llevaban tiempo fuera de Italia víctimas de la persecución e Mussolini  Si que ellos era representantes y militantes de la clase obrera. Guido Picelli era militante del Partido Socialista Italiano. Antonio Cieri lo era de la Unión Anarchica Italiana.
            Lo curioso de estos dos militantes es que no era la primera vez que coincidían en la lucha. Si algo tenía claro Cieri y Picelli era que solo la unidad del antifascismo podría derrotar al enemigo. En 1922 Picelli organizó en Parma los Arditi di Popolo con el objetivo de aglutinar en sus filas a los socialistas, a los anarquistas y a los comunistas y poder frenar el avance del fascismo. La batalla que libraron en la defensa del canal de Parma frente a las fuerzas fascistas de Italo Balbo, tuvieron a Picelli y a Cieri como protagonistas. Porque Cieri era uno de los comandantes de los Arditi nombrado por el propio Picelli.
            La victoria del fascismo desplazó a estos militantes. Picelli intentó contrarrestar al fascismo desde el parlamento. No lo consiguió. Abandonó el Partido Socialista y se unió a las filas comunistas. Acabó por exiliarse en Bélgica y visitó la Unión Soviética.
            Cieri recaló en Francia, y en 1925 fundó el periódico Umanitá Nova (que hoy todavía sigue siendo el órgano de la Federación Anarquista Italiana).
            Cuando el 18 de julio de 1936 un grupo de militares se subleva contra la República y tuvieron como objetivo eliminar al movimiento obrero, militantes como Cieri y Picelli tenían claro lo que había que hacer. Combatir en España. Combatir junto a sus camaradas y compañeros. Picelli toma contacto con el POUM, incorporándose posteriormente a la Brigada Garibaldi de las Brigadas Internacionales. Cieri ingresa en la Sección Italiana de la Columna Ascaso de la CNT-FAI.
            El destino final de ambos fue el mismo. Picelli murió en Mirabueno. Cieri en Huesca. Ambos murieron por la libertad, por sus ideas, por sus principios. Y queda su legado.
            Hoy se hace este justo homenaje a Guido Picelli, al compañero Picelli. En Barcelona (aunque murió en Huesca) se le hará al compañero Cieri. A este último ya se le hizo un homenaje por la FAI en Parma en 2008.
            El antifascismo aquí reunido quiere rendir ese tributo. Es de justicia hacerlo. Es uno de los  objetivos del Foro por la Memoria. Reivindicar la memoria de los antifascistas. De todos los antifascista. Con este homenaje lo estamos consiguiendo entre todos.

VIVA LOS ARDITI DEL POPOLO
VIVA LA LUCHA ANTIFASCISTA

VIVA LA ANARQUIA
30-V-2013

lunes, 20 de mayo de 2013

LA MEMORIA GUERRILLERA

Reseña del libro El duende el maquis. Jesús Martínez Maluenda de Jaume Serra Fontelles (Virus, Barcelona, 2012), publicada en la edición digital del periódico Diagonal


Si recorres países como Francia o Italia, puedes comprobar como en la memoria antifacista que surge tras la Segunda Guerra Mundial, está muy presente la participación guerrillera o partisana en su contribución para el aplastamiento de los fascismos europeos. Las resistencias y las guerrillas fueron parte fundamental de esa lucha. Una lucha guerrillera a la que España no fue ajena, tanto en su participación en Europa como en la lucha antifranquista.
Sin embargo en muchas ocasiones un manto de olvido ha caído sobre la lucha guerrillera contra el franquismo en España. Las razones son múltiples siendo la fundamental los casi cuarenta años de una dictadura que asesinó y sepultó a los integrantes de la oposición al franquismo. Un manto de olvido que el posterior sistema democrático se guardo muy bien de continuar. Este manto de olvido junto a la demonización que determinada pseudo-historiografía ha relatado sobre el maquis (termino francés), ha servido para deformar la historia de la resistencia guerrillera antifranquista. Sin embargo contamos actualmente con historiografía seria y trabajos consistentes que han recuperado las acciones de los guerrilleros antifranquistas.
En este último aspecto se inscribiría la obra de Jaume Serra, que ya había tenido la oportunidad de rescatar la vida y actividad de algunos maquis en una serie de la televisión catalana. Pero el libro que nos presenta aquí tiene otro componente. No habla de las actividades de Quico Sabater, de Caraquemada, de Facerías o de Massana, todos legendarios maquis anarquistas. Habla de acción de un personaje cuyo cometido era más óscuro pero igual o más importante que las propias acciones. La actividad de Jesús Martínez Maluenda, conocido como “el duende”, era conducir a los maquis en el paso por los Pirineos, buscarles las rutas más acordes y menos peligrosas para poder pasar a España y poder ejecutar las acciones en la lucha contra el franquismo. Una acción que alguien tenía que hacer y que Martínez Maluenda lo hizo hasta muy avanzada edad.
Un libro a caballo entre la biografía y las memorias, corto pero intenso, que nos sirve para acercarnos a una vida anónima y apasionante. Otro acierto de Virus editorial en su tarea de recuperación de la historia de la oposición al franquismo.

