lunes, 4 de marzo de 2019

CALENDARIO DE PRESENTACIONES DE "HISTORIA DE LA CNT. UTOPÍA, PRAGMATISMO Y REVOLUCIÓN". MES DE MARZO

Calendario de presentaciones que tendrá lugar durante el mes de marzo del libro Historia de la CNT. Utopía, pragmatismo y revolución

VIERNES 15 DE MARZO. MADRID

En la librería LaMalatesta (Calle Jesús y María, 24. Metro: Lavapiés o Tirso de Molina)
Hora: 20:00
Ponentes: Chris Ealham (Historiador) y Julián Vadillo (Autor e historiador)

MIÉRCOLES 27 DE MARZO. MADRID

En la librería Traficantes de Sueños (Calle Duque de Alba, 13. Metro: Tirso de Molina o La Latina)
Hora: 19:00
Ponentes: Carmen López (Editorial Los libros de La Catarata), Fernando Hernández Sánchez (Historiador), Julián Vadillo (Autor e historiador)

JUEVES 28 DE MARZO. ALCALÁ DE HENARES

En la librería Diogenes (Calle Ramón y Cajal, 4)
Hora: 19:00
Ponentes: Manuel Ibáñez Izquierdo (ARMH de Alcalá de Henares), Juan Pablo Calero Delso (Historiador), Julián Vadillo (Autor e historiador)

SÁBADO 30 DE MARZO. ZARAGOZA

En la librería La Pantera Rossa (Calle San Vicente de Paúl, 28)
Hora: 19:00
Ponentes: José Luis Ledesma (Historiador) y Julián Vadillo (Autor e historiador)

viernes, 22 de febrero de 2019

80 años de la muerte de Antonio Machado


Para recordar al gran poeta Antonio Machado, muerte en el exilio en Francia, dos poemas. Uno de ellos dedicado a Federico García Lorca, ahora que el poeta granadino asesinado por los fascista vuelve a la palestra

Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.

Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.

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Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
... Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.

Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
—Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque— yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»

  Se le vio caminar...
                      Labrad, amigos,
de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!

lunes, 11 de febrero de 2019

NOVEDAD EDITORIAL. "Historia de la CNT. Utopía, pragmatismo y revolución"

DEL PRÓLOGO DE CHRIS EALHAM
Sin la labor sindical, política y cultural del anarcosindicalismo no es posible entender la historia reciente de España ni la de su movimiento obrero. Fundada en 1910, la CNT no solo llegó a ser el sindicato mayoritario en España, sino que contribuyó decididamente a la modernización sindical de Europa, al impulsar nuevas estrategias de lucha y formas de organización, como los sindicatos únicos y las federaciones nacionales de industria. Esta obra analiza el contexto previo a su surgimiento en el siglo XIX, con la escisión de la Primera Internacional y la importante influencia que recibió del sindicalismo revolucionario francés, hasta el final de la Guerra Civil, abordando también su devenir en los años de la dictadura franquista y la Transición. Lejos de presentar una historia lineal de sus principales hitos y acontecimientos, Julián Vadillo ha querido dar prioridad a temas menos conocidos de la CNT, como fueron los importantes debates ideológicos y organizativos que se dieron en su seno y que dan cuenta de sus oposiciones y colaboraciones con otras organizaciones sindicales y políticas, así como de su compromiso en la lucha contra la dictadura de Primo de Rivera, el auge del fascismo y el golpe de Estado del 36, dando apoyo al Gobierno de la República. De este modo, consigue también cuestionar algunos de los tópicos que han pesado en la historia del anarcosindicalismo: su desorganización, carácter insurreccional y violencia arbitraria. Como nos recuerda Vadillo, “si algo distinguió la historia de la CNT, fue su pragmatismo (acertado o no) a la hora de analizar el momento político que le tocó vivir”, dotándose desde sus inicios de estructura democrática y racional que dinamizó y modernizó el movimiento obrero.

