lunes, 18 de febrero de 2008

Contra el dogma

Pego aquí el artículo que ha escrito un buen amigo mío. Me parece un buen análisis de los nuevos dogmas. Como aquellos que van de cultura underground y buenrrollista se convierten en nuevos dogmatismo cuasireligiosos. Es un poco largo, pero merece la pena leerlo.

El combate contra el dogma

La palabra "escéptico", empleada peyorativamente por algunas personas de afán dogmático, me parece hermosa. Su origen está en la Antigua Grecia y viene a significar algo así como "el que mira o examina cuidadosamente"; se puede decir que el fundamento de la actitud escéptica es la cautela, la circunspección. El escepticismo se convirtió en doctrina filosófica, de enorme valía en mi opinión para combatir todo dogmatismo, con un aspecto teórico, que afirma que no hay ningún saber firme ni una opinión absolutamente segura, y una vertiente práctica, que se niega a adherirse a ninguna opinión en base a lo que se llamó la "suspensión del juicio".
Como declara el periodista científico Mario Bohoslavsky en una especie de manifiesto escéptico, es inadmisible que la Razón admita como cierto algo porque esté repetido hasta la saciedad -esos nos lleva a una famosa sentencia de un ministro nazi- o por su aceptación por mucha gente o porque lo afirme gente aparentemente ilustre. El camino de la lucidez siempre es más duro, menos transitado, obliga a detenerse ante cualquier afirmación, a ir con más lentitud y a examinar constantemente.
Se puede decir que lo contrario del escepticismo es la credulidad, la aceptación de la verdad sin ningún análisis, bien por falta de preparación intelectual, desidia, comodidad, respeto a la autoridad -sea cual fuere, muchas veces revestida de preparación técnica o científica-, respeto a lo establecido, entre otras razones. Desgraciadamente, algunas viejas supercherías se mantienen con otra forma, adaptadas a los nuevos tiempos -un tiempo en el que los valores de la Ilustración quizá no hayan triunfado o hayan fracasado en muchos aspectos-, y siempre encontramos embaucadores dispuestos a jugar con la buena fe de las personas, disfrazados muchas veces de científicos, utilizando un lenguaje técnico en su afán de adhesionarse el mayor número de personas.
Bohoslavsky habla de escépticos pasivos, que sonríen con desdén ante la estupidez de personas crédulas, y de escépticos combativos, que actúan contra el oscurantismo, desafían a los profesionales de la mentira con sus propios puntos de vista escépticos y no piensan que la gente sea tonta, sino que está desinformada. El que subscribe se obliga a ser un escéptico activo y, desgraciadamente, me encuentro constantemente con personas que han abrazado "su" verdad y son incapaces de escuchar un posicionamiento crítico, de aceptar la condición seudocientífica de lo que afirman -al margen de su "validez" empírica, tal vez para ellos y para otras personas- y de entender que nada más lejos de mi intención que señalar su ignorancia o estulticia o de caer yo mismo en el dogmatismo en mi afán escéptico -este punto también se ha discutido en la historia del pensamiento, pero creo que, a estas alturas y con las ideas claras, corresponde más al juego filosófico que a la realidad práctica-. Muchas de estas creencias -atentos a las sabidurías orientales tan de boga hoy en día- pueden tener una base verdadera, con cierta tradición filosófica, en el estudio de la naturaleza y el ser humano, pero el problema lo encontramos en su conversión en dogma, en que se planteen interrogantes que corresponden al terreno de lo sobrenatural y desemboquen en algo parecido a una religión, en que se acepte la seudociencia, lo paranormal, como una ideología y filosofía vital, y se acepte una supuesta "verdad" -en la religión tradicional sería revelada, en este caso la finalidad será parecida, de base falsamente natural o cientifica- que impide el progreso y el pensamiento crítico. No quiero confundir ni contraponer la tolerancia que se pueda tener hacia la búsqueda de salud o de alguna suerte de consuelo, que puedan buscar las personas en ciertas doctrinas o terapias alternativas, con un fuerte compromiso con una búsqueda del conocimiento que amplíe el horizonte del saber y una práctica vital coherente, la superstición siempre es dañina.
