martes, 24 de enero de 2012

ANIVERSARIO DE LA MASACRE DE ATOCHA. 24 DE ENERO DE 1977


Hace 35 años, en un despacho de abogados del número 55 de la Calle de Atocha (muy cerca de donde vivía el periodista libertario Eduardo de Guzmán con su mujer Carmen Bueno) eran acribillados a balazos por un comando de la extrema derecha cinco abogados laboralistas pertenecientes a Comisiones Obreras (CCOO) y militantes de diversos partidos políticos de izquierdas. Resultaron heridas en dicho atentado cuatro personas más.

Todo ocurrió en la noche del 24 de enero de 1977. Cuando en el despacho laboralista todavía continuaba una actividad sindical frenética, un grupo de la extrema derecha, denominado “Comando Adolfo Hitler” de la organización terrorista Guerrilleros de Cristo Rey, penetraron armados en el despacho de abogados y ejecutaron contra la pared a los allí presentes. Los abogados Enrique Valdevira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz y Francisco Javier Sauquillo Pérez del Arco, el administrativo Ángel Rodríguez Leal y el estudiante de Derecho Serafín Holgado de Antonio resultaron muertos. Miguel Sarabia Gil, Alejandro Ruiz-Huerta Carbonell, Luis Ramos Pardo y Dolores González Ruiz resultaron heridos.

Un atentado terrorista de la extrema derecha que venía a culminar una escalada de atentados contra grupos de la izquierda. Una extrema derecha que campaba a sus anchas, que contaba con apoyo de policías y parte del Ejército y con la mirada hacía otro lado del gobierno. Armados sembraban el terror por donde quieran que pasaban. Utilizando la excusa de ETA y del GRAPO como antagonistas en la izquierda, agredían a militantes de todas las organizaciones políticas y sindicales. Un reciente documental titulado Ojos que no ven relata los crímenes de la extrema derecha desde la Transición hasta la actualidad, con una escalofriante lista de asesinados al final del mismo.

Los asesinos de los abogados laboralistas de Atocha tienen nombres y apellidos. Todos ellos militantes de partidos como Falange o Fuerza Nueva. Francisco Albadalejo, que era secretario provincial del Sindicato Vertical del Transporte (organización sindical franquista), José Fernández Cerrá, Carlos García Juliá y Leocadio Jiménez Caravaca. También participó en el atentado Fernando Leros de Tejada, que huyó del país y no puedo ser juzgado. Colaborador fue también Simón Ramón Fernández Palacio, que junto con Leocadio Jiménez habían sido combatientes de la División Azul durante la Segunda Guerra Mundial. Dos perfectos fascistas. Posteriormente también se demostró la participación de fascistas italianos en el crimen. Allí estaba Carlo Cicuttini, miembro de la organización Gladio, de carácter anticomunista y terroristas. En el juicio que se celebró algunos años después (en 1980) también declararon militantes destacados de la organización fascistas Fuerza Nueva, entre ellos sus líderes Blas Piñar, que era diputado por aquellas fechas, y Mariano Sánchez Covisa. Todo un entramado terrorista de organizaciones que se amparaban en la legalidad para ejercer sus tropelías. El resultado de todo fue algunas condenas de los criminales.

Una película de Juan Antonio Bardem titulada Siete días de enero reconstruye de forma verídica aquellos luctuosos sucesos. Un periodo difícil, una llamada “Transición” mal hecha, unos criminales franquistas que tienen impunidad y una larga de lista de muertos.

Enrique Valdevira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz, Francisco Javier Sauquillo Pérez del Arco, Serafín Holgado de Antonio y Ángel Rodríguez Leal permanecerán en la memoria de los antifascistas de todos. Como otros asesinados como Agustín Rueda, Maria Jesús Nájera, etc. Un recuerdo desde esta bitácora para ellos.

1 comentario:

Canichu, el espía del bar dijo...

Yo conocí de niño a Paquita Sauquillo en los años 1980. Creo, pasado el tiempo, con ojos de adulto, que lo de su hermano le dio mucho impulso en su vida para combatir las injusticias, como lo de la colza.