Julián Vadillo Muñoz

lunes, 13 de mayo de 2013

Volapük. Un nuevo proyecto editorial


Entrevista publicada en el último número del CNT (sección Cultura) a Sergio Higuera, fundador de la editorial Volapük.


¿Qué significa la palabra volapük?

Volapük es una lengua universal, antecesora del esperanto, que se creó a finales del siglo XIX. Tuvo entre sus propagadores al guadalajareño Fernández Iparraguirre que redactó una gramática y un diccionario de esta lengua y se editó la “Revista del Ateneo Caracense y Centro Volapükista español”.
Esa conexión entre los valores universales y fraternales del volapuk y el especial arraigo que conoció en nuestra ciudad determinó la elección del nombre para el proyecto.

¿Cómo surge la idea del proyecto?

Tras un proceso de aportación militante, pero también de aprendizaje continuo, en el área de publicaciones de la Fundación Anselmo Lorenzo, y una vez que esa tarea la gestionan otros compañeros, decido poner en marcha Volapük Ediciones. Por un lado con la intención de rescatar textos, autores y contenidos que se mantienen alejados de la atención de las editoriales convencionales o las instituciones culturales que priorizan otras cuestiones. Por otra parte, inicio una opción laboral autónoma y autogestionaria. En el proceso editorial hay tareas que han de asumir otras entidades (distribución, etc) y se conviene con proyectos similares o que comparten esta visión.



¿Que pretende este proyecto en el contexto del mundo editorial? ¿Y en una provincia como Guadalajara?

Como decía difundir contenidos con una menor proyección, de momento, por tratarse en casos de autores noveles a los que los grupos editoriales no apoyan aunque su interés es relevante, o temáticas condenadas al ostracismo por no interesar a los poderes literarios o mediáticos, como pueden ser textos o estudios libertarios, de ecología social, otros políticamente incorrectos, etc, si bien no queremos limitarnos y quedamos abiertos a cualquier propuesta que vaya surgiendo.
A nivel de Guadalajara, son pocas las editoriales existentes y con líneas muy concretas: guías turísticas, estudios y crónicas históricas…que tienen por supuesto su interés. Con nuestra llegada abrimos una nueva opción a gente que escribe, que lo hace bien y sobre cuestiones poco trabajadas. Por supuesto, somos receptivos a colaboraciones concretas con otros proyectos o librerías locales como ya viene ocurriendo.

¿Qué tal acogida ha tenido el primer libro del proyecto?

El primer libro que hemos editado “Exiliados del Paraíso. Relatos” del escritor Josean Aparicio Tercero, es un compendio de relatos que tratan sobre personas todavía arraigadas a la naturaleza, seres al margen del progreso y de esa sociedad que llamaron del bienestar, personas que aun viviendo en diferentes zonas del planeta, tienen un sueño común, que les dejen vivir en paz con la tierra, con sus costumbres y con su modo de vida. Lo completan otras serie de vivencias y relatos de viajes. Contiene inherente al propio discurso literario una carga de crítica social si bien no se hace necesariamente explícita.

