domingo, 16 de noviembre de 2008

A vueltas con la memoria

En las ultimas semanas he tenido la oportunidad de dar algunas charlas sobre la memoria histórica, coincidiendo con la celebración de algunas jornadas libertarias que se han celebrado.
Tengo que agradecer, en primer lugar, que se pensara en mi para poder realizar esto. La charla desarrollada en Bilbao y Madrid tuvieron poca acogida y creo que ha servido para poder ofrecer una visión libertaria de las cuestiones de lo que se ha venido a denominar "memoria histórica"
Durante esos actos he ofrecido las visiones que he venido desarrollando a lo largo de la existencia de este blog. La crítica al propio concepto de memoria histórica; lo que ha supuesto la generación de este movimiento; etc.
Pero si para algo veo que ha servido estas conferencias, ha sido sobre todo para dos cuestiones:
A. La primera que los libertarios tenemos una voz propia y unos conceptos alrededor de esta temática. Movimientos que están capitalizando algunos partidos políticos pero que en definitiva no llegan a las espectativas generadas, tienen que ser contrarrestados con una voz propia.
B. La segunda es que nos sirve para desmitificar y romper algunos lugares comunes que se han impuesto a lo largo de la historia por distintos tipos de tendencias y de concepciones historiográficas. Gracias a este tipo de actos podemos romper algunas peculiaridades que sobre el anarquismo se ha intentado ceñir y que incluso han calado en los propios sectores libertarios.
En Bilbao tuve la oportunidad de hablar de la FAI, que por excelencia, se convierte en la organización mas denostada. Y ello es así, por una parte, por el desconocimiento que alrededor de ella existe, y por otro por el lugar común que se le ha establecido de grupo de presión dentro de la CNT o de banda de pistoleros que se imponía por el terror. Estudiando a la FAI te das cuenta que ambas visiones son falsas y erróneas y que están lejos de la realidad. Unas veces fomentadas por desconocimiento y otras por maledicencia. Al trabajo de Juan Gómez Casas Historia de la FAI, pude completar uno escrito por mi titulado Desarrollo y debates de los grupos anarquistas de la FAI en el Madrid republicano, publicado en el número 4 de la revista Germinal. Para el desarrollo de este trabajo tuve la oportunidad, no solo de consultar mucha bibliografía sobre la temática, sino también consultar los archivos del Comité Peninsular de la FAI. Esto último algo que casi nadie ha hecho. Y allí, en esos documentos, contrastados con los datos de prensa y los estudios de campos, te das cuenta del pragmatismo y de los interesantes debates desarrollados por los grupos faístas, lejos de las visiones estereotipadas de "controladores" o "pistoleros". Sin embargo son estas últimas visiones las que hacen fortuna en grandes editoriales que dan cobertura a historiadores y escritores que mantienen tales posiciones. Afortunadamente plataformas como Germinal nos está ayudando a romper todo el monopolio de un panorama histórico dominado por una parte por una izquierda justificativa y, por otro, por una derecha revanchista.
El resto de los temas tratados han sido los típicos en cualquier charla de memoria. Se ha disertado sobre la Ley de Memoria Histórica, donde se la ha sometido a una crítica desde las posiciones anarquistas. Se ha roto el panorama común del anarquismo histórico. Se ha hablado de Garzón y del fiscal, donde se ha aprovechado para criticar a un proceso como la Transición, donde el pactismo y la traición de algunos grupos políticos como el PSOE o el PCE, sirvieron para sepultar la memoria de los derrotados en 1939, muchos de los cuales eran militantes de esas organizaciones. Aquí es donde mayor crítica se ha hecho a la llamada Ley de Amnistia de 1977, convertida en una amnesia institucionalizada.
Como conclusión hay que sacar, que si bien el movimiento de la memoria histórica ha sido tardío, lo cierto es que ha generado todo un proceso ciudadano que ha desbordado al propio gobierno socialista, que creía lo tenía bajo control. Y, sobre todo, que aun nos queda mucho por hacer. La memoria anarquista y nuestra historia tiene que ser reivindicada. Y nuestro trabajo es doble, ya que fue doblemente olvidada, por el franquismo triunfante y por la democracia, heredera del franquismo, y que condeno al ostracismo los conatos de crítica a su sistema. Y que para ello tenemos plataformas suficientes. Instituciones como la Fundación Anselmo Lorenzo, que con su hacer por la historia libertaria y su editorial, nos ofrece buena plataforma. Revistas como Germinal, cuyo objetivo es en el campo histórico, ofrecer nuevas visiones que vengan a romper los estereotipos sobre la historia libertaria. Los periódicos del mundo libertario, como Tierra y Libertad, que siempre ha dado cobertura a los artículos de historia y memoria, pues los considera importante. En esta linea también esta el CNT. Por último editoriales como LaMalatesta, que tiene una especial preocupación por la historia libertaria y cuyo trabajo es encomiable en esta linea. Y también el reconocimiento a algunas asociaciones de la memoria, que sin ser anarquistas, se muestran partidarias de reivindicar la memoria de los derrotados en la guerra, tuviesen las ideas que tuviesen.
Queda mucho trabajo pero el horizonte es esperanzador.

1 comentario:

canichu dijo...

Y ya que mencionas la Anselmo Lorenzo, creo que, como ya te dije en su día, debes seguir en ella ya que tus conocimientos, tu trabajo constante y estar literalmente organizándola tú ahora mismo en Madrid, puede hacer que le des iun gran empuje a dicha fundación y por ende a la difusión de la historiografía anarquista. Si bien quizá hay que abrir más la fundación más allá de los circuitos historiadores más profesionales, ya que estos terminan siendo cerrados entre la intelectualidad y no acaban de llegar del todo a la sociedad y las personas de a pie. Al menos habría que hacerlo en cuanto esté totalmente organizada. Es sólo mi opinión. Un saludo enorme.