Anécdotas en mi vida, donde personas presuntamente ilustradas se indignan dogmáticamente ante las dudas y preguntas que realizo ante sus "verdades" encontradas, me obligan a ese compromiso con el escepticismo. En cierta ocasión, me encontraba tratando de salvar la vida a un animal con múltiples problemas físicos -seguramente, somatizados ante la falta de cuidados que había recibido-, con continuas atenciones y visitas al veterinario; ciertas personas, practicantes de reiki, provocaron mi indignación y afirmaron sin ninguna ironía la posibilidad de transmitir energía al animal a distancia -creo que era utilizando un objeto que actuara como símbolo-. El problema no radica en que las personas practiquen lo que les venga en gana que les pueda reportar una serie de beneficios, el auténtico problema -y algo de pena diría yo- viene si las personas acaben creyendo científicamente, como era el caso de estas personas, que pueda existir energía negativa y positiva -el reiki es de origen japonés, pero podemos encontrar algo similar en el feng-shui o en el taichi, originados en China y que buscan la canalización de energía en el espacio y en el cuerpo humano, respectivamente-, una especie de conexión energética entre los seres vivos y que algunos "expertos" pueden manipular esa energía en bien de sus semejantes -y más irrisorio aún, la posibilidad de hacerlo… ¡a distancia!-. En otra ocasión, una persona me habló de las terapias de regresión, afirmando sin ninguna duda sus recuerdos de una "vida anterior". Mi estupor era indescriptible cuando no admitía ninguna duda ante lo que consideraba haber vivido en otro cuerpo y haberlo recordado perfectamente gracias a esta técnica o terapia; el dogmatismo llegaba a un punto en que, ante mi comentario sobre lo inescrutable todavía en el conocimiento humano en lo que atañe a la mente humana, afirmaba con indignación que ésta -la mente humana- era mucho más simple de lo que creíamos. La lista de psicologías alternativas que poco o nada tienen que ver con el estudio serio de la mente es interminable. La terapia de regresión parece que tiene un origen sicoanalítico y pretende acceder a experiencias pasadas para poder cambiar contenidos de tipo inconsciente de nuestra mente que pueden ser causa de males actuales; los críticos de esta técnica afirman que los recuerdos pueden estar inducidos por la misma terapia, en lugar de ser inconscientes, tal y como ha demostrado múltiples veces la Psicología Cognitiva. Son dos casos que me resultaron cercanos, no deseo con ello ridiculizar a nadie -muchas veces, nuestra reacción ante una defensa de lo que creemos es desmedida-, pero sí quería que sirvieran como ejemplos de esa conversión en dogma que tan peligrosa resulta para el progreso.
En el Mundo Occidental se puede decir que se vive una época de retroceso de la Razón, el oscurantismo gana posiciones y las creencias son cada vez más anticientíficas y antirracionales. Creo que hay que afirmar sin ambages que la sociedad española se caracteriza por una pérdida de formación cultural, por su escasa preparación científica, donde los medios no solo no divulgan el conocimiento sino que abundan en la especulación absurda y en datos acientíficos. El ejemplo más evidente es el programa "Cuarto Milenio", de una canal de televisión que pretende ser una opción progresista -esta palabra produce cada vez más hilaridad en la sociedad mediática en la que vivimos-, con divulgación de auténticas imbecilidades especulativas en lo paranormal, sin el menor análisis racional que actúe de balanza y presentados con cierto atractivo esotérico para que atraiga el morbo de la audiencia. Ya Hume afirmó hace tiempo, de manera brillantemente sencilla, que "las afirmaciones extraordinarias necesitan pruebas extraordinarias". Se puede extender lo mencionado anteriormente a la política y a los problemas sociales, con puntos de vista limitados, excesiva subjetividad -con todo lo que tiene de delicada tal afirmación, soy consciente- y, finalmente, de clara manipulación. La mayoría de los medios produce programas incalificables: ocultismo, astrología y, en general, pseudociencia de toda índole, el falseamiento de la realidad más evidente que alimenta la ignorancia. A pesar de algunos, podemos considerar la historia también como una ciencia y observamos también como pseudoprofesionales manipulan los datos históricos por su propio beneficio y, entonces, la escasa memoria que poseen las personas jovenes se encuentra además pervertida.