ÍNDICE

PRÓLOGO, por Chris Ealham
INTRODUCCIÓN
CAPÍTULO 1. LA LLEGADA DE LA IDEA. EL DESARROLLO DEL MOVIMIENTO LIBERTARIO EN EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XIX (1868-1900)
CAPÍTULO 2. LAS BASES FUNDACIONALES DEL SINDICALISMO REVOLUCIONARIO FRANCÉS Y ESPAÑOL. LA CARTA DE AMIENS
CAPÍTULO 3. DEL PACTO DE UNIÓN Y SOLIDARIDAD A LA CNT (1910)
CAPÍTULO 4. DEL SINDICALISMO REVOLUCIONARIO AL ANARCOSINDICALISMO. LA CNT EN LA CRISIS DE LA RESTAURACIÓN (1911-1923)
CAPÍTULO 5. CLANDESTINIDAD Y OPOSICIÓN. LA CNT CONTRA LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA (1923-1930)
CAPÍTULO 6. TODO ERA POSIBLE. LA CNT DURANTE LA SEGUNDA REPÚBLICA ESPAÑOLA (1931-1936)
CAPÍTULO 7. EL CANTO DEL CISNE DE LA REVOLUCIÓN. LA CNT EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA (1936-1939)
EPÍLOGO. DE LA LARGA NOCHE DE LA DICTADURA FRANQUISTA A LA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA
BIBLIOGRAFÍA

jueves, 27 de diciembre de 2018

LA MUJER COMO AGENTE PROTAGONISTA DE LA HISTORIA. Reseña del libro de Laura Vicente “Mujer contra mujer en la Cataluña insurgente”


Este año, al finalizar el curso de humanidades del Centro para la Divulgación del Conocimiento Universitario (CDCU) en Torrejón de Ardoz, ofrecí una exposición sobre el papel protagonista de la mujer en la transformación política de Europa y España en el periodo que medió entre el siglo XIX y el primer tercio del siglo XX. Aunque la mujer había sido trasversal a todo el curso quería hacer hincapié en su protagonismo en solitario en la Historia. Mary Wollstoncraft, la Declaración de Seneca Falls, Clara Zetkin, las sufragistas, Emma Goldman, Alexandra Kollontai, Margarita Pérez de Celis, Soledad Gustavo, María de Maeztu, Clara Campoamor, Victoria Kent, Federica Montseny y un largo etcétera jalonan una historia oculta pero que es fundamental para entender el devenir del momento y de los procesos históricos.
            Hace pocas fechas que he terminado de leer un libro que tenía pendiente desde verano, regalo de mi amiga e historiadora Laura Vicente Villanueva titulado Mujer contra mujer en la Cataluña insurgente. Rafaela Torrents (1838-1909) y Teresa Claramunt (1862-1931). La lectura del libro solo ha venido a confirmar las afirmaciones y conclusiones de aquel último día de clase en Torrejón de Ardoz, de ese protagonismo femenino oculto por la historia de forma intencionada.
