lunes, 6 de agosto de 2012

La represión franquista en el norte de Burgos. La Torca Palomera

Hace unos días estuve en la zona norte de Burgos, en el Valle de Sedano. Es un lugar que ya he visitado en más de una ocasión. Un bonito paraje, con un clima magnífico en verano, rodeado de varios pequeños ríos, y justo al lado del Cañón del Ebro. Entre las poblaciones más importantes se encuentran Sedano, Orbaneja del Castillo, Covanera (donde está el Pozo Azul), Cortiguera (donde se rodó la película "El disputado voto del señor Cayo") y un largo etcétera. Un lugar como Sedano donde el escritor Miguel Delibes escribió una parte importante de su obra.
Pero no hace mucho que me enteré de la dimensión que la represión franquista tuvo en la zona. Una zona donde apenas hubo Guerra, pues prácticamente cayó en manos sublevadas en las primeras horas del levantamiento contra la República.
Cerca de estas poblaciones se encuentra el pueblo de Valdenoceda. Allí se estableció una prisión donde el trato a los presos fue vejatorio.  Hasta 151 presos republicanos fueron ejecutados, según el registro civil, en esa prisión. Sus cadáveres fueron enterrados en una fosa común del cementerio del pueblo. Un señor mayor del pueblo, ante la pregunta de donde se encontraba la cárcel, dijo: "Un poco más abajo, tras esa curva. Cuando yo era pequeño iba allí con el cura del pueblo, para que les diera la extrema unción a los presos. La mayoría de ellos morían de hambre". Unas condiciones extremas que hacen de la prisión de Valdenoceda una de las más terribles y crueles de la dictadura franquista. Gracias a la Asociación de Familiares y Amigos de Presos Republicanos de Valdenoceda, se han podido rescatar ya 112 cadáveres y se han identificado 21 de los mismos. Un esfuerzo que ha desarrollado la sociedad civil y esta asociación de presos.
Pero el horror franquista no solo se concentró en Valdenoceda. En el mismo Valle de Sedano la represión contra los leales a la República y los revolucionarios fue cruel. En el kilómetro 13 de la carretera de Sedano a Covanera se procedía a la ejecución de republicanos. Pero al parecer esas fosas están exhumadas.
Quizá lo más duro y crimnal se da en un paraje perdido de la población de Mozuelos de Sedano. Entre una alineación de pinos se encuentra un lugar llamado "La Torca Palomera". Se trata de una sima de unos 60 metros de profundidad y un hueco de 15x5 metros. Según la gente que ha bajado por el agujero (que es muy amplio) el olor es insoportable, pues en su fondo se acumula basura. Numerosas actividades espeleológicas se han realizado en La Torca Palomera.
Pero lo que mucha gente desconoce es que en el fondo de esa torca reposan los restos de numerosos republicanos y revolucionarios. El modo de ejecución de los falangistas de la zona no pudo ser más cruel. Llevaban vivos a los leales y les lanzaban al vacío. Según algunas fuentes (como la de Jesús Gutiérrez Flores en Guerra Civil en Cantabria y pueblos de Castilla) fueron lanzados unos 40 militantes de izquierdas a la sima. Pero es probable que fuesen muchos más, teniendo en cuenta que un dirigente fascista de la zona (del pueblo de Ribera de Masa) dijo. "Ahí caben todos los de este valle", refiriéndose a los republicanos y antifascistas de la zona.
Cuando visitas el lugar no puedes sino pensar en el modus operandi de los falangistas. Al parecer cargaban un camión con los sentenciados. Los dirigían hasta la torca y allí les lanzaban al vacío. Según testimonios del vecino pueblo de Sedano, en una ocasión un falangista fue agarrado por un leal cuando éste fue lanzado al vacío, acabando los dos en el fondo de la torca. Los reaccionarios de la zona se apiadaban del falangista sin pensar que allí se estaba cometiendo un auténtico crimen contra la humanidad.
Esa profunda sima nos viene a recordar muchas cosas. Lo primero que el actual Estado en España permite que los cuerpos de personas que defendieron la libertad se encuentren sepultados a 60 metros de profundidad y tapados por la basura. Es una manera de entender las cosas. Es el modo que España, tras sus vergonzosos pactos de silencio, paga la lucha por libertad. Consecuencias conscientes de una transición mal hecha. O mejor dicho. Realizada por los herederos de la dictadura y con un determinado sector de la izquierda que prefirió sentarse en la mesa con los verdugos y mirar hacía otro lado con las víctimas.
Por otra parte que lo que el franquismo cometió, lo que los secuaces de Falange perpetraron, fue un crimen contra la humanidad. Y esos crímenes nunca prescriben. Las diferencias entre los ejecutados en Auschwitz, los de Sbreniça, los de Ruanda o los de la España franquista son mínimos. Todos crímenes contra la humanidad. Y la mejor prueba es lanzar a una persona viva al vacío, como ocurrió en La Torca Palomera. La gran diferencia es que muchos de esos crímenes han sido juzgados por tribunales internacionales. Sin embargo en España se guarda completa impunidad de lo que sucedió.  De la ilegitimidad del régimen franquista proviene la legitimidad del actual, que se atreven a llamar democracia.
Y aunque el olvido se quiera imponer hay algunos que nos resistimos a ello. Así que me permití el ejercicio individual de hacer un pequeño homenaje a los que allí están. Cogí una bandera republicana (la de los leales y por la que lucharon mis abuelos) y una enseña anarquista (que es mi ideología y la de muchos que están en el fondo de la sima) y las coloqué en la valla de espino que cierra el paso a la torca. Algo con una carga simbólica, para que se sepa que algunos ni olvidamos ni perdonamos los que pasó. Como se dice en muchos sitios: "Somos los nietos de los que no pudisteis matar".
No deja de impresionar cuando piensas que hace 70 años, en ese mismo lugar que ahora cubre un silencio que calma, en un entorno inmejorable y bonito, se cometieron los más terribles horrores y crímenes. "No remováis el pasado" dicen muchos. Sin embargo, los que se remueven, son, por ejemplo, los cadáveres de los luchadores por la libertad que se encuentran en el fondo de La Torca Palomera. Mientras ellos estén en el fondo de la sima, mientras miles y miles de cuerpos estén en fosas desaparecidas,  mientras no se reconozca el crimen que se cometió en este país, la lucha antifranquista no habrá terminado. Y por ellos, por los que lucharon y murieron por ello, tenemos el deber moral de buscar y conseguir un mundo más justo. Esa es la verdadera misión de lo que se denomina "memoria histórica"


jueves, 2 de agosto de 2012

Josep Alomá. Una utopía. Una esperanza

Este es el texto-guión de la presentación del libro La Idea. Negre sobre blanc. Articles de Josep Alomá, que realicé en el Centro Cultural Blanquerna de Madrid, junto con Heleno Saña, Pablo Herrero Hernández y Ramón Gras i Aloma, nieto del anarquista tarraconense.
Un bonito acto para una figura importante en la historia del movimiento libertario.