sábado, 16 de febrero de 2008

Una calle en Alcalá para Nacarino

El pasado 29 de febrero se celebró en el salón de actos del Colegio San Ildefonso de Alcalá de Henares (Universidad Cisneriana) la presentación del libro de Urbano Brihuega Nacarino (historias de la guerra, de la cárcel, de Alcalá, ...). En dicha presentación estuvo también el presidente del Foro del Henares, el portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, Diego López Garrido, y el alcalde de Alcalá de Henares, Bartolomé González.
Muchas son las cosas que se hablaron allí, muchas de ellas de las que discrepo completamente por estar en contra de como se ha desarrollado y el resultado la Ley de Memoria Histórica, que como es lógico López Garrido defendió. Porque frente a la teoría de que libros como el de Urbano se ha sacado al amparo del paragüas de la memoria histórica, hay que decir que tal tipo de obras hubiese salido igualmente.
Pero hay algo en aquel acto de lo que me quedo, dejando a un lado a los grandes y buenos amigos con los que me encontré allí. Hacía pocas semanas que habíamos constituido en Alcalá una comisión homenaje a Nacarino, con la intención de que su nombre quedará para la posteridad en la ciudad alcalaina. Era de recibo para alguien que como él había luchado tanto por la libertad y por la defensa de unos ideales. Urbano Brihuega, el Foro de Henares y tres historiadores, entre los que estoy, firmamos un acta en la cual se establecía como claúsula que ibamos a pedir al alcalde de Alcalá que Fernando Nacarino Moreno tuviese una calle en la ciudad. Huba una primera reunión donde se dijo que se haría todo lo posible. Pero en el acto de presentación del libro, el alcalde confirmó que Nacarino tendrá calle en Alcalá. Para mi fue un gran día. Mi amigo Nacarino, con el que había pasado largas tardes hablando de la República en Alcalá, de la injusticia de su encarcelamiento por la explosión del polvorín en Alcalá en septiembre de 1947, de la dureza de las cárceles franquistas, etc., iba a tener una calle en mi ciudad. Ahora, cada vez que alguien pase por esa calle sabrá quien es Nacarino. Una persona que lejos de rencores se llevaba bien con todo el mundo y hablaba con admiración ante personajes que no tenía sus mismas ideas. Siempre recordaré el cariño con el que trata a los anarquistas, con los que tan identificado se sentía, a pesar de que profesaba ideas distintas.
Y para saber quien es Nacarino hay que recurrir a los libros que de él hablan. El primero el de Urbano, que ha realizado una compilación de entrevistas a Nacarino y lo ha publicado. Por boca del propio personaje conocemos todos sus pormenores políticos y también personales. Conoceremos también a Nacarino por el libro que va a salir sobre la explosión del polvorín, donde se relata los pormenores de un montaje del aparato de represión franquista para seguir su tarea de exterminio contra la oposición a ese ignominioso sistema.
La comisión sigue adelante y queremos hacer algunos actos más. El próximo 30 de marzo es el primer aniversario de la muerte de Nacarino. Algo habrá que hacer. Igualmente con la inauguración de la exposición de la explosión del polvorín y del libro sobre el mismo acontecimiento, que en esta ocasión esta patrocinado por el Foro del Henares y el Ayuntamiento de Alcalá.
Lo que tiene que quedar claro de todo esto es que el homenaje a Nacarino y la inclusión de una calle en la ciudad no es un acto de benevolencia por parte de ninguna institución de la ciudad, hoy gobernadas por el PP. Es un acto de justicia histórica, para alguien que lo dio todo por buscar un mundo mejor y mas justo.