            La estructura del libro de Laura Vicente es sencilla pues es una comparativa de dos vidas paralelas, en un mismo espacio y tiempo pero que opuestas por los mundos que les tocó vivir. Ejemplos de hacerse un hueco en un entorno hostil, ya sea social y cultural, así como ejemplos de sororidad y de protagonismo histórico. Si Teresa Claramunt ya había tenido un estudio exhaustivo por parte de la misma autora en la biografía que publicó la Fundación Anselmo Lorenzo en el año 2006 (Teresa Claramunt. Pionera del feminismo obrerista anarquista), el gran descubrimiento del reciente libro es la figura de Rafaela Torrents, una mujer de la clase alta catalana, que se movía en los círculos de la aristocracia y de la alta burguesía pero en la que buscó un hueco para su independencia.
            Lo que hace la profesora Laura Vicente es una comparativa de vidas, como ante problemas que les rodeaban respondían de diferente forma y donde el componente de clase es fundamental para entender sus posiciones. Partiendo de cómo vivieron ambas el atentado que Santiago Salvador realizó sobre el Liceo de Barcelona en 1893, se desarrolla una biografía de ambas mujeres en su entorno y circunstancias. A partir de ahí se desarrolla un trabajo sólido de historia social donde se ubica a cada mujer, su acceso a la educación, sus relaciones personales y sociales, su entorno, sus espacios de sociabilidad y las finalidades buscadas por ambas. Un trabajo que, aunque biográfico, es más prosopográfico pues lo que hace la profesora Vicente Villanueva es ubicar a las biografiadas en su época. Una radiografía perfecta de la Cataluña y la España del momento encarnada en el pensamiento y acción de dos mujeres.
            El libro es digno de reseñar por varias cuestiones y su lectura es fundamental para entender muchas cuestiones. Por ejemplo como parte de la riqueza de la alta burguesía catalana que quería entrar a formar parte de la aristocracia, procedía de la explotación ejercida en las colonias por los indianos que desde el siglo XVIII se desplazaron a Cuba o Filipinas. Esa radiografía que pocas veces se hace y que muestra como esa clase social se va vinculando primero a los partidos dinásticos de la Restauración y luego a la Lliga de Cambó, como perfecto defensor de sus derechos políticos, económicos y sociales.
            Aunque sea a nivel anecdótico, se rescata la compra que Rafaela Torrents hace de un monasterio burgalés, mitad gótico mitad renacentista, entre las poblaciones de Vivar del Cid y Villatoro (hoy un barrio de Burgos). El monasterio de Fres de val o Fresdeval, que posteriormente sirvió a Manuel Azaña para escribir una de sus obras, más teniendo en cuenta que las raíces familiares de Azaña se encontraban no muy lejos de la zona, en el pueblo burgalés de Escalada de donde procedía la familia Gallo. Puntos de conexión poco conocidos en la Historia.
            Muy recomendable esta obra de Laura Vicente que una vez más nos deleita con una prosa muy ágil y una forma de enseñar la historia que engancha desde la primera página. Además su labor de recuperación de la historia de género tiene ya obras que son parada obligatoria.