Nos encontramos ante la vida y la obra de un personaje extraordinario. La vida de un militante anarquista de gran transcendencia y que sin embargo hoy es casi desconocido para el gran público. Este es el primer daño que ha hecho los cuarenta años de dictadura franquista y el silencio impuesto por unos Pactos de Silencio.
            Pero últimamente estamos recuperando muchas figuras trascendentales del movimiento libertario que nos está aproximando cada día a lo que era en realidad la CNT, la FAI, las Juventudes Libertarias, Mujeres Libres o los Ateneos libertarios. Poco a poco nos vamos aproximando a la realidad y alejándonos de clichés y lugares comunes a los que el anarquismo estaba sometido.
Destacaría algunas cosas de Alomá que parecen poco comunes y que sin embargo en la época eran importantes. Lo que quiero hacer es ubicar una figura en una época de forma somera
Por ejemplo la importancia que Alomá le da al deporte. Se ha querido presentar de un movimiento obrero ajeno al deporte. Y es algo completamente falso. Casos como el de Guadalajara, donde la UGT sacaba el periódico deportivo La Zancadilla o en Alcalá de Henares, donde la CNT nace al amparo de una sociedad ciclista, la Unión Ciclista Alcalaína (UCA), no son casos aislados. Numerosas sociedades obreras deportivas surgen a lo largo y ancho de la geografía nacional. Destaquemos también que Ángel de Guzmán, hermano de Eduardo de Guzmán (redactor de La Tierra y director durante la Guerra de Castilla Libre) fue campeón de atletismo. Por no hablar de los numerosos equipos de fútbol que surgen alrededor de grupos y sociedades anarquistas (en Argentina, Uruguay o Croacia hay ejemplos de sobra). O las Olimpiadas Populares que se impulsaron desde la Internacional Socialistas o las Espartaquiadas desde la Internacional Comunista. También los grupos excursionistas, muy del gusto de los grupos anarquistas y ateneos libertarios. El cuerpo y el cuidado del mismo a través del deporte estuvieron presente en las sociedades obreras

La clarividencia que tuvo el anarquismo para saber discernir los momentos históricos concretos que les tocó vivir. Es falsa idea de un movimiento obrero malo y otro bueno. La CNT es la organización más pragmática en la historia de España. Una  organización sindical que busca la mejora de la clase obrera y tiene una finalidad revolucionaria (Alomá en sus artículos toca el tema de las cajas de resistencia proponiendo modelos más avanzados, de las bolsas de trabajo, de mejoras del obrero y la defensa del mismo, de la construcción de hospitales, etc. Visión sindical y social) Durante la República la CNT fue crítica con la misma y sin embargo había contribuido a traerla de forma mas que evidente. Alomá también refleja eso. Durante la Guerra Civil buscando la victoria frente al fascismo y sin peder su concepción revolucionaria de la sociedad. Alomá refleja en sus artículos ambas cuestiones.

La cuestión de la colaboración política de la CNT con las instituciones republicanas. ¿Dónde se sientan las bases de dicha cuestión? Alomá fue consejero en el Consejo Municipal de Tarragona de Cultura. La unión como una base para alcanzar la victoria. Y la generosidad de la CNT ante esos postulados para alcanzar la victoria. Ya en el Congreso de Zaragoza de mayo de 1936, la CNT había partido de la idea de pacto revolucionario con la UGT. Incluso, históricamente, la CNT no había sido reacia a la participación y colaboración con otras fuerzas políticas. Durante la dictadura de Primo de Rivera había llegado a numerosas inteligencias con los republicanos. Una relación con estos que fue de amor/odio a lo largo de la historia. Igualmente había llegado a varios pactos con la UGT o durante las jornadas cantonales de 1873 habían llegado incluso a participar de gobierno locales. Lo único que la CNT no había debatido fue la correlación de fuerzas. ¿Qué pasa ante un triunfo de revolución libertaria (mayoritaria) con las fuerzas políticas y sindicales de izquierda que no están en la misma línea que los libertarios? Y ahí se impuso el pragmatismo y la generosidad del anarquismo. Colaborar con el resto de fuerzas para derrotar al enemigo común: el fascismo. El problema vino cuando no todos tuvieron la misma dignidad y sí mucha falta de escrúpulos.

La gran preocupación de Alomá fueron los niños. Por dos razones. Eran las víctimas inocentes de una Guerra. Y por la educación. El fue Delegado del CENU. El anarquismo siempre le dio a la educación mucha importancia desde distintas visiones. Alomá es ferrerista. Y Sigue el ideario de Malato – instrucción-educación – Muy importante. Incluso el primer artículo de Alomá tras la dictadura es sobre educación. Pero hubo más opciones que la de Ferrer. Los modelos de Mella, Tolstoi, etc. También fueron referencias para otros libertarios.

Aloma tuvo la dignidad de no dejarse aplastar por nadie. Critica a la contrarrevolución de algunos sectores del antifascismo español. En especial al PSUC y a la Esquerra. La actitud criminal que tuvieron contra el anarquismo fue dolorosa para Alomá y para los anarquistas, que siempre buscaron la unidad.
La derrota en la Guerra Civil y el aniquilamiento de la Revolución, sepulta a toda esta militancia. Muchos pasaron cárcel. Muchos otros fueron al exilio. Y una amplia mayoría fueron ejecutados. Una generación de trabajadores, de obreros, preocupados por un mundo mejor. Una conciencia de clase y una cultura política como la libertaria que el franquismo intentó aniquilar en todos sus puntos. Todo lo construido por el anarquismo se intento pulverizar (red de sindicatos, ateneos, grupos anarquistas, escuelas, etc.). La eliminación física toma tintes de represión inquisitorial. Un crimen de lesa humanidad cometido en España que todavía está esperando una reparación.

Gracias al esfuerzo de Ramón Gras i Alomá hemos recuperado a una de esas figuras. Todavía queda trabajo para recuperar muchas otras.

Julián Vadillo Muñoz


Nota: En la foto se ven Miguel Valdes (PSUC), Joaquín Fort (ERC) y, en segunda fila, Josep Alomá (CNT)

lunes, 30 de julio de 2012

Histórico documento complutense

El creciente poder del clericalismo y del catolicismo social en la ciudad de Alcalá de Henares hace que tanto liberales como republicanos reaccionen contra las fuerzas de la Iglesia. En diciembre de 1906 se celebra en el Teatro Salón Cervantes un mitin con la participación de republicanos de primer orden nacional como el valenciano Rodrigo Soriano. Es un momento importante, pues se está fraguando la alianza entre liberales y republicanos que combatirá al gobierno del conservador Antonio Maura, y a la que después se sumarán los socialistas y que conducirá a la Conjunción Republicano-Socialista que alzará a Pablo Iglesias como el primer diputado obrero. Ni que decir tiene que la reacción de los sectores católicos-sociales en la ciudad no se hará esperar a través de su periódico El Amigo del Pueblo.
Reproducimos aquí el manifiesto íntegro

POR DIGNIDAD
A todos los liberales
A todos los sanos de alma
La ola reaccionaria avanza con empuje formidable amenazando invadirlo todo.
  Aquí en Alcalá como en otros muchos puntos de España, los elementos clericales, no perdonan medios, por ilícitos que sean, para salirse con la suya.
  Su obra perturbadora, los solapados movimientos de cierta gente de sotana, y de chaqueta y capa larga, exigen y hacen preciso, que demostremos de una manera fehaciente y viril que aun quedan personas conscientes, personas dignas, capaces de dar al traste con el artificio, el engaño, la hipocresía.
  Deber inexcusable es, de todos cuantos amen a la justicia, a la civilización, a la Verdad, oponerse con todas las energías, a la superchería, al embrollo, a la mentira.
  La provocativa campaña que han emprendido los neos de esta localidad para oponerse a que sea ley el proyecto de Asociaciones, puede acarrear grandes trastornos en esta Ciudad.
  Algunos elementos de sotana, valiéndose de la insidia, arma que esgrimen a maravilla, tomando como instrumento ciego la ignorancia y el fanatismo de las mujeres, han conseguido llevar a los hogares la guerra, la discusión, el trastorno en los matrimonios.
  Imbuidas unas cuantas mujeres, y otros cuantos hombres que les sirven de satélite, con porfiadas exigencias, y ante el afán de sumar firmas para aparecer mas agradables, o ser más gratas …., a los perillanes, no se paran en barras, y con engaño, con dolo, visitando casa por casa, colegio por colegio, arrebatan firmas, sorprendiendo unas veces la buena fe, haciendo suplantaciones otras, y utilizando la mentira siempre.
  ¡Que protesten en buen hora en uso de su perfecto derecho! Pero por Dios ¡que no mientan! ¡Que no digan que las firmas son para que no quiten la religión, para que no cierren las Iglesias!
  Esas señoras que se prestan a servir de corredoras, que se convenzan que hacen un mal papel, pues solo sirven de instrumentos para crear disgustos en el seno de las familias.
  La opinión liberal de Alcalá para protestar de tan desatentada como ruin conducta, se ha vista precisada a celebrar un mitin anticlerical, realizando con ello un acto honroso.
  Mañana a las dos de la tarde, acudid todos los sanos de alma al Salón Cervantes para públicamente, con entusiasmo, asociarnos al movimiento anticlerical de España y pedir a la vez la pronta supresión del impuesto de consumos y el abaratamiento de las subsistencias.
LA COMISION
Alcalá de Henares, 29 de diciembre de 1906