miércoles, 30 de enero de 2008

Historia de una maestra

Hace poco terminé de leerme esta deliciosa novela. Ya había tenido un contacto con ella hace muchos años, cuando aun era un adolescente y comenzaba el Instituto. Entonces no supe apreciarla, aunque la temática despertaba en mí ese sentimiento de rebeldía y de conciencia social que me ha acompañado toda la vida en una ideología muy definida.
De Josefina Aldecoa (La Robla, León, 1926) había leído un pequeño texto que tampoco tiene que ver mucho con su obra literaria, Confesiones de una abuela. Algo mas autobiográfico que literario. Pero leyendo Historia de una maestra comprobamos que también hay muchos elementos de la historia vivida por esta Licenciada en Filosofía y Letras, que desde luego escribe muy bien. Su marido, el ya fallecido Ignacio Aldecoa, le conocí a través de la obra Gran sol, una novela interesantísima sobre la mar, y por Young Sánchez y otros cuentos que editó "El País" en una de sus innumerables colecciones. Ignacio y Josefina pertenecen a esa generación de escritores que como Martín Santos o Sánchez Ferlosio lograron renovar la literatura española que había quedado dañada tras el final de la Guerra Civil.
Historia de una maestra cuenta la historia de Gabriela, una maestra rural asturiana, que vive innumerables acontecimientos en los pueblos donde da clase y también en un destino como Guinea donde se va voluntaria donde una temporada. Se casa con Ezequiel, otro maestro con quien comparte muchas inquietudes.
La importancia de la novela yo se la doy en dos dimensiones. La primera porque cuenta todas las penalidades y mejoras que necesitaba la escuela española en aquellos años 20, que solo la República intentó paliar. Y por otro el telón de fondo de la historia de España, que mantenía vestigios coloniales en África y todos los problemas estructurales de la sociedad.
Tanto Gabriela como Ezequiel tienen convicciones de que a través de la educación se puede renovar al género humano. Iniciativas como las Misiones Pedagógicas, impulsadas por el gobierno de izquierdas de la República, quedan patentizadas en la obra. Pero también que la República tuvo innumerables problemas que no supo afrontar. Sucesos como el de Casas Viejas, que se nombra en el libro sin especificar que sucedió, o la Revolución de Octubre de 1934, demostrada que las reformas adoptadas no fueron suficientes y que había que dar más pasos. Eso es lo que hace Ezequiel cuando toma compromiso en la Casa del Pueblo y en el Partido Socialista.
El estallido de la Guerra Civil y la tragedia que depara a España es el final de una obra mas que recomendable, donde hay que tener la precaución de saber determinadas cosas para no tener ideas preconcebidas al respecto.

sábado, 26 de enero de 2008

Un merecido homenaje a mi amigo Nacarino

Va a hacer casi un año que nos dejo Fernando Nacarino. Y es verdad aquello que cuando se pierde a las personas mas te acuerdas de ellas. Recuerdo gratamente las cordiales tardes que pasé con Nacarino en Alcalá, hablándome de cuestiones relacionadas con mi tesis, con la historia de Alcalá, de la Guerra Civil y de la durísima represión franquistas que él mismo vivió en sus carnes.
Pero Nacarino te trasmitía esto con enorme humanidad y ese acercamiento hacía tener mas interés todo su relato.
Pero Nacarino nos dejó físicamente el pasado 30 de marzo del 2007. Nos dejó físicamente pero su obra que nos ha legado nos acompaña. Él siempre decía que no creía en Dios y por ello el hombre no muere, sino que con su cuerpo da vida a otras cosas. Pero Nacarino sabía que no solo daba vida a microorganismo con su cuerpo. También sabía que su lucha era algo que las futuras generaciones teníamos que recoger.
El próximo martes, en el Salón de Actos de la Universidad de Alcalá de Henares (Colegio San Ildefonso) a las 19:00, el investigador Urbano Brihuega presenta su libro Nacarino (historias de la guerra, de las cárceles, de Alcalá ...) Una obra importantísima para recuperar la figura de Nacarino. Con Urbano y el Foro del Henares hemos creado una comisión de homenaje para Nacarino y los injustamente condenados por la explosión del polvorín de Alcalá de Henares en 1947. El libro que publicaré en breve, a través del Foro del Henares, es otro acto para recuperar la figura de Fernando.
Iré informando sobre este particular y sobre las cosas que se vayan realizando. Fernando se merece esto y mucho mas. Con es solo particularizamos lo que miles y miles de españoles sufrieron por el dirigismo arbitrario del régimen liberticida de Franco que machacó con su bota militar España durante cuatro décadas.
Algunos quieren que olvidemos, pero otros vamos a recordar siempre.