Laura Vicente Villanueva, Mujer contra mujer en la Cataluña insurgente. Rafaela Torrents (1838-1909) y Teresa Claramunt (1862-1931), Ed. Comuniter, Zaragoza, 2018.

jueves, 11 de octubre de 2018

LA VISIÓN DE UNA ESPAÑA DIFERENTE. SERGIO DEL MOLINO Y SU “LA ESPAÑA VACÍA. VIAJE POR UN PAÍS QUE NUNCA FUE”


Existen algunas lecturas que tendrían que ser obligatorias para cualquier persona. Puede sonar un poco autoritario, pero hay libros que se disfrutan leyéndolos y con los que aprendes de verdad. Hace unos meses me regalaron el libro de Sergio del Molino La España vacía. Viaje por un país que nunca fue (Turner Noema, Madrid, 2016) y no me ha defraudado. Aunque tenía muchas ganas de leerlo no encontraba hueco y fueron las pasadas vacaciones de verano las que me posibilitaron poder tomar el libro y leerlo con detenimiento. Puedo afirmar, sin ningún género de dudas, que este libro lo he disfrutado línea a línea. Quizá porque desde hace años tengo la suerte de poder ir con frecuencia a esos lugares de la España vacía, te hace empatizar con multitud de cosas que nos intenta trasmitir el autor.
            Destacaría algunas cuestiones de la obra. En primer lugar que esta escrita en una prosa directa y hace que este ensayo enganche desde el primer momento. Sergio del Molino trasmite un conocimiento exhaustivo de lo que quiere exponer, que es lo que muchos hemos vivido en varias ocasiones, y eso hace que empatices desde el primer momento con el entorno y la circunstancia. Además, y no menos importante, recoge toda una tradición de antropología social que entronca la obra de Del Molino con, por ejemplo, Julio Caro Baroja.
            Al mismo tiempo el autor utiliza en cada capítulo un leiv motiv, un hilo conductor sobre el que asentar lo que quiere trasmitir. Unas veces son la historia, otras el cine, otras personajes concretos, otras circunstancias literarias, etc. Gracias a Sergio del Molino se puede recuperar el valor de películas como Surcos y lo que significó en el interior de la sociedad franquista. También recupera, desde un punto de vista muy particular, el viaje de Buñuel por Las Hurdes y todo lo que conllevó en el futuro (y en el pasado). Se rescata la importancia de las Misiones Pedagógicas de la República y lo pone en conexión con fenómenos actuales como los profesores interinos rurales. Parece que lo coge por los pelos, pero el autor lo justifica a la perfección. O recupera a literatos que hicieron de esa España vacía la protagonista de sus obras, siendo el caso más flagrante el de Miguel Delibes o anteriormente Gustavo Adolfo Becquer (aunque fuese casi sin querer en este último punto según el autor). O como un grupo musical como Extremoduro tiene tanto que decir en estas cosas. Y también, no quiero dejar de citarlo, mencionar a un mítico Joaquín Luqui y la conexión entre la ruralidad navarra y le cosmopolistismo madrileño. Además, el autor incide en más de una ocasión en el libro en que muchas veces se tiene una visión de la España rural desde los ojos de quien no conoce esa ruralidad. De ahí la mitificación de ese espacio. Una cuestión que rompe, por ejemplo, Miguel Delibes, donde en muchas de sus novelas y ensayos si que trasmite la dureza de una España interior castellana, aunque existan muchas otras que no ha trasmitido nadie.
            Quizá si existe una salvedad que marcaría al libro de Sergio del Molino. Y lo hago, más que nada, por “deformación profesional”. El libro esta lleno de datos y hechos históricos y hay que decir que en ocasiones el autor abusa de los mismos, dando por sentado algunos lugares comunes en la Historia que no se corresponden con las investigaciones. Esto no es culpa del autor, pues en primer lugar no es un historiador, y en segundo lugar los lugares comunes crean convenciones donde todos, alguna vez, hemos caído. Pero no sería mala idea que este tipo de ensayos de tan enorme calado tuviera en algún momento un visado de algún historiador profesional, para que cuestiones como el tratamiento del anarquismo, la Segunda República, el liberalismo, el carlismo, etc., que jalonan muchos párrafos del libros no caigan en esas convenciones. Solo es una salvedad desde la perspectiva de un historiador, que en ningún momento desmerece la valoración general de la obra. Además el autor tiene conocimientos literarios e históricos muy profundos, lo que indica que ha habido una preocupación en documentarse para el resultado final.
            En líneas generales es un libro con el que se aprende mucho. Una lectura que ha sido ágil pero al mismo tiempo pausada, disfrutando cada párrafo y con la “tristeza” de saber que se acaba el libro y con él el aprendizaje y el disfrute. Sin duda alguna mis amigos acertaron en regalarmelo. Ahora toca leer otro del que tengo ganas desde hace tiempo: Patria de Fernando Aramburu. Veremos cuando encuentro el hueco.