Salió a principios de año y está teniendo una buena aceptación a partir de las presentaciones que tuvieron lugar en Molina de Aragón y Guadalajara, ha tenido un eco positivo en parte de la prensa local y literaria. Asimismo, estamos recibiendo buenas críticas de la gente que lo va conociendo y cuenta con una amplia distribución.
Tenemos previstas nuevas presentaciones del libro en la Feria del Libro de Guadalajara el 19 de mayo y en Madrid, en Traficantes de Sueños, el 28 de junio.



¿Qué textos o proyectos tiene pendiente Volapük?

En próximas fechas vamos a editar un estudio histórico sobre Soledad Gustavo (Teresa Mañé) y otras precursoras del feminismo anarquista cuyo autor es el historiador Julián Vadillo Muñoz. Todavía han de concretarse otras propuestas de autores locales: una novela sobre la vida de un militante anarquista; y un cuaderno de campo muy crítico con el llamado “turismo rural” y la conversión de nuestros pueblos y naturaleza en parques de atracciones estacionales.

Mauricio Basterra

viernes, 26 de abril de 2013

EL ORIGEN DEL PRIMERO DE MAYO. UN DIA DE LUCHA DE LA CLASE OBRERA


Artículo publicado en el último número del CNT con motivo del aniversario del asesinato de los Mártires de Chicago. El origen de la historia de todo un movimiento.


¡Adelante con valor!. El conflicto ha comenzado. Un ejército de trabajadores asalariados esta desocupado. El capitalismo esconde sus garras de tigre detrás de las murallas del orden. Obreros, que vuestra consigna sea: ¡No al compromiso! ¡Cobardes a la retaguardia! ¡Hombres al frente!”