miércoles, 16 de enero de 2008

CASAS VIEJAS. 75 AÑOS DEL CRIMEN. LOS LUGARES COMUNES DE LA HISTORIOGRAFÍA

Este mes se ha cumplido el 75 aniversario del crimen de Casas Viejas. Durante este años se van a realizar algunos actos que recuerde el suceso, congresos de historia y artículos que pongan encima de la mesa las nuevas investigaciones. Que se una a los libros escritos sobre el tema, tanto los de la época, destacando los de Ramón J. Sender (Viaje a la aldea del crimen) o las crónicas de Eduardo de Guzmán editadas hace poco por VOSA (La tragedia de Casas Viejas, 1933. Quince crónicas de guerra, 1936), como a los escritos posteriores como los de Jerome Mintz (Los anarquistas de Casas Viejas) o el de Gerald Brey (Historia y mito de Casas Viejas) No hay que olvidar que hay investigadores actuales que trabajan estos acontecimientos. Me basta recordar la tesina inédita de María Losada Urigüen sobre el denominado ciclo insurreccional del primer bienio republicano, o los trabajos de campo de José Luis Gutiérrez Molina.
Pero sin embargo lo sucedido en Casas Viejas en enero de 1933 todavía hoy es objeto de disputa y de debates enconados en la historiografía, con lugares comunes que no cejan. Y todo revestido de un tinte académico y supuestamente objetivo que les hace tener credibilidad.
Pero desde luego el estudio pormenorizado de los acontecimientos, a través de las actas de los sindicatos, de las actividades de los grupos anarquistas, echan por tierra numerosas visiones del acontecimiento, que están muy lejos de lo que algunos historiadores dicen.
El pasado día 13 de enero el historiador Santos Juliá escribió en El País un artículo titulado “La aldea del crimen”, donde hace un repaso a lo sucedido en Casas Viejas. Y nuevamente comprobamos como un historiador de reconocido prestigio como es Juliá, habla del un supuesto vanguardismo de la FAI, de la “gimnasia revolucionaria” que aduce García Oliver en sus obras, del engaño de Rojas Feijespán a Azaña en la represión, de la descoordinación del movimiento, etc.
Hace falta hacer algunas aclaraciones al artículo de Santos Juliá. Empezando por la explicación del porque de Casas Viejas. Se puede hablar de muchas cosas, pero si se obvia la situación de miseria que vivía el campo español a la altura de 1933, que la joven República no había logrado paliar merced a una débil reforma agraria, poco se puede entender lo sucedido en Casas Viejas y el intento revolucionario. Si se esconde ese dato, para mi trascendental, estaríamos obviando la causa fundamental.
Lo segundo es que se habla constantemente en muchos círculos de historiadores (no solo Juliá) de un supuesto ciclo insurrecional anarquista. Mucho me temo que los ciclos revolucionarios no se predisponen, sino que es la convención posterior del investigador o narrador quienes lo impone. Y no es exactamente un ciclo. Como se dice mas arriba la reforma agraria estaba siendo insuficiente y los campesinos tenían hambre de pan. Esto le lleva a motines que en ningún momento están patrocinados por nadie pero donde se inscriben las diversas ideologías. Arnedo o Castilblanco eran pueblo de mayoría socialista que entraría dentro de ese supuesto ciclo. Aprobados propiamente por la CNT en sus comicios son los movimientos de enero de 1932 (que llega a la implantación del comunismo libertario en el Alto Llobregat) y el de enero de 1933 (que es donde se inscribe Casas Viejas) al que podríamos unir el de diciembre de 1933 una vez que la derecha a accedido al poder. Pero el resto no esta patrocinado ni aprobado por nadie sino por el pueblo que tiene hambre. Y en esos movimientos tanto anarquistas como socialistas se pueden sentir identificados. Movimientos revolucionarios por problemas estructurales de la República y no la obsesión de unos utópicos ultrarrevolucionarios que estaban fuera de la realidad. Y es que para hablar de determinadas cuestiones hay que investigar en las fuentes archivistas que lo generan. Y para ello los fondos de la CNT y la FAI son imprescindible. Y es curioso que casi nadie los consulte para hacer este tipo de artículos y libros.