lunes, 2 de julio de 2012

La naturaleza criminal del franquismo

Hace pocas fechas el periódico Diagonal ha editado el libro Niños robados. De la represión franquista al negocio de la periodista e integrante del colectivo editor del periódico María José Esteso Poves. Una recopilación de 13 artículos de esta autora aparecidos en Diagonal desde 2009 hasta la actualidad. Además de ser una obra más que recomendable, he tenido el placer de poder escribir uno de los prólogos de la obra, junto a Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), y a José María Pedreño, presidente de la Federación Estatal de Foros por la Memoria, que ha escrito el epílogo de la obra. En el libro aparece una versión reducida del prólogo que he escrito, que versa sobre la figura e ideas de Antonio Vallejo-Nájera, psiquiatra sobre cuyos pensamiento se asienta las bases ideológicas de la desaparición durante el franquismo y que sobrevive al mismo. Desapariciones que se extienden hasta los años '90 del siglo XX demostrando, una vez más, que la ausencia de depuración de responsabilidades y de instituciones tras la muerte de Franco establecieron un continuismo tolerado por las fuerzas políticas que firmaron ese pacto de silencio que condenó al ostracismo a miles y miles de luchadores por la justicia y la libertad represaliados por el régimen liberticida franquista.
Cuelgo aquí el prólogo de la obra en su versión ampliada.

Todos los regímenes políticos se sustentan en concreciones ideológicas o ideas que dan sentido a todo lo que hacen. Catalogar a determinados regímenes políticos como “dementes” o “locos” es una inconcreción que solo beneficia a la barbarie y la justifica.
            En este contexto hay que analizar el franquismo. Porque el franquismo parte de unas concepciones ideológicas y de formación claras que hace que se entienda, pero nunca se justifique, toda su barbarie.
Y tras esas concepciones ideológicas había incluso pretensiones “científicas” que intentaban justificar bajo parámetros completamente equivocados las decisiones y  políticas. El nazismo es el mejor ejemplo de ello, pero el franquismo también
Uno de los baluartes más importantes del franquismo fue la Iglesia católica. La Iglesia le dio un fundamento religioso a todo un régimen, así como una historia de represión que en la Inquisición tenía el mejor ejemplo. Porque la idea de exterminio del enemigo que Franco y el franquismo presentó  y desarrollaron tenía una base de carácter inquisitorial innegable. Sin ir más lejos, la Iglesia franquista siempre presentó la Guerra Civil como una “Cruzada” contra los que consideraba sus enemigos: masones, comunistas, librepensadores, anarquistas, republicanos, etc. Lo que políticamente se vino a llamar la “Anti España”. Los herejes de ayer eran los enemigos de hoy y de siempre de una España oscurantista y que negaba el desarrollo y el progreso.
Y, tal como sucedió en la Alemana nazi, fue la ciencia médica la que mayor contribuyó a desarrollar tendencias pseudo-científicas, que intentaba concretar la segregación y la diferencia biológica entre las personas. Personajes como Juan José López Ibor o F.J. Cortezo, son un ejemplo de ello. Venían a contrarrestar un avance inusitado de médicos de izquierdas como el caso de Emili Mira o Rodríguez Lafora.
Pero de todos ellos hay que destacar a Antonio Vallejo Nájera. Porque Vallejo Nájera explica muchas cuestiones ideológicas del franquismo. Pero también porque es un psiquiatra que no crece al amparo del propio régimen franquista, si que sus teorías son anteriores y se completan perfectamente con las disposiciones que necesitaba el ejercito sublevado de Francisco Franco.
Antonio Vallejo Nájera había nacido en el pueblo palentino de Paredes de Navas en 1889. Sus estudios de medicina los completó en la Universidad de Valladolid, en la especialidad de psiquiatría. Como agregado de la Embajada de España en Berlín, conoció de primera el desarrollo de la psiquiatría en el país teutón. Allí conoció a Emil Kraepelin, Gustav Schealbe o Hans Walter Gruhle. Este último, a pesar de que siempre negó su vinculación con el nazismo, desarrolló toda su actividad psiquiátrica durante el periodo nazi, donde ocupó puestos en hospitales médicos.
Y es en Alemania donde Vallejo Nájera conoce de primera mano muchas de las teorías, aun embrionarias, que después los nazis pusieron en práctica en la década de 1930. Aun así las teorías biopsíquicas ya habían sido desarrolladas por el italiano Cesare Lombroso y su antropometría a la hora de catalogar la criminalidad en determinadas tendencias de la izquierda, sobre todo hacia el anarquismo. Unas teorías las lombrosianas de carácter pseudo-científico, que en España contó con la crítica del anarquismo Ricardo Mella.
Pero Vallejo Nájera no cita en ningún momento a Lombroso. Si por el contrario al alemán Ernest Kretschmer, donde relaciona directamente la constitución del individuo en la predisposición de padecer enfermedades mentales.
Algo que esta muy en boga en la época pero que los totalitarismo europeos los fomentaron.
A pesar de que Antonio Vallejo Nájera fue el jefe de los Servicios Psiquiátricos Militares durante el periodo franquista, la mayoría de sus posiciones psiquiátricas las desarrolló durante la Segunda República española. Así deja constancia en las revistas de la época. En 1932 Vallejo Nájera publica en Acción Española un artículo sobre la esterilización eugénesica, donde hace toda una apología a la esterilización de deficientes mentales, poniendo ejemplos, como en algunos Estados norteamericanos, donde se desarrolla. E incluso Vallejo Nágera lo justifica por el apoyo que tiene incluso en la Iglesia católica: “En 1927 aparece una obra del sacerdote católico doctor Mayer, que levanta extraordinario revuelo, por defender que la Iglesia católica nada opone a la esterilización de determinados psicópatas”[1]. Pone ejemplo históricos para apoyar su idea así como concepciones filosóficas y políticas.
En esos momentos Vallejo Nájera ya tiene la completa convicción que las personas defensores de ideales como el marxismo, el anarquismo o de la igualdad y libertad tienen una patología que les lleva a defender tales circunstancias. Para tal afirmación el propio Vallejo Nájera se basa en el caso de Aurora Rodríguez Carballeira y el parricidio que comete sobre su hija Hildegart. Hildegart era una de las más prometedoras figuras de la izquierda durante la Republica. Su madre la había concebido solo y exclusivamente para trabajar la emancipación de la mujer. A más puro estilo Frankenstein, Aurora fue moldeando a Hildegart en la línea que pretendía. Pero Hildegart se fue separando paulatinamente de su madre. Una independencia que Aurora nunca acepto y que la llevó a asesinarla el 9 de junio de 1933 en Madrid. Algo que causó una gran consternación en los círculos izquierdistas de la época. Vallejo Nájera asistió al juicio contra Aurora y tuvo conocimiento de todo lo relaciona con este caso, pues Aurora fue recluida en el sanatorio de Ciempozuelos que dirigía Vallejo Nájera desde 1930. Un caso que para Vallejo Nájera era la evidencia de la paranoia y enfermedad mental que podría significar declararse anarquista o defensor de las teorías de la izquierda. Huelga decir que para otros psiquiatras de la época como Rodríguez Lafora nada tenía que ver con lo que afirmaba Vallejo Nájera.
De reconocida militancia derechista, Vallejo Nájera apoya desde el principio la sublevación militar contra República. Y como miembro del cuerpo militar se convierte en Jefe de los Servicios Psiquiátricos Militares. Allí es donde Vallejo Nájera desarrolla, a través de distintos textos, teorías psiquiátricas cercanas a los postulados nazis a la hora de catalogar las enfermedades mentales.
Vallejo Nájera experimentó con una serie de prisioneros republicanos. Estudió a prisioneros de la Brigadas Internacionales y a un grupo de mujeres que habían sido capturadas en 1937 tras la toma de Málaga por las tropas sublevadas. Estos estudios le valen a Vallejo Nájera para publicar un artículo titulado Psiquismo del fanatismo marxista y un texto titulado La locura en la guerra. Psicopatología de la guerra española, ambos publicados en 1939.
Vallejo Nájera establece en estos textos al marxista como un débil mental. Y aquí marxista hay que entenderlo en una visión amplia, donde dentro del vocabulario franquista aglutina a todas las tendencias políticas que se opusieron al golpe militar de Franco. Vallejo Nájera afirmaba cosas como las siguientes en sus trabajos: “La idea de las íntimas relaciones entre marxismo e inferioridad mental ya la habíamos expuesto anteriormente en otros trabajos. La comprobación de nuestra hipótesis tiene enorme trascendencia político-social, pues si militan en el marxismo de preferencia psicópatas antisociales, como es nuestra idea, la segregación de estos sujetos desde la infancia, podría liberar a la sociedad de plaga tan terrible”[2]
            Aquí Vallejo Nájera habla de segregación por motivos ideológicos. Una cuestión que será la base para el posterior robo de niños que se desarrolló durante la dictadura franquista y que incluso la trascendió. Junto al negocio creado alrededor de estos casos, había una fuerte convicción ideológica de segregación social de aquellos que consideraban asociales. Por ello afirma que existía un “gen rojo” que portaba todos estos inconvenientes sociales. Un “gen rojo” que podría ser aplacado o curado, si desde el principio se segrega a aquellos que ya no tienen cura de los que todavía están por formar. Es decir, la separación de los hijos de los “rojos” de sus progenitores.
            Y en este aspecto entraría la visión que tiene de la mujer de izquierdas el propio Vallejo Nájera. En los estudios que hace sobre las presas malagueñas escribe los siguiente: Coméntese que en la revolución comunista española han participado las mujeres altamente en la criminalidad y que no han dudado en alistarse como milicianas para combatir en los frentes (…) muriendo muchas de ellas en el parapeto y alguna al pie de la ametralladora que manejaba con rara habilidad (…) Son características del sexo femenino la labilidad psíquicas, la debilidad del equilibrio mental, la menor resistencia a las influencias ambientales, la inseguridad del control sobre la personalidad y la tendencia a la impulsividad, cualidades psicológicas que en circunstancias excepcionales pueden acarrear consecuencias patológicas y anormalidad en la conducta social (…) Aunque la mujer suele ser de carácter apacible, dulce, bondadoso y pacífico ello se debe a los frenos sociales que sobre ella obran, ya que el psiquismo femenino tiene muchos puntos de contacto con el infantil y animal”[3].
            Considerando a la mujer como una menor de edad y cercana al animalismo, Vallejo Nájera ve imposible la crianza de un niño para una mujer que se cataloga como “roja”. Por ello cuando habla de la “higiene mental en la post guerra” uno de los puntos es sobre educación, donde Vallejo Nájera afirma: “Educación sexual nacional adecuada a los intereses raciales (…) (para) conseguir sobre el medio ambiente social de la postguerra una purificación psíquica a fondo”[4].
            Y es precisamente en esa post guerra donde el franquismo, junto al exterminio al que son sometidos los derrotados en la Guerra Civil, comienza el robo de niños. Junto a ese negocio hay una perfecta disposición ideológica y de base pseudo-científica para hacerlo, donde no solo participa el Ejército, sino también Iglesia. Vallejo Nájera se presenta así como el mejor exponente de todo ese desarrollo con sus trabajos. Algo que no se puede pasar por alto pues es fundamental para el entendimiento de la tragedia que significo el robo de niños. Una más dentro del régimen franquista.