Con estas palabras preparaba August Spies la huelga del Primero de Mayo en Chicago en las páginas del periódico Arbeiter Zeitung. Nada hacía suponer a Spies que aquella jornada iba a pasar a la historia del obrerismo por todo lo que conllevó. La reivindicación de las ocho horas de trabajo era el eje fundamental de aquella huelga en 1886.
Y es que la reivindicación por una disminución de la jornada de trabajo hundía sus raíces en los orígenes del movimiento obrero. Las largas jornadas a las que estaban sometidos los trabajadores ponía como primer punto de la agenda reivindicativa la disminución de la jornada, que en muchos casos alcanza las 12-14 horas diarias. Evidentemente sin ningún tipo de seguro social y con unas condiciones de vida de miseria.
Y curiosamente es EEUU uno de los primeros países en introducir leyes de reducción de la jornada laboral. En 1840 la administración de Martín van Buren reconoció la jornada de 10 horas para empleados del gobierno y constructores de navales. En 1842 Massachussets y Connecticut redujo la jornada infantil a 10 horas. Reino Unido, por su parte, en 1844 redujo el trabajo infantil a 7 horas y el de adultos a 10 horas. Y así se fueron sucediendo en distintos estados norteamericanos y en Europa. Siempre reformas parciales y en sectores concretos.
Eso hacía pensar que solo una fuerza organizada de los trabajadores podría llegar a conquistar mejoras en la clase obrera de más amplio. En 1864 se fundaba en Londres la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT) y en 1866, en el congreso de Ginebra, se aprobaba que las secciones integrantes de la misma iban a buscar las ocho horas de trabajo. Ocho horas de trabajo, Ocho horas de descanso y Ocho horas de ocio. Ese fue el lema del movimiento obrero internacional.
El amplio poder de implantación que generó la AIT y los ecos revolucionarios que llegaban desde Europa, hizo que en 1868, el presidente norteamericano Andrew Johnson aprobara la Ley Ingersoll, por la cual se establecía la jornada de ocho horas de trabajo para los empleados federales.
A pesar de la desaparición de la AIT el movimiento obrero siguió reivindicando mejoras para la clase obrera. Numerosas huelgas se van sucediendo a lo largo y ancho del mundo, algunas de las cuales consiguen grandes avances para los trabajadores. Por ejemplo la huelga de ferrocarriles de Massachusetts de 1874 conquistaba las 10 horas de trabajo.
Pero los trabajadores integrantes del movimiento obrero norteamericano eran conscientes de que sin una organización que aglutinase a los trabajadores iba a ser muy difícil conquistar derechos generales y básicos para la clase obrera. Así nació en 1881 en Pittsburgh la Federación Norteamericana del Trabajo (AFL). En su IV Congreso en Chicago decidía la organización de una gran huelga general que reivindicara las ocho horas de trabajo, siguiendo la tradición fundada por la AIT. Reivindicación que contó también con el apoyo de otras organizaciones como los Caballeros del Trabajo o distintas federaciones y asociaciones obreras norteamericanas.
Se constituyó un Comité por las Ocho Horas de Trabajo, y fechó la huelga general para el Primero de Mayo de 1886. La huelga fue un completo éxito de convocatoria para el sindicalismo norteamericano. La situación de miseria que vivían los trabajadores era reconocida incluso por los propios gobiernas y el presidente Grover Cleveland dijo: “Las condiciones presentes de las relaciones entre el capital y el trabajo son, en verdad, muy poco satisfactorias , y esto en gran medida por las ávidas e inconsideradas exacciones de los empleadores”. La huelga fue un éxito de convocatoria y más de 5000 huelgas se fueron declarando. En muchos lugares se conquistaron esas ocho horas de trabajo (Chicago, Boston, Pittsburgh, Saint Louis, Washington, etc.) Muchas de ellas a nivel de fábrica o triunfos parciales.
Este poder del movimiento obrero, animado por los anarquistas principalmente, puso en alerta al empresariado norteamericano que no tardó en reaccionar. En las sucesivas manifestaciones tras el Primero de Mayo los patronos lanzaron contra los huelguistas a rompehuelgas y amarillos, sobre todo contra los obreros de la fábrica McCormik. Lo peor llegó cuando el 4 de mayo en Haymarket Square estallaron unas bombas con 15000 personas reunidas. El resultado fue 38 obreros muertos, 115 heridos, un policía muerto y setenta heridos. La prensa, a favor de los patronos, no dudó en apuntar desde el primer momento a la autoría anarquista. Las razzias contra anarquistas iniciadas por el comisario Michael Schaack no se hicieron esperar. Entre los detenidos y acusados de asesinato se encontraban los animadores más entusiastas del movimiento obrero. Todos anarquistas. Los nombres de August Spies, Michael Schwab, Óscar Neebe, Adolf Fischer, Louis Lingg, George Engel, Samuel Fielden o Albert Parsons pasaron a ser primera noticia. Todo el juicio que se montó contra ellos estuvo lleno de irregularidades. El juez Joseph E. Gary, confeso reaccionario, seleccionó al jurado entre personas de clara influencia antisocialista y antianarquista. No se permitió estar entre el jurado a obreros que pudieran tener simpatías por las ideologías obreras. La suerte de los acusados estaba echada de antemano. El 11 de noviembre de 1887 se ejecutaba la sentencia contra los condenados a muerte. Spies, Parsons, Fischer y Engel fueron ahorcados. Lingg se suicidó el día anterior. Y otros acusado penaron en las cárceles durante varios años. En la memoria quedan los discursos que los acusados dieron en tribunal. Su defensa de inocencia y la defensa de sus ideas. Fueron ejecutados por ser anarquistas y socialistas. Camino a patíbulo los acusados siguieron dando vivas a la anarquía y a la clase obrera. Cantaron La Marsellesa, entonces himno revolucionario por excelencia.
La inocencia de los acusados era manifiesta. Era el origen de la guerra sucia contra el movimiento obrero. Alguno de los instigadores de los sucesos de Chicago estaban vinculados a organizaciones como la Agencia de Detectives Pinkerton, que actuó como rompehuelgas y se infiltró en el movimiento obrero con el beneplácito de patronos y gobierno norteamericano.
Aun así para el movimiento obrero internacional la fecha del Primero de Mayo se convirtió en un día de conmemoración para recordar a los “Mártires de Chicago” y para reivindicar la jornada de ocho horas de trabajo. Las Segunda Internacional lo estableció con día internacional de lucha y el movimiento anarquista lo hizo una de las fechas de reivindicación obrerista y conmemoración junto al 18 de marzo (aniversario de la Comuna de París) y el 11 de noviembre (ejecución de los Mártires de Chicago).
Aun así a nivel internacional las diferencias de como actuar frente al Primero de Mayo distanció a socialistas de anarquistas. Mientras los primeros, cada vez más integrados en las instituciones, fue convirtiendo el Primero de Mayo en una jornada casi festiva, con manifestaciones de fuerza y entrega de reivindicaciones a las autoridades, los anarquistas los consideraban un día de lucha y la razón para convocatoria de huelga general que presionase a esas autoridades para aprobar la jornada de ocho horas de trabajo. Jornada de ocho horas que en España se consiguió tras una huelga general en la fábrica de La Canadiense en Barcelona y que negoció una delegación de la CNT con el Ministro de la Gobernación.