jueves, 23 de agosto de 2018

Las “lois scélérates” o leyes perversas. El antianarquismo en acción


La importancia del movimiento anarquista esta fuera de toda duda, a pesar de la aureola de críticas y, porque no decirlo, “mala prensa” que siempre ha tenido. Su importancia en el desarrollo de las ideas socialistas, a partir de personajes de primera línea como Pierre Joseph Proudhon, Mijail Bakunin, Piotr Kropotkin, Errico Malatesta, Louise Michel, etc., colocaron al anarquismo como una referencia para la clase trabajadora a finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, llevándose la palma España al articular el más influyente movimiento anarquista hasta ahora conocido y canalizado por organismos como la CNT y la FAI.
            Sin embargo, ese desarrollo fue acompañado en muchas ocasiones de una reacción por parte del Estado que aprobó en muchas ocasiones leyes de excepción que sirvieron para reprimir al movimiento anarquista bajo el paraguas de la acusación de “terrorismo” y movimiento violento. Ciertamente, a finales del siglo XIX el anarquismo, buscando en muchas ocasiones a ciegas un camino de unidad y organización, fue protagonista de acciones de carácter individual que llevaron a algunos de sus integrantes a lanzarse a una campaña de atentado contra personalidades de la política e instituciones. Unas acciones que fueron frecuentes en varios países como Francia, España, Alemania o EEUU. Sin embargo, esas acciones aisladas e individuales eran el pretexto perfecto para instruir macro causas contra las organizaciones anarquistas, la amplia mayoría de las cuales no aprobaban los métodos de acción terrorista como vías de expresión y lucha política.
            En este caso hay que matizar algunas cuestiones, como la mala interpretación que se dio a la expresión “propaganda por el hecho” o a los supuestos acuerdos adoptados en el Congreso de Londres de 1881 donde se habló de las estrategias del anarquismo internacional. En el primero de los casos la “propaganda por el hecho” no era una expresión que remitiese a la violencia terrorista. Muy alejado de esa acepción, lo que los anarquistas intentaban trasmitir a partir de ella era a través de acciones prácticas demostrar la utilidad de las ideas anarquistas. Propaganda por el hecho fueron las acciones que Errico Malatesta llevó a cabo en el Benevento, donde tomaban un pueblo, quemaban el registro de la propiedad y durante unas horas proclamaban la anarquía. Propaganda por el hecho era la implantación y desarrollo de modelos educativos alternativos a los oficiales donde instruían a la clase obrera. Modelos educativos basados en el racionalismo y el laicismo que se apartaban de la moral católica dominante en la época. La asimilación de “propaganda por el hecho” con “terrorismo” fue una concepción que no existió. Igualmente, el Congreso de Londres de 1881 se ha colocado como el inicio a nivel internacional de esa actividad terrorista. Presentado históricamente como el congreso donde se concretó la vertiente violenta del anarquismo, poniendo a su cabeza personajes como Kropotkin, Most, Malato, Malatesta, etc., lo cierto es que la inmensa mayoría de las informaciones que se trasmiten de dicho congreso son las aportadas por Ègide Spilleux, un confidente policial que actuando con el seudónimo de Serreaux, financió el periódico La Révolution Sociale y acudió a dicho congreso, para después pasar información sobre el mismo a la policía.
            A pesar de todas estas cuestiones y matizaciones, lo cierto es que una parte del anarquismo, minoritaria, optó por un enfrentamiento directo con las autoridades y el Estado, lo que conllevó acciones de renombre en muchos países. En España destaca el intento de asesinato contra el general Martínez Campos por Paulino Pallás (1893), la bomba del Liceo lanzada por Santiago Salvador (1893), la bomba contra la procesión del Corpus Christi en la calle Cambios Nuevos de Barcelona (1896) o el atentado contra el presidente del gobierno Cánovas del Castillo por el anarquista italiano Michelle Angiolillo (1897). Previamente había habido dos atentados contra Alfonso XII. Fuera de este criterio quedaría acciones como la marcha de jornaleros en Jérez, pero la reacción de las autoridades si provocó que individualidades quisieran vengarse. En Francia los atentado de Auguste Vaillant contra la cámara de diputados (1892), Emile Henry en el café Terminus en respuesta a la ejecución de Vaillant (1892), de Sante Caserio contra el presidente de la República Sadi Carnot (1894) fueron los más destacados. A ellos se suma el asesinato de la Emperatriz Sisi en Ginebra por Luigi Lucheni (1898), el del rey de Italia Humberto I por Gaetano Bresci (1900) o el del presidente de EEUU William McKinley por Leon Czsolgozs (1901). Hubo más actos, explosiones de dinamita y acciones que se extendió hasta inicios del siglo XX.