Julián Vadillo
Historiador, miembro del Colectivo Editor de Diagonal


[1] Antonio Vallejo Nájera. “Ilicitud científica de la esterilización” en Acción Española, número 2. 1º de enero de 1932. Pág. 142-154
[2] Antonio Vallejo Nájera. La locura en la guerra. Psicopatología de la guerra española, Valladolid, 1939
[3] Citado en Pau Pérez Sales. La psiquiatría en la guerra civil española: un estudios bibliográfico, 1992. Pág. 43
[4] Ídem.

lunes, 25 de junio de 2012

La Idea. Negre sobre blanc. Articles de Josep Alomá

El pasado 22 de junio se presentó en el Centro Cultural Blanquerna de Madrid la presentación del libro La Idea. Negre sobre blanc. Una recopilación de artículos del anarquista tarraconense Josep Alomá. Edición a cargo de su nieto, Ramón Gras Alomá. Una presentación que contó con la presencia de Heleno Saña, Pablo Herrero y Julián Vadillo. Se podría haber hecho una entrada en ésta bitácora sobre el libro y su contenido. Pero he preferido volcar el texto de la presentación de Ramón Gras, que resumen mejor que nadie la necesidad de recuperación de la figura de Josep Alomá, completando así la biografía que le dedicó en el 2009 con el título Alomá. Una utopía, una esperança así como el documental con el mismo nombre. Me quedo con una frase de Ramón para hacer una crítica que define la sociedad actual y que tiende a buscar nuevos valores "(...) una sociedad que recompensa lo bajo y lo vulgar y condena lo elevado."

En primer lugar, quiero agradecer vuestra presencia hoy en el Centro Cultural Blanquerna, con motivo de la presentación de La Idea, negre sobre blanc. También la generosidad de los ponentes que me han precedido.

Constituye una excelente noticia que los sectores más avanzados de la juventud, con personas como Julián Vadillo al frente, desarrollen su actividad investigadora en el ámbito de la historia del anarquismo, el movimiento más brillante, sofisticado, de mayor arraigo popular e impregnado de humanismo que ha conocido la península ibérica. La publicación de su estudio biográfico del gran militante libertario Mauro Bajatierra, así como otros estudios que Julián ha publicado que mucho tienen que ver con la tesis doctoral que está desarrollando, son una importante contribución al conocimiento de un periodo, de unas ideas y sobre todo de unas personas, que completan un vacío historiográfico y que hoy pueden ayudar a iluminar el difícil camino que se nos presenta. Enhorabuena, Julián, y gracias por estar hoy aquí.

En este sentido, pocos sitios tan adecuados como el Centro Cultural Blanquerna, representación de la cultura catalana en Madrid, para recordar el enorme vacío historiográfico que existe con respecto al movimiento libertario y sus figuras. Aunque parezca sorprendente, todavía no se ha acometido la tarea de elaborar las biografías de personas tan significadas como Salvador Seguí, Ángel Pestaña, Joan Peiró, Joan Puig Elias, Fèlix Martí Ibáñez, Diego Abad de Santillán, Josep Llunas, Eusebi Carbó, Josep Viadiu, Llibertat Ròdenas, Roser Dulcet, Joan Saña Magrinyà, y tantos y tantos otros militantes entregados a la causa de luchar por una humanidad mejor.