Hoy más que nunca conviene recordar los orígenes del Primero de Mayo y como los derechos que hoy se pierden costaron esfuerzo y vidas conseguirlo. Su ejemplo es nuestra mejor lección en la actualidad.

Mauricio Basterra

lunes, 15 de abril de 2013

LA CARA MÁS TRISTE DE LA DERROTA


Miquel Izard. Entre la ira, la inquietud y el pánico (Plataforma historia, 2013)

El cuadro desolador que representaba el ver aquella caravana de millares de personas de ambos sexos y de todas las edades, que afluían a la carretera de Mataró, arrastrando carros de mano, portando a la espalda hatos de ropa, maletas y los más diversos objetos, se adentraban en mí, para dolerme en lo más hondo. Aquellos rostros alargados por las privaciones, aquellas miradas donde se reflejaba el ansia y la desesperación de la multitud que marchaba por la carretera, semejante a una enorme serpiente, puesta en movimiento, superaba a la sucesión de imágenes y sentimientos sufridos durante las jornadas […]. Dos hileras de seres humanos, cargados de las cosas más inverosímiles, caminaban trabajosamente hacia Gerona. Era el éxodo de todo un pueblo que prefería expatriarse a sufrir el yugo del tirano”
Este es uno de los testimonios que Miquel Izard ha rescatado en su obra Entre la inquietud y el pánico (Plataforma historia, Barcelona, 2012) y donde se narra los últimos quince días de guerra en Cataluña y la huida de la población civil por la carretara hasta alcanzar la frontera francesa, huyendo de la represión que las tropas de Franco estaban imponiendo como vencedores.
Poniéndonos en antecedentes de la historia de España y del movimiento obrero en Cataluña, Izard nos narra, a través de numerosos testimonios hasta ahora dispersos, el impacto que supuso la llegada del franquismo a la zona. Las caravanas de refugiados, los ataques que sufrían de la aviación sublevada (hoy a punto de ser juzgados como crímenes contra la humanidad), las muertes por hambre de hombres, mujeres y niños, la desesperación, etc. Los relatos estremecedores tanto de protagonistas de la Guerra (Federica Montseny, Silvia Mistral, Manuel Tagüeña, etc.) hasta relatos menos conocidos, nos llevan en volandas durante aquellos quince días de huida que marcó el inicio del fin de las esperanzas de un pueblo que luchaba por su libertad y contra el fascismo. E igualmente como entre tanta desesperación aparecían las muestras de humildad y de apoyo mutuo que caracterizó a los derrotados. Rescata hechos poco conocidos como la participación de organismos tales como la Cruz Roja o los Cuáqueros en la ayuda a los refugiados españoles, que cuando llegaron a Francia encontraron el ostracismo, los malos tratos y los campos de concentración. Unos españoles que no dudaron en volver a tomar las armas para derrotar al fascismo en Europa con la vana esperanza de poder derrotar también a Franco.
Muy recomendable la lectura del libro de Izard pues es rescatar un acontecimiento poco conocido y que muestra la dimensión humana de la derrota republicana y revolucionaria a nivel humano, lejos exclusivamente de la derrota para las organizaciones que lucharon contra el franquismo.
Julián Vadillo Muñoz

martes, 26 de marzo de 2013

Figuras desconocidas para tiempos convulsos

En momentos de agitación política, como los que estamos viviendo, la presencia de referencias históricas que den sentido a mucha de las luchas que se plantean son necesarias. Y, desde luego, rescatar figuras apenas conocidas en la historia, a pesar de la trascendencia que en su momento histórico tuvieron, se hace de completa necesidad. Ese es el objetivo que Joaquín Beltrán Dengra ha planteado con El populismo en el republicanismo federal español hasta 1868 y especialmente en Fernando Garrido Tortosa.