            Esto hizo que muchos países adoptaran leyes, no contra el terrorismo, sino contra el anarquismo, que permitió una represión institucionalizada al movimiento, a pesar de que la  inmensa mayoría del mismo optaba por las formaciones obreras y no era partidario de las acciones individuales de carácter terrorista. El antecedente más inmediato fueron las leyes antisocialistas en Alemania, aprobadas entre 1878 y 1881.
            Uno de esos primeros países fue Francia con sus “lois scélérates” o “leyes perversas” (el nombre se debe a Emile Pouget y León Blum). Fueron una serie de leyes aprobadas entre 1893 y 1894 que tenía como objetivo proscribir al anarquismo. Leyes que fueron realizadas bajo la égida de los atentados cometidos en esa época en el país galo. Tras el atentado de Auguste Vaillant contra el parlamento francés, se aprobó la primera ley perversa, que consistía en detención y prisión preventiva contra todos aquellos que provocaran indirectamente o hiciesen apología del anarquismo. Una ley que cercenaba las libertades públicas en la III República francesa. Tres días después se volvió a presentar otra ley por la cual la pertenencia a organizaciones anarquistas (aunque hablaba de asociaciones de malhechores) podría ser considerada delito, incentivando las delaciones para poder interceptar la propaganda anarquista. Esta ley afectaba no solo a aquellos que cometían acciones sino a su entorno. La última ley se aprobó en julio de 1894 y afectaba directamente al anarquismo al prohibir todo tipo de propaganda y clausurar sus centros y órganos de expresión.
            Leyes de excepción que contó con la oposición del anarquismo pero también de algunos socialistas como Jean Jaurès que denunció el recorte de libertades y acusaba de provocaciones policiales para actuar contra el anarquismo. La reacción de Jaurès se produjo al descubrir a agentes provocadores entre los mineros de Carmaux, que habían inaugurado una oleada de huelgas. Años después, León Blum también criticó estas medidas desde La Revue Blanche, que actuaban contra el anarquismo de forma impune.
            Lo curioso de las leyes perversas es que hicieron reconducir al anarquismo y el sindicalismo revolucionario ganó terreno organizativo frente a las acciones de carácter individual. Además, como dato curioso, estas leyes estuvieron vigentes en Francia hasta 1992, en la que la ley antianarquista de 1894 fue derogada.
            Estas leyes francesas tuvieron reflejo en otros lugares. En España, a raíz de la serie de atentados que se produjeron a finales del siglo XIX, también se creo una legislación especial contra el anarquismo, que acabó con parte del tejido asociativo ácrata y con algunos libertarios ejecutados. Atentado como el de Cambios Nuevos en 1896 y el oscurantismo alrededor de los verdaderos autores del mismo, hizo que a nivel internacional se produjeran movilizaciones y acciones de protesta contra las autoridades españolas. Estas leyes de excepción antianarquistas en España se fueron manteniendo durante mucho tiempo, lo que indica que sus organizaciones fueran proscritas en más de una ocasión incluso en momentos de libertades democráticas.
            También EEUU promovió leyes antianarquistas tras el asesinato de McKinley, que se fueron perfeccionando contra el movimiento obrero y contra la inmigración (la inmigración fue sinónimo de llegada de anarquistas) a raíz del triunfo de la Revolución rusa en 1917. Sin este tipo de leyes o de esa atmósfera antianarquista y anti movimiento obrero no se entiende casos como el de Sacco y Vanzetti.
            Se llegó a celebrar, incluso, en 1898 una Conferencia Internacional Antianarquista en Roma, donde se analizaba el fenómeno y las medidas para detenerlo. Es el momento también del desarrollo de las teorías de Lombroso, donde se intentaba categorizar de forma física y psicológica como era un anarquista. Los resultados fueron monstruosos. Unas acciones que venían a ocultar una realidad de situación extrema de la clase trabajadora y la nula acción por parte del Estado para remediar esas situaciones. La mano dura se impuso frente a la protesta y el chivo expiatorio del terrorismo (palabra apenas utilizada en la época) se convirtió en baluarte.
            A pesar de la minoría que representaba la rama violenta en el anarquismo, este tipo de leyes servía para crear un clima hostil a las sociedades obreras de carácter libertario, que provocó una dura represión contra todos los que defendían dichas ideas, pero también para generar una leyenda negra sobre el anarquismo que aun hoy se mantiene en un buen número de obras de historia.