En su excelente biografía del gran intelectual y militante revolucionario, y quien fuera secretario general de la CNT Andreu Nin, el historiador Pelai Pagès nos cuenta que el proyecto de ensayo para el cual Nin acumulaba notas y estudios durante la primavera de 1937 consistía en una biografía de Salvador Seguí, a quien Nin consideraba sin ningún género de dudas el coloso del movimiento revolucionario en Catalunya y España. Lamentablemente Nin fue secuestrado y asesinado por agentes soviéticos, títeres de Stalin afincados en la España republicana, con la colaboración y aquiescencia de elementos del PSUC y del PCE, de modo que dicho trabajo no se pudo completar.

El trabajo de investigación, con frecuencia laborioso, callado, arduo, ofrece sin embargo en ocasiones recompensas de valor incalculable. Supuso una enorme alegría el recibir en mayo de 2010 el mensaje de Pablo Herrero, en el que me comunicaba que había encontrado artículos de Alomà en sendas colecciones parciales del periódico “Sur”, conservadas respectivamente en el Archivo General Militar de Ávila y en el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca.

Además de los numerosos paralelismos que podemos trazar entre la trayectoria de Hernández Alfonso y Alomà, fue muy revelador el profundizar en el conocimiento del papel de ambos en las últimas semanas de la guerra, cuando se opusieron frontalmente al totalitarismo estalinista, y decidieron permanecer en territorio español, a pesar de que la victoria militar del bando nacional era ya una realidad de facto, y los dirigentes de determinados partidos políticos llevaban ya semanas repartiéndose el botín en el exilio, con la salvedad de Julián Besteiro y unas pocas honrosas excepciones.

Hernández Alfonso permaneció voluntariamente en la sede de Sur, que fue el último periódico antifascista que clausuraron las fuerzas de las potencias del Eje. El Dr Fèlix Martí Ibáñez, destacado militante de de la FAI y la CNT, ofreció a Alomà la posibilidad de marcharse a los Estados Unidos, pero a pesar de los graves peligros que suponía el permanecer en lo que ya era la España del fascio, Alomà decidió quedarse, y afrontar todas las consecuencias, por coherencia y lealtad a su familia y a sus compañeros. Gracias, Pablo, por tu amistad y enhorabuena por la labor que estás desarrollando en la recuperación de la figura de tu abuelo.

Hay dos momentos más que cabe destacar. En primer lugar, cuando el historiador Jordi Piqué, autor de La Crisi de la rereguarda, Revolució i guerra civil a Tarragona 1936-39, me facilitó las grabaciones de las tres entrevistas que le hizo a Alomà en los años ochenta. El otro momento fue cuando Heleno Saña aceptó la invitación de prologar el libro que presenta la antología periodística de Josep Maria Alomà. Fiel al legado de sus padres, Heleno Saña ha puesto siempre su elegante pluma al servicio de la verdad y de la causa de los desheredados de la tierra, al margen y frecuentemente en contra de las capillas de pseudointelectuales que ejercen de apologetas del orden vigente.

En un momento en que cobra aún mayor fuerza la traición de los intelectuales de la que hablaba Benda, y haciendo buena la cita de Luis Hernández Alfonso que reza que “por el camino de la claudicación sólo puede llegarse al abismo de la esclavitud”, Heleno Saña eligió la independencia, eligió la libertad.

La obra filosófica, histórica, de estudio económico, poética, y literaria de Saña no necesita presentación. No hace falta destacar cómo nos ha acercado la filosofía grecolatina, el humanismo cristiano, las figuras del pensamiento moderno o sus innovadores planteamientos en relación con la Teoría Crítica de la Escuela de Frankfurt, que tan bien conoce. Su enorme contribución a la historia del pensamiento no tiene parangón en nuestros días en España, pero para mí tiene un valor incluso mayor el que nos haya honrado con su amistad y con su generoso y hermoso prólogo.

Josep Alomà definió al anarquismo como “un ideal de bondad, de belleza, de servicio a los demás y sobre todo de independencia personal”. Pero este ideal no debía imponerse a cualquier precio: su asimilación precisa de la aceptación del principio de libertad y del respeto al otro, al prójimo, a sus ideas y a su persona.

Durante los enfrentamientos de los Sucesos de Mayo, Alomà escribió en su editorial del Diari de Tarragona del 7 de mayo de 1937: “Contribuïm tots plegats, oblidant odis i rancors, a posar la pau en tots els esperits i en totes les llars. La superioritat dels partits, de les idees, es demostra per la força moral de les seves conviccions, mai per l’esperit de revenja o represàlia. Col·laborem tots junts en l’obra comuna, que és derrocar el feixisme”.

En este sentido, podemos recordar las palabras de Diego Abad de Santillán, filósofo de la FAI y quien ostentara el cargo de Conseller d’Economia de la Generalitat de Catalunya durante el periodo revolucionario:



“Si Cristo hubiese sido un calculador frío e indiferente a la suerte de los hombres de su tiempo, no habría sido crucificado; pero por algo se ha convertido en un símbolo de justicia; la causa que predicaba, la verdad que difundía valían más que su vida material, perecedera. Cristo es la no-violencia y el anarquismo que fue circundado por la aureola del heroísmo, es una traducción más moderna de la no-violencia, levadura y fermento de un mundo sin explotadores y sin expoliados”.

En estos momentos de colapso de las sociedades occidentales, en que entran en crisis las ideas-basura que entienden a la persona como mero objeto; en estos momentos de apoteosis de la mendacidad sistemática de los medios de adoctrinamiento de masas, de una sociedad que recompensa lo bajo y lo vugar y condena lo elevado; en estos momentos en que la servidumbre voluntaria y la confusión interesada han tenido una gran difusión en las últimas décadas, dejando un poso de destrucción, deshumanización, aculturación y embrutecimiento sin igual en la historia de la humanidad; precisamente en estos momentos, es cuando más necesario es recuperar la valía de la persona, el individuo; condición previa para construir una sociedad mejor.

Si necesitamos ejemplos para orientar nuestro proceso reflexivo y nuestro obrar humano, los encontraremos muy cerca. Cuando hoy vemos cómo entra en declive la época del individuo atomizado, aturdido, narcotizado y teledirigido, cuando esta época lleva décadas dando muestras de su capacidad destructora de lo humano, cuando el individuo medio actual se muestra incapaz para empresas colectivas trascendentes dignas de tal nombre, no está de más recordar, que no hace mucho tiempo hubo hombres y mujeres que articularon un movimiento social revolucionario, partiendo de la herencia espiritual más sublime de la tradición occidental.

Era el movimiento anarquista, que Josep Alomà definió el primero de junio 1979 como “el ideal de más elevada concepción ética, filosófica, sociológica y de integral, pleno y viviente humanismo, el más moderno, novísmo y de impulsión constantemente renovadora entre las ideologías existentes y conocidas”.

El 21 julio de 1937 Alomà había afirmado: “L’Espanya lleial, l’Espanya proletària ha sabut, amb el seu únic esforç, fer d’una Espanya inquisidora, d’una Espanya ignorant i arruïnada, un poble culte i fecund que és l’admiració del món. Poc esperaven ells que un poble sotmès durant segles i més segles a la misèria i a l’esclavatge moral, pogués parar els peus a la bèstia feixista que compta amb l’ajut del capitalisme mundial i pogués arribar a crear tot allò que ells mai no havien pogut fer”.