Mas cuestiones son las relacionadas con García Oliver, el vanguardismo de la FAI o la “gimnasia revolucionaria” Es curioso que siempre que se va a hacer una crítica del anarquismo sale a relucir el nombre de García Oliver. Y todos hacen referencia a El eco de los pasos, como si las visiones de García Oliver fueran las representativas del anarquismo español. Se esta dando mucho este fenómeno, sobre todo en la represión. Hoy parece que el anarquismo era Felipe Emilio Sandoval o el pistolero de infralibro de Miquel Mir. La imagen del anarquismo que le conviene al sistema, ya sea para historiadores de derechas o de izquierdas. Por eso olvidan a otros personajes que si que son representativos. Pero sin perdernos en disquisiciones, el termino “gimnasia revolucionaria” es preconizado por García Oliver en sus memorias a posteriori. Lo mismo que ese vanguardismo que hablan de la FAI no era tal. De entrada porque ni García Oliver, ni Durruti ni ninguno de ellos era de la FAI. Las actividades de la FAI son mas amplias, si bien apoya los movimientos revolucionarios. Pero interesa mostrar una organización como la FAI fuera de lugar, descontrolada, sin criterio y con un odio cerril a todo lo que no sea ella. Sin embargo las actividades de a FAI están alejadas de la imagen que recibe. Sus debates son interesantísimos, lo que nos hace ver una organización dinámica y con las ideas muy claras en muchas posturas, que en zonas como Madrid marca incluso una línea entre lo que dice sus grupos y lo que dice la CNT. Y esto solo se observa consultando el Archivo del Comité Peninsular de la FAI, ese que nadie mira pero siempre se habla de la organización especifica del anarquismo.
Respecto a García Oliver pues poco mas se puede decir. Sus visiones son muy particulares (son sus memorias) y se querrá valorar y descontextualizar de ellas todo lo que se quiera y más. Pero estaría bien que acudieran a las memorias de otros para decir como eran las cosas y no siempre al mismo. Mas que nada porque el oficio de historiador tiene una parte que es el contraste de información, algo que algunos hacen muy poco.
Por último, leyendo el artículo de Juliá, da la sensación que el gobierno de la República era completamente ajeno a lo que sucedió en Casas Viejas o que la cruel represión se escapó de sus manos. Sin obviar logros que se pudo conseguir en dicho bienio, lo cierto es que el responsable de tal matanza no es otro que el gobierno. Dio rienda suelta a la represión, dejó que Guardias de Asalto y Guardias Civiles actuaran con impunidad. Es lógico que los trabajadores dieran la espalda a la República, esa que ellos mismos habían traído y que como vaticinaba Solidaridad Obrera el 15 de abril de 1931 “si no cuenta con los trabajadores, perecerá”
La CNT realizó valoraciones posteriores y vio que el movimiento estaba condenado al fracaso desde el principio. El enfrentamiento frontal del primer bienio contra las instituciones capitalistas no se repitió a posteriori. Por ello en mayo de 1936 se establece un proceso revolucionario donde el acuerdo con la UGT era imprescindible.
Pero la tragedia de Casas Viejas fue algo que no puede quedar en saco roto y hay que tratarlo en su medida. Los campesinos de Casas Viejas, lleno de una cultura obrera y anarquista, tenían hambre. Y salieron a pedir su pan, el pan de su trabajo y que las instituciones les negaba por sistema. Su osadía les costó la vida. Pero hay algunos que a día de hoy aun no entienden esto.