viernes, 20 de julio de 2018

La importancia de la divulgación del anarquismo. Un libro de Carlos Taibo

No hay ninguna duda que la historia del anarquismo esta cubierta de un manto de oscurantismo que ha tendido a desfigurar su importancia. Las razones de esta cuestión son varias y profundas como para analizar en pocas líneas, pero el peso de una fuerte propaganda antianarquista y de los duros años de la dictadura franquista tiene mucho que ver. Sobre lo primero se analizará en breve en este blog el antianarquismo, pues se dice mucho de la propaganda anticomunista que ha existido en España (y en muchos otros países) pero se obvia que el antianarquismo está a los mismos niveles incluso desde los sectores del progresismo y de la izquierda, que cargan contra el anarquismo en un desconocimiento total de sus ideas e historia.
Sin embargo en los últimos tiempos estamos asistiendo a una emergencia de literatura de carácter divulgativa que esta aproximando el anarquismo a unas generaciones que lo ignoran o a personas que aun tienen una carga negativa sobre el mismo por el desconocimiento que alrededor de él existe.
Hace pocas fechas Carlos Taibo, en colaboración con el ilustrador Jacobo Pérez-Enciso, ha publicado un interesante libro titulado Los olvidados de los olvidados. Un siglo y medio de anarquismo en España, donde a través de textos breves y sencillos divididos en capítulos y apoyados con magníficas ilustraciones, se hace un repaso a la historia del anarquismo desde los orígenes hasta la actualidad. Una forma sencilla de acercarse a la historia del anarquismo en nuestro país sin perder de vista su contexto internacional. 
Ciertamente el autor ha puesto más énfasis en los momentos clave del anarquismo en España, donde fue uno de los agentes dinamizadores y una de las culturas políticas fundamentales. La ventaja para el profano que se acerque a la obra es que va a comprobar como el anarquismo es algo más que una organización sindical y mucho más que los elementos de violencia que suelen ser destacados cuando en realidad no lo eran. Taibo refuerza esa idea de una cultura obrera, de una cultura libertaria que se forjó durante décadas y que tuvo la posibilidad de triunfo en los duros años de la Guerra Civil española. Y como esa cultura estuvo muy presente a lo largo de la historia de España y que, incluso hoy, aun perdura.
Es un libro sencillo con una escritura suelta y didáctica. Un acierto del autor, en este caso. Puede que el libro tenga cuestiones que hoy, a nivel historiográfico y de investigación de la historia del anarquismo, estén completamente superadas. Esas cuestiones que se denominan "los lugares comunes de la historia" donde muchas veces nos sentimos cómodos. Pero sería injusto analizar el libro desde esa perspectiva pues, en ningún caso, pretende ser una obra de investigación sobre la historia del anarquismo. Estamos ante una aproximación, ante una presentación pensando en un público muy concreto. Además, esta apoyado por una sólida bibliografía para aquellos que una vez hayan leído el texto y se sientan interesados por el tema puedan ampliar a nivel general o en aspectos concretos. Y es que el libro es ideal, por ejemplo, para recomendar como lecturas a los alumnos de 4º de la ESO y de 2º de Bachillerato, ya que son los cursos donde se abordan la historia de España en el Instituto en su época contemporánea. Quizá una idea sería hacer un libro similar pero para el anarquismo internacional y poder recomendarlo también a los alumnos de 1º de Bachillerato.
Destacaré dos cosas más. Una los magníficos dibujos que acompaña el libro, lo que hace que la lectura sea mucho más dinámica y amena. Por otra el acierto y la importancia que la editorial Los Libros de la Catarata está teniendo alrededor de la divulgación de la historia.  Además, la apuesta que esta editorial esta haciendo por la historia del anarquismo es de agradecer y a buen seguro en el futuro habrá nuevos títulos en las librerias para profundizar en esta historia desde otras perspectivas.
Si tienen tiempo, y ahora que las vacaciones estivales invitan a ello, no se pierdan Los olvidados de los olvidados. Un siglo y medio de anarquismo en España. No se arrepentirán.