Josep Alomà se implicó en la defensa de los trabajadores del agro, de la industria, también de los llamados trabajadores de cuello blanco, cuando fue nombrado Presidente del Sindicato Único de la Enseñanza y Profesiones Liberales; luchó por los presos; por una la economía libre y colectivizada, por la difusión de la cultura, y en su gran obra que fue la implantación en la provincia de Tarragona del Consell de l’Escola Nova Unificada.

Pero a la vez que nacía un nuevo mundo, aprovechando la confusión propia del momento, se produjeron actos vandálicos y de rapiña, frecuentemente motivados por el deseo de venganza, actos que los revolucionarios conscientes repudiaron y combatieron. El sacerdote Salvador Ritort Faus declaró en el juicio de 1940:

“El que suscribe, Reverendo Salvador Ritort Faus, organista de la Catedral y profesor de música de la Casa de Beneficencia,



DECLARA: Que conoce a Don José Alomà Sanabras, estándole sumamente agradecido como benefactor mío durante el periodo revolucionario, pues debido a mi condición de sacerdote perseguido,me refugió en la Casa de Beneficencia, evitando que se efectuaran registros en dicho establecimiento como querían efectuarlos las patrullas y elementos revolucionarios con el fin de mi captura.



Además me consta, por personas que me merecen absoluto crédito, que el mencionado José Alomà interpuso todo su esfuerzo para que no fuese saqueada la Catedral de Tarragona. Por su intervención fueron llevadas a la Casa Provincial de Beneficencia para su resguardo, objetos ropas y muebles, entre ellas una sección de pianos y armonios de iglesias, para que no fueran saqueadas ni destruidas. Objetos que después han pasado a manos de los dueños. Y para que conste, firmo la presente en Tarragona a veinte de enero de mil novecientos cuarenta”.



A pesar de los numerosos testimonios de personas que declararon que Alomà les había salvado la vida, las autoridades del régimen condenaron a Josep Alomà a la pena de muerte por el delito de “rebelión militar”. Sólo las incesantes gestiones de su esposa Ángeles Canelo pudieron salvarle en el último instante de la muerte, a finales de 1940, cuando Hitler era el amo y señor de esta Europa que hoy da nuevamente muestras de agotamiento del modelo que representa.

Un claro ejemplo de la mendacidad y de las frágiles bases de esta agónica sociedad, que recompensa lo bajo y condena lo elevado, se puede comprobar en Tarragona, que olvidó el legado de Alomà durante años. En cambio, el dirigente del partido estalinista Josep Recasens Mercadé, que hoy da nombre a la fundación de un determinado partido de los que llaman mayoritarios, fue recompensado por los funcionarios del régimen franquista por sus delaciones en la cárcel con una rápida excarcelación. Mientras Alomà se despedía en la cárcel de Pilatos de Tarragona de su hermano mayor Pau Alomà, el día antes de que éste fuera fusilado por las victoriosas fuerzas llamadas nacionales en junio de 1940, Recasens Mercadé repartía entre el funcionariado franquista ejemplares de periódico en los que Alomà denunciaba la barbarie y criminalidad de los regímenes nazi-fascistas. Recasens Mercadé, hoy puesto por algunos como ejemplo a seguir, obtuvo una amnistía por parte del régimen franquista como recompensa por sus delaciones. Ésta es la sociedad del consenso, del progresismo, de…

Una sociedad de la mentira no tiene futuro. Una sociedad de la mentira sólo puede legar a sus descendientes un poso de deshumanización y barbarie, aunque sea bajo un disfraz posmoderno y sostenible. Poner en evidencia los falsos dogmas de la sociedad y hacer tambalear sus cimientos es una necesidad hoy para contraponer al imperante sistema de subvalores y contravalores una alternativa verdaderamente humana.

La alternativa que los libertarios intentaron construir. Estas personas, con sus aciertos y errores, con sus dudas y sus convicciones, con las enormes responsabilidades que sustentaron y los escasos medios materiales con los que frecuentemente tuvieron que acometerlas, tuvieron el decoro de hacer frente a su destino con la lealtad y coherencia que mantuvieron a lo largo de sus vidas. Saber extraer lo mejor de su legado y darle una continuidad digna de tal nombre es hoy un reto para las nuevas generaciones.

Un reto que requiere de esfuerzo y dedicación, o como dejó escrito Émile Armand: "No debemos olvidar que el anarquismo no es para los ineptos del esfuerzo. No se nace anarquista, sino que se hace tal por razonamiento, por observación, por análisis y por sensibilidad, siempre es necesario el esfuerzo".

Quiero aprovechar para agradecer a los profesores Magí Feixa y Alejandro Salvador su apoyo y estímulo de cara a continuar la investigación acerca de la trayectoria de Josep Alomà. Recientemente, con motivo de la celebración del Homenaje a Josep Alomà, en noviembre de 2009, coincidiendo con la inauguración de una calle en Tarragona que lleva su nombre, y con la publicación de la biografía Una Utopia, una Esperança y del documental Alomà que se distribuye con la misma, se ha desencadenado una un renovado interés por su figura y la fragua de unas nuevas condiciones que favorecen que hoy estemos más cerca de conocer la historia de Josep Alomà y de tantas otras personas, portadores de la Idea, la historia que tantos intentaron silenciar.

Uno de los grandes de la literatura germánica, Hermann Hesse, escribió acerca de la Idea libertaria: “Yo deseo que esta Idea, esta pequeña y maravillosa maga encante a muchos y los llene de nostalgia por su patria, por la patria de todos nosotros. La Idea es una chispa del más allá, una llamada sutil del mundo superior, una delicada invitación a lo que es nuestra meta y nuestra tarea, el camino de la humanidad que se abre ante nosotros. No miremos con desdén ni persigamos a esta bella muchacha de mundos extraños, no la persigamos ni la condenemos a la hoguera, ni la degrademos convirtiéndola en prostituta. Es nuestra querida hermana, es un mensaje de nuestra patria lejana”.



Parafraseando a Manel Aisa en el prólogo a Homenaje a Catalunya de George Orwell, podemos decir que “el mejor homenaje que le podemos rendir al propio Alomà, es dar a conocer de nuevo su obra y dejarse arrastrar con él por las embarradas trincheras del frente de Andalucía y las barricadas de la Tarragona revolucionaria, con el cuerpo entumecido y hambriento y el espíritu generoso y ardiente de quien se sabe del lado justo de la Historia”.

Ramon Gras Alomà


domingo, 17 de junio de 2012

ANDREU NIN. UN MARXISTA EN LA CNT. SU DESAPARICIÓN EN ALCALÁ DE HENARES

Aquí pongo la intervención que tuve en el homenaje que se le tributó a Andreu Nin en el Ateneo de Madrid el 16 de junio de 2012. Su paso por la CNT y la desaparición en Alcalá de Henares fueron los ejes de la misma.

A pesar de lo escaso del tiempo, la militancia de Andréu Nin en la CNT no fue ni mucho menos desapercibida para nadie. Dejando a un lado mixtificaciones y mitos alrededor de esta militancia en la organización española del sindicalismo revolucionario, la razón fundamental para que Andréu Nin pasase a engrosar las filas del cenetismo catalán fue, fundamentalmente, la concepción de cualquier militante revolucionario que veía en la CNT la mejor opción para el avance de la revolución social en el país.
            Su paso a la CNT viene precedido por dos hechos fundamentales:
  1. La decepción que Nin arrastra tras su paso por el PSOE y la dirección que había tomado en una línea más al estilo de la socialdemocracia tradicional (al estilo alemán)
  2. La importancia que supuso la Revolución Rusa en todas las organizaciones revolucionarias del mundo. La CNT no fue menos en este aspecto.