Pocas personas conocen hoy la figura de Fernando Garrido (1821-1883) y lo que significó para la historia del movimiento republicano y del movimiento obrero. Pertenece a esa generación de militantes que fraguó su ideología en un entorno hostil, con unas instituciones políticas débiles, tendentes a los gobiernos autoritarios recubiertos de un falso liberalismo político. Garrido conoció las obras de los políticos europeos de la época, los momentos de conflictividad política tanto en Europa (revolución de 1848) como las distintas asonadas en España y los distintos gobiernos moderados y progresista. En ese entorno se va perfilando lo que será el republicanismo federal que tendrá en Pi i Margall a su mejor representante, y también un primigenio socialismo que eclosionará con la Revolución de 1868 y el desarrollo del movimiento obrero. Es un momento en el que llegan a España ecos de los pensadores que comienzan a desarrollar el socialismo. Proudhon, Marx, etc.

Pero hasta entonces personajes como Fernando Garrido introduce y debate los conceptos de democracia, de los primeros socialista o socientistas como Fourier y los falansterios, Cabet y La nueva Icaria, el cooperativismo de Robert Owen (apenas conocido en España), etc. A través de un análisis de su figura, de su obra y de los conceptos del populismo que existen en ese primer republicanismo (populismo entendido como protagonismo del pueblo, tendencia que desarrollan muy bien los pensadores rusos como Herzen o Chernichevsky).

Una introducción a este figura tan desconocida como importante e interesante, que la historia se ha encargado de enterrar, y de la que Beltrán Dengra nos algunas pinceladas a falta de un estudio más profundo.

Aun así hay algunas cosas de las que esta pequeña síntesis de la figura de Garrido adolece. Una primera es que no se analiza la gran obra de Fernando Garrido Historia de las clases trabajadoras, dividida en “El esclavo”, “El siervo”, “El proletario” y “El obrero asociado” (la última edición de esta obra es de Zero ZYX). Primer acercamiento a la historia del obrerismo y de la clase de la que se quiere nutrir ese incipiente movimiento obrero y socialista. Una obra que Garrido escribe a partir de los artículos que publica en el diario “La Revolución Social” y por el que acabó preso en Saladero.

Igualmente esta interesante obra de Beltrán Dengra deja poco espacio para dilucidar o concluir cual es la importancia que Fernando Garrido tiene en el primer movimiento obrero organizado en España. Garrido asiste al nacimiento de la Federación Regional Española. Y de hecho es una de las referencias que la AIT tiene en España. Pero no congenia bien con las ideas que trae Guisseppe Fanelli. Esos primeros introductores del socialismo se ven rebasados por un movimiento más consistente que incluso supera los límites del republicanismo federal pimargaliano.

Pero esas tendencias que Garrido introduce antes de la gran eclosión del movimiento obrero, tienen una enorme importancia. Uno de los periódicos de defensa del fourierismo en España, “El Pensil de Iberia”, se hace portavoz de las primeras defensas de los derechos de los trabajadores, así como que por primera vez se defienden los derechos de la mujer en sus páginas por los artículos de Margarita Pérez de Celis. Algo que sin gente como Fernando Garrido jamás habría sido posible. Además esas comunidades falansterianas que se intentan desarrollar sirven para introducir los conceptos de cooperación y apoyo mutuo que después hará fraguar el poderoso movimiento obrero español. Incluso esa actividad falansteriana servirá para que personalidades como Aurora Rodríguez Carballeira, madre de Hildergart, intente la creación de un falansterio en la ciudad de Alcalá de Henares, que no llegó a cuajar.

Importante es pues rescatar una figura como la de Fernando Garrido, profundizar más en ella, ver la importancia y la trascendencia que tuvo para los movimientos posteriores. Eso nos acercará un poco más a que esos pioneros fueron fundamentales para el desarrollo del posterior movimiento obrero.