No está clara la fecha de paso de Nin a la CNT. Probablemente se produzca entre finales de 1918 e inicios de 1919. Momento importantísimo para la organización anarcosindicalista por tres razones básicas:
A.     La Regional catalana ha celebrado en 1918 un congreso en Sans y han aprobado la organización de los Sindicatos Únicos. La CNT daba un salto cualitativo en la organización obrera y se convertía, con diferencia, en la central sindical más dinámica y moderna de toda Europa. Posición que adoptará a nivel nacional tras el Congreso celebrado en el Teatro de la Comedia de Madrid en 1919. Ya no será una organización a través de sociedades obreras de oficio sino una estructura de sindicatos y federaciones por ramos de producción.
B.      Es un momento de desarrollo de la conflictividad y del proceso revolucionario en España. No solo por los aires que vienen de Rusia o Alemania, sino que se ha visto plasmado en el propio país con la Huelga General revolucionaria de agosto de 1917, con pacto tácito entre UGT y CNT, o la Huelga de la Canadiense desarrollada en Barcelona durante 1918 y que ha logrado la conquista de la 8 horas de trabajo gracias a la CNT y su método de acción directa.
C.     La reacción que la patronal tiene ante todo esto y que provoca la creación de los Sindicatos Libres y el desarrollo del pistolerismo patronal con la idea de mermar las filas del pujante anarcosindicalismo.

En este entorno Andréu Nin pasa a pertenecer a la CNT.
Y a pesar del poco tiempo que llevaba de militancia en la organización sindical, tiene un papel medianamente importante en el Congreso de la Comedia de Madrid. Allí descubrimos a Nin netamente sindicalista a tenor de las ponencias que defiende. Las más importante, siguiendo la Memoria del Congreso, son las siguientes:

a. Petición de la jornada de 8 horas de trabajo para los marineros
b. Petición de 7 horas de trabajo para los que realicen trabajos subterráneos
c. Fijación de un salario mínimo.
d. Creación de una Comisión de Control que vigile, estudie y compare la producción en las fábricas españolas respecto a las del extranjero.
e. Establecimiento de derechos sociales para los inválidos.
f. Establecimiento de alquileres populares y nuevos inmuebles de calidad, utilizando la huelga de alquileres como herramienta (que se desarrolló con importancia en España y Argentina impulsada por los anarquistas)

            Es pues un Nin sindicalista. Es un momento de entusiasmo revolucionario ante lo que está sucediendo en Rusia.
            Nin vivirá en sus carnes el propio pistolerismo patronal. El 29 de noviembre de 1920 sufre un atentado por parte de los pistoleros patronales. Sale ileso, pero su compañero Josep Canela es asesinado.
            Nin, junto con Maurín, Arlandis y otros, es el sector dentro de la CNT que defiende con más entusiasmo la entrada de la Confederación en la Internacional Comunista. Algo que lleva a enfrentarse con otros sectores de la CNT que paulatinamente se van separando por la represión que el régimen bolchevique somete a los libertarios rusos. La delegación que la CNT manda a la URSS en 1921 tiene disparidad de opiniones, entre los defensores del bolchevismo y los detractores, entre los que se encuentran Ángel Pestaña o el informe del anarquista francés Gastón Leval. El núcleo marxista de la CNT acaba saliendo de la organización y comenzará a organizarse en el amplio espectro de organizaciones comunistas que surgen por la división del movimiento obrero. Los Comités Sindicalistas Revolucionarios que los marxistas estructuran dentro de la CNT fueron un auténtico fracaso.
 Nin no regresará a España hasta 1930. Se queda en la URSS y allí comienza a formarse el que será una de las figuras más relevantes del marxismo español durante la Segunda República española. A pesar de ello, el marxismo revolucionario siempre fue una minoría en la clase obrera española. La referencia marxista fue el PSOE hasta, prácticamente, 1936.
Pero la historiografía marxista ha errado a la hora de analizar el papel de este grupo dentro de la CNT. No existía una CNT aséptica controlada por una minoría anarquista sectaria que la arrastra a posturas distintas a las de la Internacional Comunista, como se ha querido plantear. La CNT es, desde su origen, una organización de carácter libertario, por su estructura, por sus medios y por sus finalidades. Aunque en su seno existían personalidades de distintas ideologías (no solo la anarquista) la organización confederal chocó con las estructuras verticales que el bolchevismo imponía. Aquellos que intentaron virar hacia esa estructura en al CNT fracasaron. Nin entre ellos.

La desaparición en Alcalá de Henares

            Nin desaparece de la escena política el 22 de junio de 1937 asesinado por agentes estalinistas. La ciudad elegida: Alcalá de Henares.
            Se ha establecido como lugar común que Nin es torturado en el sótano del chalet de Ignacio Hidalgo de Cisneros, jefe de la aviación republicana, y Constanza de la Mora, su esposa. Ambos militantes del Partido Comunista de España. Según las versiones de allí salió y fue ejecutado en un punto indeterminado de la carretera de Perales de Tajuña por los agentes soviéticos (Orlov entre ellos)
            Pero sin embargo la versión no encaja. La zona de la ciudad donde tenía ubicada Hidalgo de Cisneros su casa no sale a ninguna carretera de Perales. De hecho no existe en la ciudad ninguna carretera que se llame de Perales. Igualmente la casa de Hidalgo de Cisneros no tenía sótano.
 La única carretera que conduce a Perales de Tajuña desde la ciudad es la carretera que sube el cerro Gurugú y lleva hasta Arganda. Y en esa ubicación solo existía un chalet como dependencias policiales. El chalet del diputado derechista por Alcalá de Henares Rafael Esparza (asesinado en la cárcel Modelo de Madrid en agosto de 1936). Es allí donde muy probablemente Nin fue torturado y luego conducido al lugar de su ejecución.

Dejando a un lado todas las críticas que le podamos hacer, todos los debates que mantuvo con los libertarios a través de artículos de prensa, hoy figuras como la de Nin son necesarias de recordar. Muchos de sus análisis son válidos hoy en día, pues son derechos aún por conquistar. Y a su defensa en los puntos que hizo en el Congreso de la Comedia de la CNT, allá por el año 1919, me remito. Casi un siglo después, más vigentes que nunca.

lunes, 4 de junio de 2012

Las visiones franquistas del anarquismo. Eduardo Comín Colomer y Temas Españoles


Artículo publicado este mes el periódico CNT

Los largos años de la noche de la dictadura franquista han dejado un amplio poso en el tratamiento de la historiografía posterior. Muchas de las valoraciones, todas políticas, que los voceros franquistas hicieron calaron sobremanera en muchos círculos. Y lo curioso es que no siempre fueron círculos derechistas los que adaptaron esos discursos. Muchos clichés establecidos alrededor del movimiento anarquista en España provienen de esta época.
Hace cuatro años Carlos José Márquez escribió un excelente artículo en la revista Germinal que llevaba por título La colección Temas Españoles: La contrarrevolución española y la divulgación de la interpretación franquista de la historia de España y de la Guerra Civil. En él hace un repaso a la visión que esta colección hizo de la historia de España que, completado con su magnífico libro Como se ha escrito la Guerra Civil española (Lengua de Trapo, 2006), nos aproxima al tratamiento historiográfico que los reaccionarios han tenido. Poco se va a poder aportar más que lo que Carlos José Márquez ha hecho en estos trabajos.
Sin embargo es conveniente aproximarnos a lo que esa “historiografía” ha legado y comprobar como muchos de los clichés que alrededor del anarquismo se establecen aun hoy son base de muchos trabajos. Numerosos son los libros que desde posiciones neofranquistas continúan justificando el golpe del Estado militar contra la República en julio de 1936 y presentar “la maldad intrínseca” de las izquierdas como causante de la ruina de España.
Lo primero sería establecer que fue la colección Temas Españoles. Esta colección se publicó en España  entre los años 1952 y 1978. Llegó a editar hasta 548 folletos sobre distintas cuestiones de la historia y las costumbres españolas. Editadas por Publicaciones Españolas e impulsadas por el Ministerio de Información y Turismo, los distintos ministros franquistas al frente del mismo (Gabriel Arias Salgado y de Cubas, Manuel Fraga Iribarne, Alfredo Sánchez Bella, Fernando de Liñán y Zofio, Pío Cabanillas Galla y León Herrera Esteban) impulsaron al colección. Los folletos se podían encontrar en los quioscos a muy bajo precio, convirtiéndose en literatura barata que acercaba a los “temas importantes de la historia” al conjunto de la sociedad española. Se estaba completando la visión franquista de la historia. La justificación del golpe militar para entender en un conjunto de profundidad histórica, no solo en la República sino en periodos previos. Y siempre marcando quienes eran los “enemigos de España”.
Para esta labor el Estado franquista se hizo con una importante nómina de escritores y publicistas que escribieron en al colección. De entre todos hay que destacar a Eduardo Comín Colomer (1908-1975). Comín Colomer era periodista y policía. Convencido católico y defensor del régimen franquista, Comín Colomer tiene una amplia obra de carácter antianarquista, anticomunista y antimasónico, que por el conjunto de sus escritos eran sus grandes fobias. Intentó en más de una ocasión entrar a formar parte del cuerpo de policía en España pero suspendió repetidas veces el acceso durante la Segunda República. Aprovechando el golpe de Estado pasó a formar parte de la policía franquista. Desde entonces Comín Colomer se dedicó al expolio de obras y elementos de las logias masónicas. Fue autor de libros como La masonería en acción. ¿Cómo exterminarla?, Historia del anarquismo español, 1836-1948, Comunismo y masonería o Historia del Partido Comunista de España. Fue junto a Maximiano García Venero (falangista) y al también policía Mauricio Carlavilla, que firmaba como Mauricio Karl, uno de los pocos que escribían durante el franquismo sobre movimiento obrero y Guerra Civil demonizando a todas las tendencias de izquierda y justificando el franquismo. Hoy en la Biblioteca Nacional se puede consultar el llamado “Fondo Comín”, que la viuda del comisario franquista donó (la mayoría material procedente del expolio del propio Comín Colomer) para su consulta.
Eduardo Comín Colomer es autor de hasta 10 títulos de la colección Temas Españoles (Españoles esclavos de Rusia, Eliminados, La Semana Trágica de Barcelona, El comunismo en España, Las luchas internas en la zona roja (Rusia en acción), Jaca, Un año turbio: 1917, De Castilblanco a Casas Viejas, El anarquismo contra España o Glorias de la policía). El tratamiento que Comín Colomer hace del anarquismo en estos folletos (así como en sus libros) ha valido para establecer numerosos lugares comunes que aun hoy perduran. En su folleto La Semana Trágica de Barcelona, escrito en 1953, hace un repaso a los orígenes del movimiento obrero libertario en España, uniendo el desarrollo del mismo a los fenómenos de violencia y terrorismo y desembocando en la Semana Trágica donde saca a relucir exclusivamente el anticlericalismo. Para el franquismo los procesos sociales o la sangrante guerra colonial que se desarrollaba en Marruecos no tiene influencia en el desarrollo de la Huelga General de julio de 1909 sino el odio que se profesaba contra la Iglesia Católica. Comín Colomer pone igualmente a algunos personajes como el foco de sus iras. El gobernador de Barcelona, Ángel Ossorio y Gallardo, es uno de ellos. Así lo define Comín Colomer: “Ya hemos dejado constancia que el gobernador civil de Barcelona era Ángel Ossorio y Gallardo, político que a principios de la segunda República se declaró ‘monárquico sin rey’, y al que el marxismo, en la que fue zona roja, premió los servicios que le había prestado (…)”. Tras una lista de edificios religiosos asaltados por los revolucionarios (según siempre las estimaciones de Comín Colomer) entra de lleno en el que considera responsable de la Semana Trágica. El anatema contra Francisco Ferrer Guardia y la masonería es leiv motiv en toda la obra de Comín Colomer. La sombra de la masonería estaba detrás de este acontecimiento así como del atentado contra Alfonso XIII en 1906. La obsesión masónica que el franquismo tuvo y ejemplificó en la misma figura del dictador, se refleja también en las obras de Comín Colomer.
Esta influencia de la masonería también la refleja en el folleto Jaca o en El anarquismo contra España. La masonería confluye con intereses extranjeros para poder desestabilizar a España, según estas teorías franquistas. Los atentados contra Martínez Campos, Cánovas del Castillo, el Liceo de Barcelona, etc., son obra del anarquismo y la masonería internacional. Mezclan momentos distintos de la historia del anarquismo (periodo de violencia finisecular con el pistolerismo patronal que nada tiene que ver a la hora de abordar el concepto de dicha violencia) para justificar “la criminalidad del anarquismo”. Igualmente la intervención de personalidades extranjeras, algunas dispares, en el desarrollo de los acontecimientos en España es común. Por ejemplo Comín Colomer acusa que Errico Malatesta participa en los sucesos de Jerez de 1892. Así como la intervención de Charles Malato, Naquet o Clemenceau (personajes dispares entre sí) de la visión que se da de España tras los sucesos de Montjuich de 1896. Y como no, la masonería tiene participación en el atentado de Michelle Angiolillo contra Cánovas del Castillo en agosto de 1897.
Para Comín Colomer anarquismo es sinónimo de crimen. Toda la conflictividad social del siglo XIX y XX, donde participaron las organizaciones libertarias, era producto de la mente perversa de sus componentes. En un alarde de mezclar cosas, la masonería y el comunismo soviético mediatizan el anarquismo en sus proposiciones criminales. Para Comín Colomer la FAI es una organización terrorista y criminal. La CNT no es un sindicato sino una banda de malhechores que se dedican a la extorsión, el robo y el crimen.
La deformación de la propia historia de España llega al paroxismo cuando Comín Colomer concede una importancia desmesurada a movimientos políticos como el comunismo que no tiene una influencia determinante en España hasta la Guerra Civil. Para él el movimiento revolucionario de Jaca del otoño de 1930 lo dirige el Partido Comunista de España. Y como no, la masonería también.
Todo este compendio de estas obras que se escribieron hace más de 60 años nos puede servir para comprobar que se mantienen de ellas. Hoy todavía hay quien mantiene muchas de estas teorías. ¿No hemos leído libros y artículos que consideran a Ferrer Guardia inspirador del atentado contra Alfonso XIII e instigador de la Semana Trágica de Barcelona? ¿Acaso no se considera en muchos círculos el anarquismo un fenómeno violento y criminal autor de los mayores desmanes? ¿No hay una propaganda negativa hacia la FAI y su labor dentro del movimiento anarquista? ¿No se considera a la CNT un accidente sindical dedicado a “otras cosas” que nada tenía que ver con el obrerismo? ¿No es cierto que la propaganda negativa de la masonería procede en parte de este periodo histórico? Y en todas estas visiones la influencia del catolicismo es más que evidente.
Muchas obras de neofranquistas actuales mantienen todos estos mitos que los estudios serios han descartado hace ya mucho tiempo. Una literatura folletinesca y barata de Temas Españoles que algunos han alzado a categoría académica y que con personajes y libros que tienen detrás concretos proyectos políticos y grupos económicos de presión muy poderosos se publicitan por activa y por pasiva.
Hay que tener en cuenta pues esta literatura para valorar que no es nueva. Tiene sus antecedentes y personajes en el franquismo. Una prueba más para comprobar que en España las cosas se han hecho muy mal.

Julián Vadillo Muñoz